Lunes, 19 de Noviembre de 2018
Última actualización: 00:09 CET
Turismo

Cómo entiende Díaz-Canel el turismo

Playa de Jibacoa. (LONELY PLANET)

En una reunión de la alta burocracia para analizar los problemas del turismo, de nuevo Miguel Díaz-Canel reconoce prioridad al turismo para desarrollar el país y lo da como la supuesta locomotora del resto de la economía, una idea que manejó y trabajó en su tiempo con mucha fuerza el entonces vicepresidente del Consejo de Ministros y creído por mucho sucesor de Fidel Castro, Carlos Lage.

Como visión pragmática, parecía una buena idea, solo que esa o cualquier otra estrategia económica de los gobiernos castristas padecen de la siempre misma enfermedad crónica de todo  ese estalinismo económico: considerar como fundamental la propiedad estatal sobre los medios de producción explotada en forma asalariada, en contubernio con el capital extranjero, desconociendo el papel de la propiedad privada y asociada en diversa forma.

El mal de fondo —el Estado propietario, parásito y burocrático—, sigue presente en el discurso de Díaz-Canel, como mismo estaba en el de Lage.

Ni entonces ni ahora los mandantes cubanos han comprendido que el problema de fondo que lastra la economía cubana radica en las relaciones de propiedad, distribución y mercado.

Mientras la propiedad siga perteneciendo mayoritariamente al Estado, los más interesados en hacerla producir, los que más se benefician de ella, son unos pocos burócratas del más alto nivel que son los verdaderos dueños. Ni la burocracia intermedia ni la baja, y mucho menos los trabajadores, tienen interés en que sea productiva la propiedad  estatal explotada en forma asalariada, puesto que para ellos no implica beneficios tangibles.

Los primeros que saben que es una falacia el interés de hacer producir algo sobre lo cual no hay derechos de propiedad, es decir usarla, gozarla y disponer de ella, son esos burócratas de las alturas.

Simple: el goce y beneficio de la propiedad depende del poder real que sobre ella tenga el que la usa, y de ese goce y beneficio depende que el poseedor se interese en cuidarla y hacerla producir.

También, hacer producir esa propiedad depende de las relaciones de intercambio, de cómo se merca, se compra y se vende, bajo qué regulaciones.  Si el mercado está regulado para beneficiar al Estado o a una parte de la sociedad en detrimento de la parte productora, para beneficiar a la consumidora, lo que generalmente pasa en un sistema estatalista, pues lógicamente los productores no pueden garantizar la producción eficiente y abundantemente más allá de las limitaciones que impone el Estado al mercado, en cuanto a precios, cantidades de productos, etc.

El carácter estatalista de la visión "canelista" del turismo quedó expresado en el mismo hecho de que para nada mencionó a los privados que han levantado esa actividad en todos los rincones del país con cerca de 20.000 habitaciones y cientos de restaurantes de alta calidad, a contrapelo de las absurdas prohibiciones, regulaciones, restricciones y tributos excesivos impuestos para beneficio del Estado central, los que realizan grandes aportes al presupuesto nacional, sin un solo centavo de inversión estatal.

El enfoque burocrático, desligado de la realidad también se aprecia en este párrafo: "el destino turístico de Cuba es apreciado en el mundo entero, por el confort de sus hoteles, la belleza de sus playas y paisajes, la seguridad ciudadana, entre otros atractivos, pero hay que seguir trabajando en los aseguramientos".

Para nada menciona al pueblo cubano y su carácter alegre y hospitalidad, que son los factores determinantes que hacen que los turistas aprecien el país y repitan sus visitas, más allá de frías y deshumanizadas instalaciones en que se convierte cualquier lugar que no cuente con calor humano.

Otros ministros presentes hablaron de su labor en función del turismo estatal, denotando la misma filosofía y el desdén por los trabajadores, como el ministro de Transporte que dijo que el ministerio garantizaba el traslado de los trabajadores hacia su centro de explotación y los horarios en los aeropuertos, en un momento en que se sabe que Cubana de Aviación y todo el sistema aeroportuario cubano está en crisis total.

El ministro de Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, se refirió a los suministros de productos agrícolas, para lo cual "se han ido recuperando las estructuras de los cultivos protegidos y se han realizado inversiones en las minindustrias donde se procesan algunos de estos alimentos". Sin embargo, reconoció, persisten insatisfacciones sobre todo con los cítricos, como la naranja y la toronja, "que se tienen que importar debido al deterioro causado a estos cultivos por las plagas durante años".

Todo muy impreciso, como el nombre de la plaga durante años. Suponemos se refiera a la plaga castrista.

Y así por el estilo varios ministros  se refirieron a las acciones de sus respectivos ministerios para garantizar la actividad turística del Estado. Todo evidenciando que el estatalismo es la base sobre la cual se sigue pretendiendo sostener  este priorizado rubro de servicios y recaudación de divisas.

Si el nuevo mandante no quiere que lo sigan ninguneando y engañando desde la burocracia heredada, tendrá que presentar un Consejo de Ministros completamente nuevo el próximo 21 de julio y establecer algunas normas sobre la transparencia informativa y la responsabilidad a los distintos niveles.

Pero mientras el estadocentrismo siga prevaleciendo, mientras no se comprenda que son los trabajadores, la sociedad civil y el pueblo en general los verdaderos hacedores de la historia, los que le dan vida y sentido a la producción y los servicios, mientras no se reconozcan efectivamente la propiedad privada y la libremente asociada, en sus distintas formas e integrantes; en fin, mientras los encargados directos de organizar la producción y hacerla eficiente no tengan participación efectiva y directa en la propiedad, la gestión y las ganancias y no se comprenda el papel dinamizador del libre mercado toda estrategia económica, todo estará destinada al fracaso.

5 comentarios

Imagen de Reinaldo Gonzalez

Para Fidel Castro, todo lo que olia a capitalismo era terriblemente malo, por lo que el turismo lo consideraba como algo que contaminaba a la sociedad que el queria forjar, hombres dociles y obedientes al sistema que el estaba creando. 

Imagen de Alberto Romeu

Es curioso como la nomenclatura en Cuba padece de amnesia, Se les ha olvidado que fue el propio Fidel Castro quien dijo que el turismo en Cuba estaba fuera del juego. Cuba en 1959 recibio la convencion Internacional de ASTA que entonces era la sociedad internacional de agentes de viajes, los recibio, los entretuvo, los engaño y como siempre de un pescozon los boto y mas nunca hubo turismo en Cuba. Los americanos apestaban, porque vamos a ser claro el turismo que iba a Cuba era en un por ciento muy grande solo de Norteamerica. Ibamos a ser la primera potencia en el mundo en muchas cosas, ibamos a poder venderle carne a la Argentina, huevos y leche a los Estados Unidos, azucar?, eramos los mejores productores de azucar del mundo y la calidad de nuestra azucar era la mejor. En Cuba se producia ropa de exelente calidad, zapatos de calidad, en Cuba habia de todo y el turismo norteamericano era maquina que movia ese motor, nos quedamos sin turismo, sin huevos, sin leche, sin ropa ni zapatos y mucho menos AZUCAR. Se racionaron los cigarros, el alcohol, el cafe, todos los alimentos basicos. Nos racionaron la vida, esto lo puedes hacer y esto no. Ahora claman por el turismo americano como desesperados, lamentandose y culpando al Imperialismo. Dicen que cuando Neruda visito La Habana y lo pasearon por La Rampa le dijo a Fidel no permitas que esto muera, esto es unico en el mundo y al año siguiente cerro los night clubs y cabarets. Fidel Castro es responsable maximo del descalabro que Cuba sufre y Dios permita que tenga vida para poder ver un dia a un Presidente en Cuba que lo culpe al igual que a su camarilla, como hicieron en la Union Sovietica con Stalin.

Imagen de Balsero

No se si Díaz-Canel no sabe, no puede o no quiere. Pero el resultado es el mismo porque la economía sigue en poder del Estado, es decir, de 3 o 4 familias que manejan los negocios gordos de 11 millones de cubanos. El resto debe resolver cada día los boniatos que van a comer.

Imagen de Anónimo

Es muy ingenuo asumir que Diaz Canel no entiende los beneficios de privatizar la economía. Todo lo contrario. El gobierno de Cuba (y aquí no menciono al "presidente") comprende a la perfección el beneficio del sector privado para dinamizar la economía y enriquecer a la sociedad. Esto lo sabe cada dictadura del mundo, cada socialista, cada partido de izquierdas lo entiende. Y en base a este exhaustivo conocimiento es que desarrollan su estrategia política. Porque el objetivo principal de su agenda económica no es desarrollar al país, o sacar de la pobreza a su población, sino oprimirla para el beneficio de la dictadura. No se puede prentender a esta altura de la historia de la dictadura cubana que detrás del desatre nacional se esconde la ignoracia o la inutilidad política. La historia moderna de Cuba está escrita desde la maldad.

Imagen de Anónimo

Este bueno para nada sigue el mismo camino de su dueño no es capaz de presentar un nuevo proyecto algo que se traduzca a mejorar la vida de los cubanos , un cambio en la economía o la manera de ver las cosas hasta ahora , al final sigue tratando de hacer y justificar la misma mierda q se ha hecho hace 60 años , no tiene ideas , no hay espiritud de renovación , claridad , lo único q sabe hacer bien es su papel de monigote .

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