Lunes, 22 de Abril de 2019
Última actualización: 11:38 CEST
Emigración

Largas colas para conseguir pasaportes: la cara cubana de la nueva crisis migratoria en Latinoamérica

Emigrantes cubanos en la selva del Darién. (SENAFRONT PANAMÁ)

Decenas de personas inician diariamente trámites de solicitud de pasaportes en la Oficina del Carné de Identidad de Mayarí, Holguín. La mayoría son posibles emigrantes. Entre ellos, con discreción, susurran detalles del viaje que les espera hacia lo desconocido y comparten vídeos de Panamá o información sobre "contactos" que les han hecho "ofertas" para llevarlos a México.

"Yo me voy echando hermano", comentó un cuentapropista que tiene un punto de venta de productos agropecuarios. "Vendí todo lo que pude y reuní el dinero".

"Algo hay que hacer, esto es trabajar y trabajar, y uno no sale del mismo empeño. Y ahora las cosas vienen peor para los cuentapropistas. Aquí lo que hay es una locura, no tenemos ninguna esperanza en que el país mejore", añadió.

Rubén, otro cuentapropista, todavía indeciso, comentó que hace pocos días "se fue una caravana de ocho personas para La Habana. Desde allí partirían a Panamá".

"Ahí van unos socitos míos que me van a dar luego la letra de la jugada (detalles del proceso). Yo aún no me decido porque no me atrevo a llevarme la mujer y dejar a los niños con la familia, y mucho menos a llevarlos".

Michel, un excochero de la ruta de "la salida" hasta el mes pasado, se fue en uno de esos grupos y ya está en la frontera entre México y Estados Unidos.

Allí espera a ser llamado de una lista que hacen los propios cubanos, igual que si estuvieran en Cuba esperando los fallos en una terminal de ómnibus.

Otro grupo se fue por Guyana y ya están en un centro de refugiados en territorio estadounidense. Pero hicieron una larga travesía por Brasil, donde fueron estafados por "coyotes" (traficantes de personas).

La ruta principal de los emigrantes termina en el paso fronterizo de Matamoros. En la calle se comenta que cuesta entre 700 y 1.000 dólares llegar a México y luego allí otros 1.000 alcanzar la frontera con Estados Unidos. Lo que, sumado al viaje de Cuba a Panamá con pasaje obligatorio de ida y vuelta, más trámites de visado, suma más de 2.000 dólares. Sin embargo, algunos aseguran que hay gente que se está yendo por menos, lo cual estimula a los de menos recursos.

"Aún sin irme ya estoy sufriendo por la separación de la familia", confesó Javier, un criador porcino. "Mis dos hijos son pequeños, el varoncito no llega ni al año. Además, mi mujer y yo tenemos un matrimonio bueno. Pero, ¿qué voy a hacer? ¿A qué me voy a dedicar para vivir y mantener a estos muchachos?".

"Ya no puedo ni criar los puercos como antes porque no hay pienso. Todo se desapareció. ¿Si no hay comida para la gente, menos va a haber para los puercos? Lo único que aparece es yuca y con eso solo no se puede. No hay más opciones y este país, por el camino que va, cada vez estará peor. Y lo más obstinante es que no dejan trabajar a la gente en paz, están demasiado arriba de uno, poniendo trabas. Hay que irse", agregó con pesar.

Igualmente, en las oficinas del Ministerio de Trabajo la cola no cesa desde que se reactivó el flujo migratorio por Panamá. La condición de "cuentapropista" para conseguir la Tarjeta de Turista del país centroamericano, hace que se incrementen las solicitudes de permisos.

"Son cientos de personas pidiendo licencias de trabajador por cuenta propia. Sabemos que no van a ejercerla, que lo que desean es emigrar. Nosotros no nos metemos en eso, pero es algo nuevo. A la mayoría se le dará baja luego, porque no estarán aquí", comentó una funcionaria bajo condición de anonimato.