Martes, 19 de Marzo de 2019
Última actualización: 01:55 CET
Transporte

Maraña, poco beneficio y sablazo para los cubanos

Habaneros intentando parar un taxi. (EFE)

La nueva modalidad de taxis libres, todavía en esquema experimental, al parecer tampoco se traducirá en beneficios ni para los transportistas privados ni para la población, en medio de la crisis del transporte urbano que se ha agravado en las últimas semanas y amarga el fin de año a los cubanos.

Esta nueva opción, ofrecida por el Gobierno a los transportistas privados que no han querido acogerse al sistema de piqueras y rutas, sería mucho más costosa y, por consiguiente, los precios de un taxi libre podrían hasta triplicar las tarifas para un mismo recorrido.

Aunque todavía no se ha aprobado con carácter oficial por parte de las autoridades de las direcciones provinciales de transporte, centenares de transportistas privados se encuentran en proceso de pasar al sistema de taxi libre, que los exime de supeditarse a una ruta fija y les permite ajustar la tarifa con el cliente bajo el esquema de oferta y demanda.

Lázaro Raúl Pérez, dueño de una cafetería en Quivicán, debe desplazarse tres veces a la semana a La Habana en busca de provisiones para su negocio. El costo del recorrido Santiago de las Vegas-Habana Vieja, que tradicionalmente ha sido de 20 pesos, podría llegar a costar más del doble si finalmente el Gobierno decide autorizar esta alternativa.

"Hace dos semanas, sobre las 8:00 de la noche, los únicos boteros que había me dijeron que eran 'taxis libres' y que a esa hora el precio era 50 pesos. No me quedó más remedio que pagarlos, necesitaba recoger una mercancía con urgencia", relató Pérez.

"Ni siquiera un cuentapropista, que tiene una entrada económica superior a la de cualquier trabajador del Estado, podría mantener ese tren de gastos para moverse de un lugar a otro", añadió.

El panorama actual del transporte público, agudizado por la falta de voluntad política de un Gobierno, que invierte más tiempo en asfixiar al sector privado que en solucionar los asuntos más viejos del país, incluye desde grandes aglomeraciones que duran horas en paradas y piqueras de cooperativas, hasta trifulcas para abordar los escasos ómnibus estatales.

"Muchos boteros están diciendo que son 'taxis libres' y haciendo su 'agosto' sin importarle que el cintazo se lo dan al pueblo y no al Estado", dijo Danilo Kindelán, residente del consejo popular Peñalver-Bacuranao, municipio Guanabacoa, en referencia a que el Gobierno no ha hecho anuncio oficial sobre la entrada en vigor de la modalidad de taxis libres.

"Ni siquiera con la huelga afectaron al Estado, sino al cubano de a pie, y aquí todos estamos en la misma olla de presión", agregó Kindelán sobre El Trancón, la supuesta huelga nacional que habría sido convocada por transportistas privados de toda la Isla.

El sistema de taxis libres podría suponer una respuesta del Estado a varias de las exigencias reflejadas en el documento que convocaba la presunta huelga: libertad de movimiento hacia todo el territorio nacional incluyendo lugares turísticos como Viñales, Varadero y Trinidad, y eliminar la cantidad de combustible mínima a pagar.

Ni ruteros ni libres resolverán la crisis

Según Javier Pedroso, transportista privado que aseguró estar en trámites para acogerse al esquema de taxis libres, el precio del combustible sería de un CUC el litro y la posibilidad de comprar más de los 400 litros mensuales que impuso el Gobierno como límite.

"Podremos movernos a cualquier lugar del país, pero no podemos hacer piquera ni en hoteles ni aeropuertos. Tampoco podemos recoger pasaje por las rutas, y los precios se ajustan con el cliente", explicó Pedroso. Añadió que el precio del combustible sigue siendo caro y el Gobierno no podrá garantizar ni piezas ni talleres para la inmensa mayoría de los almendrones.

Un funcionario de la Dirección Provincial de Transporte admitió que las promesas a los transportistas privados carecen de sustento. Reveló que por las compras de piezas y componentes se les rebajaría un 20% del precio, pero entonces en las tiendas subieron los precios de los productos.

"Eso desalentó y molestó muchísimo a los boteros, y gran parte de ellos determinaron entregar sus licencias. Lo mismo para los llamados boteros de ruta, que pagan dos pesos, moneda nacional, por litro petróleo, pero por cada litro adquirido deben desembolsar 36 pesos. Eso no parecen beneficios, sino marañas", dijo el funcionario.

Con el cúmulo de regulaciones y restricciones que implementa, el Gobierno intenta regular al sector privado para evitar la concentración de riquezas y propiedades, y supuestamente proteger al pueblo.

"Pero no se percata (el Gobierno) de que todas esas regulaciones son interpretadas por el propio pueblo como prohibiciones", dijo Hugo Estévez, contador de una empresa. Parece ser que ningún pacto que ofrezca el Gobierno a los boteros mejorará la crisis del transporte.

"Los cubanos a duras penas podemos costearnos los taxis de ruta, muchísimo menos para pagarnos un taxi hasta la puerta de la casa. Además, en los puntos de embarque, junto a los boteros de ruta, siempre estuvieron los taxistas que ofrecían el servicio directo hasta la puerta de la casa. Así que no tiene mucho sentido implementar la alternativa de taxis libres porque deja en desventaja al pueblo", cuestionó Estévez.

Maceo es chofer de ómnibus desde hace más 30 años. Funge como jefe de turno en el punto de refuerzo de ómnibus estatales ubicado en Carlos III y Montoro los fines de semana por la noche. Como muchos habaneros, consideró que la exhibición de ómnibus y microbuses nuevos que realizó el Gobierno durante la semana que duró la presunta huelga El Trancón, fue desconcertante.

"La realidad es que ni siquiera con el doble de los carros que exhibieron solucionaban la situación, porque más de la mitad de los que circulan están muy deteriorados, sin piezas de repuesto a mediano plazo y con las calles malísimas que empeoran la explotación del vehículo. Esa es la verdad que no dicen", afirmó Maceo.

"Y ahora, como todos los boteros dicen que son 'taxis libres', la cosa se pondrá muchísimo peor. No hace falta una huelga de boteros, la huelga se la está haciendo el Gobierno a sí mismo".

3 comentarios

Imagen de Cubanón Regusanón

Ya al final de mi vida en Cuba me reisgné a moverme a pie a casi todos los lugares donde iba. Es verdad que vivía en el Cerro a medio camino del Vedado, Habana Vieja y Cengro Habana. Si hubiera vivido en el Eléctrico estaría condenado a no salir de mi casa salvo a trabajar.

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Ya al final de mi vida en Cuba me reisgné a moverme a pie a casi todos los lugares donde iba. Es verdad que vivía en el Cerro a medio camino del Vedado, Habana Vieja y Cengro Habana. Si hubiera vivido en el Eléctrico estaría condenado a no salir de mi casa salvo a trabajar.

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Ya al final de mi vida en Cuba me reisgné a moverme a pie a casi todos los lugares donde iba. Es verdad que vivía en el Cerro a medio camino del Vedado, Habana Vieja y Cengro Habana. Si hubiera vivido en el Eléctrico estaría condenado a no salir de mi casa salvo a trabajar.

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