Domingo, 21 de Octubre de 2018
Última actualización: 20:55 CEST
CLIMA

Florida se prepara para el golpe de Michael como huracán de categoría tres

Imagen satelital de Michael en su avance hacia Florida. (AFP)
Alexander Charnicharo pesca en el Malecón de La Habana cuando el huracán Michael pasa por el oeste de Cuba el lunes. (REUTERS)

El norte de Florida se preparaba este martes para el "enorme" huracán Michael que azotará el miércoles el sureste estadounidense con vientos de categoría tres, después de dejar a oscuras a cuatro municipios de Pinar del Río, en Cuba.

"Se está cerrando la ventana de tiempo para prepararse", escribió el gobernador de Florida, Rick Scott, citado por la AFP. "Esta es una situación seria de riesgo de vida, no asuma ningún riesgo. Si le han dicho que evacúe, evacúe", añadió.

Florida y el estado vecino de Alabama declararon estado de emergencia y las áreas costeras en la zona de impacto están bajo órdenes de evacuación obligatoria. De acuerdo con el noticiero ABC, esto afecta a al menos 120.000 personas.

"El huracán Michael es una tormenta enorme", dijo el gobernador tras declarar el lunes estado de emergencia para 35 condados del norte y el oeste.

El huracán de categoría 2 avanzaba hacia Florida a poco menos de 20 km/hora con vientos máximos sostenidos de 155 km/hora sobre el Golfo de México, y ubicándose a 635 km al sur de la ciudad floridana de Panama City, que recibirá el impacto directo de Michael el miércoles a primera hora de la tarde.

"Se espera que se siga fortaleciendo", difundió el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami, en su boletín de las 11:00AM.

"Se pronostica que Michael será un huracán de gran intensidad (categoría 3 de 5) al tocar tierra en Florida", añadió, y ratificó los "riesgos de vida" señalados por el gobernador.

Luego se debilitará a medida que se interne el jueves por el sureste estadounidense, hacia Georgia y las Carolinas.

El NHC emitió una advertencia de huracán para la frontera entre Alabama y Florida y alerta de marejada para la costa noroeste de Florida, desde el extremo norte hasta Tampa.

El presidente Donald Trump dijo el martes que se había contactado con funcionarios por la tormenta entrante —"una grande", según dijo— y aseguró que el gobierno, incluida la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), estaba listo.

"Estamos muy bien preparados. FEMA está lista. Todos estamos listos. Hablamos con el gobernador Scott, hablé con todos los que tenía que hablar", dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca.

Marejada potencialmente mortal

Las marejadas pueden alcanzar hasta 3,6 metros en algunas áreas del oeste de Florida, mientras se espera que las lluvias dejen de 100 a 200ml de agua en el oeste de Cuba y en el noroeste de Florida.

"Estamos a 12 horas de comenzar a sentir el impacto", dijo Scott al noticiero ABC. "El potencial de una marejada de 12 pies (3,6 metros) es simplemente mortal".

Desde la tarde del lunes ya comenzaba a acumularse el tráfico, al tiempo que se prolongaban las filas en las estaciones de gasolina y los residentes recogían sacos de arena para proteger sus viviendas.

En la mañana del martes, los cayos de Florida ya estaban bajo la intensa lluvia de las bandas externas del huracán.

El alcalde de Tallahassee, el demócrata Andrew Gillum, suspendió sus actividades de campaña por la gobernación de Florida y volvió a la capital en el norte del estado para formar parte de los preparativos.

"Tenemos montones de árboles en esta comunidad, esta ciudad está cubierta de árboles", dijo Gillum la madrugada del martes, al anunciar los preparativos en Tallahassee.

"Esto significa que caerán sobre los postes de luz y que habrá una interrupción del servicio eléctrico", añadió, alentando a los residentes a prepararse para pasar varios días sin energía.

En Pinar del Río, Cuba, Michael dejó apagados cuatro municipios y provocó daños en inmuebles y a la agricultura que aún se estaban cuantificando, según la prensa estatal.

El año pasado, una serie de huracanes catastróficos azotó el Atlántico occidental. Los más arrasadores fueron Harvey en Texas, Irma en Cuba y Florida, y María, que azotó el Caribe y dejó casi 3.000 muertos en Puerto Rico.

Los científicos han advertido que el calentamiento global producirá ciclones más destructivos y, según algunos, la evidencia ya es visible.

La temporada de huracanes del Atlántico termina el 30 de noviembre. Este año se han registrado 13 tormentas con nombre, siete de las cuales se han convertido en huracán.