Viernes, 21 de Septiembre de 2018
Última actualización: 08:19 CEST
Economía

¿El fin de Fin de Siglo?

La tienda Fin de Siglo en la actualidad. (O. FREIRE SANTANA)

La Habana de los años 50 de la pasada centuria contaba con una red de tiendas por departamentos que hacían las delicias de sus clientes por la variedad y calidad de sus mercaderías. Entre esos pujantes centros comerciales figuraban los Almacenes Ultra, Sears, La Época, El Encanto y Fin de Siglo.

Pero ese alentador panorama comenzaría a desaparecer a partir del primero de enero de 1959, cuando los barbudos de la Sierra Maestra se apoderaron del país. Pronto los dueños de esos establecimientos iban a ser despojados de sus propiedades, y las tiendas serían dirigidas por administradores de probada fidelidad al Gobierno, pero de escasa experiencia comercial en la mayoría de los casos.

A lo anterior se sumó el caos en que se sumió la economía debido a la excesiva centralización y los errores organizativos de los nuevos dirigentes. El resultado sería una aguda escasez de artículos de amplio consumo, como alimentos, ropas, efectos electrodomésticos, muebles y otros renglones.

Con vistas a paliar la debacle, las autoridades crearon una libreta de racionamiento que, en el caso de la venta de ropas, el gracejo popular la bautizaría como María la O, en alusión a la conocida canción del maestro Ernesto Lecuona.

En lo adelante, esas tiendas que antaño eran el emporio de la abundancia se verían en la necesidad de expresarle al público masculino: te toca o una camiseta, o un calzoncillos, o un par de medias. Y en cuanto a las féminas: o un blúmer, o un ajustador.

La tienda El Encanto fue destruida por un incendio poco después de la llegada de Fidel Castro al poder, mientras que Sears perdió el objetivo inicial para el que fue creada y ha devenido Palacio Central de la Computación. Previamente, y bajo la denominación de Supermercado Centro, esta tienda fue escenario de uno de los primeros experimentos de mercado paralelo —donde podían verse las colas más grandes de La Habana— allá por los años 80, al calor de las reformas económicas impulsadas por el hoy semiolvidado economista Humberto Pérez.

Por otra parte, La Época y Almacenes Ultra cogerían una especie de segundo aire a partir de los años 90, cuando fue despenalizada la tenencia de divisas. Esas tiendas engrosarían la cadena de establecimientos conocidos como las "shopping", que tendrían la misión de recaudar las divisas que necesitaba desesperadamente el Gobierno para atenuar el impacto que produjo el llamado Periodo Especial.

Fin de Siglo tomaría otro camino. Allí congregaron a un nutrido grupo de trabajadores por cuenta propia dedicados a la elaboración y venta de artículos artesanales. Puede decirse que contaba con gran aceptación popular, pues sus salones siempre estaban llenos de compradores que encontraban allí mercancías de apreciable calidad.

Sin embargo, no hace mucho la tienda Fin de Siglo fue cerrada, y los cuentapropistas que laboraban en ella fueron reubicados en locales más pequeños que no cuentan con las condiciones idóneas para la actividad comercial debido al hacinamiento que en ellos existe.

En un recorrido efectuado por uno de esos locales, indagamos acerca de los motivos expuestos por las autoridades para el cierre de la tienda. Una de las artesanas expresó que la corporación estatal Cimex había solicitado el local de Fin de Siglo para establecer allí un nuevo centro comercial. Es decir, una especie de shopping.

Mas, lo cierto es que el tiempo pasa, y lo que se aprecia en los alrededores de Fin de Siglo es un abandono total, sin que los directivos de CIMEX u otras instancias gubernamentales hagan algo por impedirlo. Suciedad, heces fecales, desperdicios y hasta indigentes —esos que el discurso oficial califica eufemísticamente como "deambulantes"— pueden verse a las puertas de ese antaño centro comercial.

La gente se pregunta si Fin de Siglo recuperará alguna vez su esplendor de otros tiempos, o le ocurrirá como al mercado agropecuario de Cuatro Caminos, que desde hace años espera por una prometida restauración que no llega.

El Encanto, de tienda famosa a ruina

Fue uno de los mejores locales comerciales de su tiempo en la región. Dos años después del triunfo revolucionario, un incendio lo arrasó.

13 comentarios

Imagen de Anónimo

Por eso no voy, tengo nostalgia de mi Habana pero mi Habana es la de antes, no esta cochiná 

Imagen de Anónimo

La princesa Mariela y el campeón de golf Tony Castro van a comprar al exterior. No les interesa lo que hay o deja de haber en Cuba.

Imagen de Plutarco Cuero

@ 01:52 Fin de los MocoPegao ... Quand c'est fini, c'est fini !

Imagen de Anónimo

Fin de Siglo o Fin de Ciclo??

Imagen de Anónimo

Yo me acuerdo más o menos de Flogar, La Época, el Ten- Cents de la calle Galiano y de ésta, Fin de Siglo también. Fidel Castro siempre odió a La Habana; cuando tomó el poder tuvo la idea de hacer Santiago de Cuba la capital del pais, pero cómo este proceso era muy costoso, lo abandonó y abandonó a su vez a La Habana a su suerte por más de 30 años para que se destruyese por sí sola. Cuando cayó el comunismo en la Europa del Este, y castro se quedó sin apoyo financiero, fue que volvió la mirada a la destruida Habana para  reparar lo que se pudiera para el turismo de dólar. A los  símbolos de la Cuba “capitalista” Castro los dejó convertirse en ruinas irrescatables. 

Imagen de Anónimo

Ano. 19.33, creer con toda seguridad que lo de El Encanto fue un sabotaje es creer en que los aviesos y perversos Castro dicen la verdad. Sigue tú durmiendo de ese lado, que este artículo no habla más de que fue un incendio. ¿Tú eres el cederista de guardia para confirmar que nadie le lleve la contraria a tus amitos?

Imagen de Anónimo

Por qué de una forma aviesa y perversa ddc niega que fue un sabotaje el que destruyó el encanto? Eso lo sabe todo el mundo para que ahora digan que fue un "incendio". Así pierden credibilidad y veracidad entre sus lectores.

Imagen de Plutarco Cuero

MocoPegao viaja para comprar y compra para viajar ... eso no es peo que les rompe los blumers ...

Imagen de Anónimo

La venganza del  bastardo-acomplejado-palestino de Biran. Los Machados y Batistas?, éstos dos están en el cielo como ángeles muy tranquilos, el Castrato vino a redimir todos sus errores. 

Imagen de Anónimo

Con respecto a los blumeers,se le fue la mano,eso de uno por mujer es una cifra *estrastoferica*,todavía las mujeres que hoy tienen mas de 65 años recueran aquellos años que eso blumeers se repatia el derecho a compra por el CDR,y donde había seis mujeres les tocaban si acaso dos,todavía hace pocos días salió ese tema a relucir entre amigas que eran jovencitas en aquellos años.De historias tétricas de todo tipo en Cuba hay para escribir una enciclopedia///el bobo alipio*+/16/3/9,56 am

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