Sábado, 24 de Agosto de 2019
Última actualización: 16:39 CEST
ECONOMÍA

Funcionarios salen al paso de lo que califican 'lobos inventados' del sector privado en Cuba

Un restaurante privado en Cuba. (GRANMA)

Autoridades financieras cubanas salieron al paso este lunes a lo que calificaron de "lobos inventados" en referencia al rechazo que han provocado las cuentas bancarias fiscales (CBF), uno de los requisitos dentro de las regulaciones que entraron en vigor el pasado viernes para controlar el sector privado en Cuba.

Según recogió el diario oficial Granma, el desconocimiento de esas disposiciones legales ha provocado "equivocaciones, comentarios poco fundamentados y rechazo de plano a cuestiones que, luego de explicadas nuevamente, pierden el cariz con que las asumieron inicialmente".

La recién emitida Resolución No. 904 del Ministerio de Finanzas y Precios obliga a los dueños de negocios a abrir y operar CBF.

En un primero momento solo tendrán que hacerlo aquellos que ejercen las actividades de servicios gastronómicos en restaurantes, en cafeterías, y de bar y recreación, los arrendadores de vivienda, habitaciones y espacios, así como los que ejercen servicios de construcción, reparación y mantenimiento de inmuebles y de transporte de pasajeros en medio automotor con capacidad desde cuatro hasta 14 pasajeros en la provincia de La Habana.

El órgano oficial del Partido señaló que se aprobó disponer la operatoria de dicha cuenta, con un efecto fiscal "como parte del perfeccionamiento de la política tributaria y el mejoramiento de la gestión y control de los aportes al Presupuesto del Estado por las personas naturales, y particularmente por los trabajadores por cuenta propia".

Vladimir Regueiro Ale, director general de Política Fiscal del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) y otros funcionarios del propio Ministerio, la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y del Banco Metropolitano intentaron responder en rueda de prensa a las dudas y el rechazo de los contribuyentes.

Regueiro Ale dijo el antecedente de esta cuenta como mecanismo de ordenamiento y facilitación de operaciones en el sector privado data del año 2011, mediante el Decreto-Ley No. 289 "De los créditos a las personas naturales y otros servicios bancarios", el cual estableció la obligación de los acogidos a esa forma de gestión no estatal con ingresos brutos anuales iguales o superiores a 50.000 pesos cubanos, a operar una cuenta corriente en las instituciones bancarias.

Hoy, con la experiencia de siete años y la consolidación de la actividad, se decide empezar a utilizar la CBF, que es un mecanismo de control vinculado a la contabilización de las actividades tanto de los ingresos como de los gastos, señaló el funcionario.

Dijo que a través de estas cuentas se facilitan las operaciones y relaciones financieras entre los distintos agentes económicos, como ocurre en cualquier parte del mundo, dado que es una práctica reconocida internacionalmente, y también en Cuba tiene un uso difundido y obligatorio para todas las personas jurídicas y en el sector cooperativo en general.

"El uso de dicha cuenta se aplicará gradualmente en el resto de las actividades aprobadas para ejercer el trabajo por cuenta propia", corroboró.

Por el momento el Gobierno decidió que "no sean todos los contribuyentes de una vez, sino los que generan en actividades con el denominador común de realizar operaciones complejas por el dinamismo de sus ingresos y gastos".

Regueiro Ale explicó que esas personas por lo general tienen que asumir, de forma sistemática, reparaciones y mantenimientos de inmuebles y medios de transporte que son básicos para realizar su actividad, además del reaprovisionamiento sistemático.

Además, agregó, en esas labores se generan ingresos superiores a la media dentro del sector privado.

El directivo prometió que la CBF aportará mayor seguridad de esas operaciones.

Así, "los cuentapropistas siguen ganando espacios en sus relaciones con las entidades estatales y prestan servicios importantes al sector presupuestado, lo cual debe estar respaldado con procedimientos cada vez más transparentes y confiables, porque la práctica ha puesto de manifiesto violaciones en temas de precios y en calidad de los servicios prestados, ya sean constructivos o de servicios gastronómicos", advirtió.

"Todo el desarrollo de las formas de gestión no estatal y el trabajo por cuenta propia, que es el caso que nos ocupa, debe ser ascendente y de forma ordenada", señaló.

Economistas consultados por DIARIO DE CUBA tras la entrada en vigor de las regulaciones al sector privado coincidieron en que estas, en general, "revelan el apego a una forma fundamentalista de marxismo" y podrían alimentar el ya de por sí bien establecido mercado negro.

Para Elías Amor, "las distintas fórmulas que sortean el concepto de propiedad son marginales y no ayudan al desarrollo de la economía" en Cuba, donde se echan en falta los mercados mayoristas para aprovisionamiento.

Además vaticinó que "muchos cuentapropistas no van a poder cumplir los requisitos que se establecen a partir de ahora ni cumplir con las normas bancarias, porque el sistema financiero cubano es pésimo".