Martes, 11 de Diciembre de 2018
Última actualización: 01:53 CET
Economía

¿Qué igualdad podrá enarbolar Cuba en la CEPAL?

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL. (EFE)

No ha sido infrecuente observar que comisiones o grupos de trabajo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) incluyan a naciones que no reúnen los requisitos para conformarlos. Son los casos, por ejemplo, de países donde no se respetan los derechos humanos, y sin embargo son seleccionados para formar parte de instancias de la ONU encargadas de velar por tales derechos.

Lo anterior sale a colación a raíz de la conclusión del trigésimo séptimo período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), celebrado en La Habana y el comienzo de la presidencia pro tempore de Cuba por espacio de dos años.

Porque a pesar de lo que pretenda mostrar la propaganda oficialista cubana, y de que existan ciertas afinidades entre directivos de la CEPAL y los gobernantes de la Isla, en el fondo subsisten importantes diferencias entre estos últimos y las concepciones que prevalecen actualmente en el sistema de Naciones Unidas en cuanto al manejo económico de las naciones ubicadas al sur del río Bravo.  

Tal realidad afloró en varios de los discursos que se pronunciaron durante la inauguración de la referida cita habanera. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, reconoció los beneficios que la globalización económica — en el sentido de la inserción de las economías latinoamericanas en los mercados internacionales— ha proporcionado a los países de la región, donde más personas han salido de la pobreza, y muchas de ellas pasaron a engrosar la clase media.

En cambio, el flamante presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel —negado rotundamente a aceptar el más mínimo filón positivo de la globalización económica, calificada despectivamente como "globalización neoliberal"— atribuyó los progresos latinoamericanos a las políticas públicas implementadas por los pomposamente denominados "gobiernos progresistas" de la región.

Evidentemente, los gobernantes cubanos se hallan anclados en el pasado. En los ya lejanos años 60 de la pasada centuria, cuando el economista argentino Raúl Prebisch —segundo secretario ejecutivo de la CEPAL— propagaba la hoy inservible Teoría de la Dependencia, que recomendaba a los países latinoamericanos el cierre de sus economías debido a que las naciones del centro (las industrializadas), "explotaban comercialmente" a los tercermundistas estados de la periferia.

Por otra parte, cualquier entendido acerca de la realidad cubana podría hacerse la siguiente pregunta: ¿con qué moral, en lo adelante, el Gobierno cubano va a instar al resto de los miembros de la CEPAL a que cumplan con la igualdad de oportunidades contenida en el documento "La ineficiencia de la desigualdad", presentado aquí en La Habana?

Porque las autoridades de la Isla aprovecharon la ocasión para mostrar la Ley de Inversión Extranjera, que busca captar capitales foráneos con vistas a revitalizar su alicaída economía. Y, precisamente, en el contexto de esa medida se aprecia nítidamente la desigualdad de oportunidades que afecta a la sociedad cubana.

Hay facilidades para los inversionistas extranjeros, pero no para los cubanos de la Isla. Algunos directivos del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX), ante cuestionamientos de la población, y para salir del paso, han expresado que los cubanos pueden invertir como parte del trabajo por cuenta propia.

Mas para nadie es un secreto que los cuentapropistas encuentran más trabas que oportunidades en el desempeño de su labor. Ya no pueden ejercer más de una actividad, y constantemente se hallan en la mirilla de aquellos que velan por impedir la concentración de la riqueza. Además, se mantiene la negativa gubernamental a entregar nuevas licencias en varias de las actividades más lucrativas.

Claro, el señor Díaz-Canel y compañía confían en que las cordiales relaciones que, al parecer, mantienen con la señora Alicia Bárcena y otros directivos de la CEPAL sirvan para obviar ese contrasentido.  

4 comentarios

Imagen de Plutarco Cuero

Soberanía ---------------> Unipartidismo y reelecciones indefinidas ... por los siglos de los siglos ...

Imagen de Anónimo

El socialismo, es una etapa superior del capitalismo por tanto debe ser alcanzado despues de un capitalismo desarrollado. Este principio se sigue violando y hay es donde esta el fracaso.. Las evidencias lo han demostrado, los paises mas socialistas y verdaderamente socialistas, donde existe un socialismo democrático con educacion y salid gratuita y demas beneficios sociales y sin limitar las libertades individuales han sido paises que han introducido de manera gradual, estas medidas socialistas, solo después de haber desarrollado el capitalismo. En todos aquellos paises donde se ha tratado de imponer el socialismo este que se llama real sin haber desarrollado el capitalismo todo han sido fracasos y se ha impuesto a la fuerza, acompañándolo de falta de libertades y mucha reprensión. Cuba tiene dos opciones o el capitalismo de estado al que parece dirigirse, y el que de seguro fracasara, llevándola a un capitalismo salvaje o tomar el camino del capitalismo devolviendo las libertades politicas, economicas y sociales a sus ciudadanos ( propiedad privada, libre mercado, libertad de expresión y asociación) regulado por un estado que garantice su adecuado funcionamiento y entonces encaminarse hacia un capitalismo desarrollado donde se mejoren las conquistas sociales actuales se introduscan nuevas en la medida que la economía se recupere y de esta forma se acerque a un socialismo democrático que a la larga nos pondra mas cerca del socialismo que lo que lo hemos estado en 60 años.

Imagen de Anónimo

Los únicos cuentapropistas a los que les va bien, son unos nucleados bajo una sociedad anónima: CASTRO S.A. Dicen (a mí no me crean) que uno de sus gerentes es un tal Tony, que llena los yates de jineteras y escoltas, y se va a navegar por semanas al Mediterráneo, con buen champagne y caviar beluga. Otro saca fotos y las vende por miles de dólares. Y también hay un militar que es el único que puede hacer negocios con el sector extranjero, a partir de su experiencia con la Odebrecht. La CEPAL debería hacer un estudio del caso, sobre esta S.A. Funciona muy bien.

Imagen de Anónimo

Al amparo de esa Ley de Inversiones Extranjeras, la Nomenklatura puso a sus hijos más dilectos. Pese a la prohibición expresa, hoy vemos en sucursales radicadas y empresas mixtas a los Castro, Guevara, Machado, Valdés y otras "joyas" de la revolución, con el agregado de esposas, queridas y sobrinos. En el comunismo, todos somos iguales, pero hay más "iguales" que otros.

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