Lunes, 26 de Agosto de 2019
Última actualización: 01:22 CEST
Política

Grupos del exilio y la oposición saludan acciones que 'castiguen a la tiranía'

Donald Trump. (AP)

Diversas han sido las reacciones de organizaciones del exilio cubano y de los grupos opositores internos al anuncio del Gobierno de EEUU de nuevas sanciones contra el régimen de La Habana.

Desde Madrid, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos consideró acerca de la aplicación del título III de la ley Helms-Burton que "si bien en la actualidad los ordenamientos jurídicos nacionales e internacionales permiten las expropiaciones", esta son medidas excepcionales  justificadas por un "interés público y social".

La OCDH señaló que "el Gobierno de Estados Unidos debería dejar suficientemente claro que no tomará ninguna medida que afecte directamente al común de los ciudadanos", dado que el régimen utiliza ese argumento como propaganda para manipular a la opinión pública.

Indica sobre las propiedades confiscadas a sus propietarios en Cuba que, con respecto a las compensaciones a los propietarios, "el Gobierno cubano nunca se ha tomado en serio resolver este viejo diferendo que involucra a ciudadanos cubanos y extranjeros" y recuerda que esa práctica "continuó durante décadas, al apropiarse el Gobierno de las propiedades de aquellas personas que decidían emigrar, para beneficiar directamente a dirigentes del Partido Comunista o de sus organizaciones represivas."

La organización recuerda que en muchas de las propiedades confiscadas "se establecieron negocios que durante décadas no permitieron la entrada de ciudadanos cubanos y donde hoy el Gobierno, tanto en solitario como en unión con empresas extranjeras", sigue violando "los derechos laborales de los cubanos", al apropiarse de la mayor parte del salario de los trabajadores, "tal y como sucede en el sector de la inversión extranjera."

Mientras, la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) hizo público desde Santiago de Cuba su apoyo a "toda medida que castigue a la tiranía y que favorezca al pueblo."

En su declaración, la organización recuerda cómo los opositores pacíficos, defensores de los derechos humanos y periodistas independientes han sido reprimidos y condenados a largas sentencias de prisión por, supuestamente, "atentar contra la independencia nacional y la economía de Cuba" al "favorecer" la Helms-Burton.

"El bloqueo a los derechos y libertades fundamentales de la persona impuesto por el régimen al pueblo es la principal causa de la miseria y el sufrimiento de millones de cubanos", recuerda UNPACU. 

"La dictadura debe ser castigada por sus crímenes contra los pueblos de Cuba y Venezuela. Pero castigar por castigar, no servirá de mucho. Esperamos que toda sanción contra la dictadura vaya acompañada de efectivas medidas para ayudar al pueblo a enfrentar la miseria generalizada en que el régimen le obliga a vivir", recordó la mayor organización opositora cubana, en una declaración firmada por su líder, José Daniel Ferrer.

Desde Miami, la Asamblea de la Resistencia Cubana hizo público su agradecimiento a la Administración Trump por las nuevas medidas, y las calificó como "un paso firme que combate el financiamiento de las atrocidades del régimen comunista de Cuba dentro y fuera del país."

"Esto es una gran victoria para todas las víctimas del régimen comunista de Cuba y para todos los que en el mundo aspiran al respeto de sus derechos fundamentales". concluyó la organización del exilio cubano.

No obstante, grupos más identificados con la política de deshielo impulsada por Barack Obama, rechazaron las sanciones.

"La hipocresía de la administración Trump que se acerca a las dictaduras más brutales del mundo en Arabia Saudita, Rusia y Corea del Norte, pero que afirma preocuparse por la democracia y los derechos humanos en Cuba, es como vivir en un universo paralelo", escribió James Williams, presidente de Engage Cuba, un grupo que promueve el acercamiento entre ambos países, en su perfil en Twitter.

Michael Bustamante, profesor asociado de Historia Latinoamericana en la Universidad Internacional de Florida (FIU), lamentó en la propia red social: "Porque 60 años de sanciones han probado no tener resultados, la respuesta lógica es redoblarlas. Digan adiós a cualquier posibilidad de resolver realmente las disputas de propiedades en Cuba."

Mientras, el excontratista del Gobierno de EEUU que estuvo preso en Cuba acusado de espionaje, Alan Gross, señaló que estaría complacido con explicar a Trump y sus expertos "por qué las medidas sobre los viajes y remesas van contra los intereses de EEUU."

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Imagen de Medicus

Alan Gross con su síndrome de Estocolmo.

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