Viernes, 22 de Febrero de 2019
Última actualización: 22:14 CET
Economía

¿Quieren las autoridades cubanas proteger al consumidor?

Una cuentapropista arregla uñas en La Habana. (680 NEWS)

Tienen toda la razón aquellos que afirman que, en general, las tareas promovidas por las autoridades cubanas obedecen a campañas publicitarias, que luego pasan a un segundo plano una vez que los gobernantes se interesan por otros asuntos. Es decir, que falta la constancia para que los propósitos se tornen duraderos.

Al parecer, en los últimos tiempos asistimos a una de esas campañas, esta vez relacionada con la protección al consumidor. Y tenemos el derecho de pensar que se trata de una mera campaña coyuntural, si consideramos que los intereses de los consumidores nunca han ocupado un puesto significativo en el historial del castrismo.

Ni siquiera lo fue durante los años 70 y 80 de la pasada centuria, cuando las lecciones de Economía Política que se impartían, al calor de los manuales soviéticos, insistían en que la ley económica fundamental del socialismo era "la satisfacción de las necesidades siempre crecientes de la población".

Paradójicamente, la economía estaba diseñada de forma tal que a los productores solo se les exigía cumplir los planes de producción, sin importar si esas producciones agradaban o no a los potenciales consumidores. En semejantes condiciones, como es lógico suponer, las entidades no efectuaban investigaciones de mercado, y hasta los estudios universitarios desdeñaban lo relacionado con el marketing, el cual era considerado solo como "una técnica capitalista de dirección".

Ese divorcio entre la producción y el mercado, a no dudarlo, ha influido en los altos niveles de inventarios ociosos de productos terminados. Según trascendió durante las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular del pasado mes de diciembre, el 26% de los inventarios del país está conformado por mercancías terminadas y listas para la venta, pero que no encuentran compradores.

Por supuesto que la anomalía no solo afecta a los consumidores en el plano del comercio mayorista. La población también ha sufrido las tribulaciones del mercado minorista, que van desde la necesidad de adquirir artículos de dudosa calidad —pues no cuentan con otra alternativa: lo tomas o lo dejas—, hasta recibir un trato inadecuado por parte de empleados estatales del comercio y la gastronomía.

Tan alarmante ha llegado a ser esta última situación, que el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista, debió dedicar recientemente un reportaje al respecto. Entre los maltratos referidos allí se cuentan la violación de los horarios de servicio, la alteración de los precios oficiales de venta, la falta de información por parte de los dependientes acerca de los productos que se ofertan, la no devolución al cliente de efectivo por concepto de vuelto, la no entrega al cliente del vale de venta por los productos comprados, así como el ocultamiento de mercancías.

Así las cosas, y en el contexto de la campaña, otros medios oficialistas han dado a conocer algunos números telefónicos a los que supuestamente puede acudir la población para denunciar los tratos inadecuados que se aprecian en el comercio minorista.

Cualquiera podría pensar que se trata de un chiste de mal gusto eso de intentar combatir las consecuencias de un problema, dejando intactas las causas que lo provocan. Porque si de verdad hubiese interés por aliviar las angustias de los consumidores, tanto mayoristas como minoristas, se impondría de inmediato un vuelco en ciertas estrategias de dirección.

En primer término es necesario que sean las entidades de base —empresas y unidades empresariales de base (UEB)— las que confeccionen sus planes de producción, en vez de hacerlo los ministerios o las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE). Solo así los productores, tras realizar un estudio de mercado, estarán en condiciones de satisfacer las exigencias de los consumidores.

Por otra parte, urge una más acelerada desestatización del comercio minorista, bien sea mediante la privatización o el establecimiento de cooperativas. Porque muchas de las conductas inadecuadas señaladas anteriormente son el resultado de la falta de sentido de pertenencia que exhiben esos empleados estatales.

8 comentarios

Imagen de Anónimo

No creo que las autoridades de Estados Unidos protejan al consumidor tampoco. Aqui hay mas robo y mas descaro al consumidor que en cualquier pais del mundo. Letras pequenas, mentiras, trampas, medias verdades, precios sin impuestos ni recargos, engaños y mas engaños. Yo ya ni compro para no recondenarme el higado.

Imagen de Anónimo

Aaaah,no sabia que en Cuba había consumidores,sera mejor decir en Cuba hay microconsumidores///el bobo alipio*+

Imagen de Anónimo

Esa es la gloria que se ha vivido. Comunismo y mierda es lo mismo! Por eso yo soy de derecha, me encanta el mercado y soy anticomunista al 100%. Arriba mi cuba bella, al machete carajo!!!! La felicidad no se pide, se EXIGE Y SE CONQUISTA A LA FUERZA...

Imagen de Anónimo

Cuba tiene tierras, baldías cualquier cantidad. Pudiera producir mucho de lo que consume. República dominicana es del tamaño de Camaguey y es suficiente en un montón de rubros. Hay frutas tropicales todo el año, plátanos, que hasta la gasolina subre de precio y no protestan pero el el plátano es intocable. Las importaciones, al igual que en Cuba, se deben a los intereses de los compradores del gobierno que reciben sus coimas de las compras de alimentos que hacen por el mundo- Y derechos, cuáles tienen los cubanos de la isla? Solamente deberes y obligaciones

Imagen de Anónimo

Anonimo.Despues de 58 anos en el poder ofreciendo , y nada cumplido van a decir que protejeran, que absurdo quien se los va a creer, por favor, solo los que viven de espaldas al preogreso y a lo que ha sufrido el pueblo cubano, BASTA YA DE SUFRIMIENTOS, QUEREMOS LIBERTAD LIBERTAD LIBERTAS.

Imagen de Anónimo

Anonimo.cuando cuba sea libre lo preimero que necesita es un gran mercado  de alimentos de todo tipo, como existen en el mundo normalmente igual que antes del distema castrista que ha terminado con todo, tierra edificios calles y podemos agrgar sin ningun tapujo han acabado con las familias y los sentimientos mas nobles de fraternidad,han  hecho que se pierda el humanismo, pues las veces que la misma gentes del pueblo tratan de ofrecer en los comercios mercancias alteradas que mas bien es veneno para consumir.

Imagen de Anónimo

Anonimo Proteger al consumidor, solo lo dice el papel , en el mundo no hay un pais mas represivo en su comercio que apenas tiene nada que ofrecer que se abuse mas del consumidor que en Cuba, primero mercancia mal pesada y con muy mala calidad, segundo, hay que transportarlas en la mano si no llevas en que hecharla, ensima de que el producto esta aqlterado, pues no es autentico sino llevado clandestinamente al lugar de expendio y lo enmascaran como si fuera el legitimo, nadie vela por esto, si ponen a alguien se vende por lo que le den, horrible, se vive en un lugar miserable como es mi pais, donde no hay autoridades competentes que vigilen los productos que se ofrecen, todos en su mayoria suplantados, eje; hasta la misma cerveza, lod helados, los refrescos, jugosetc.que PENA DE PAIS MI CUBITA.se consiguen el embase y alla va eso. QUE PENA

Imagen de Anónimo

Muy buen artículo. Refleja con precisión la baja calidad de vida del ciudadano en el socialismo.

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sección para poder comentar.