Sábado, 23 de Junio de 2018
Última actualización: 07:36 CEST
Opinión

Darle coherencia al pensamiento de Fidel Castro

Castro, junto al presidente vietnamita Tran Dai Quang en 2016. (EFE)

Tras la caída del Muro de Berlín, y el desmembramiento de la Unión Soviética, dos amigos sociólogos sentados en el portal de casa sostuvieron una conversación inolvidable. Ambos habían pasado por varios "sustos" desde los días de la Escuela de Filosofía. Auguraban una nueva etapa de purgas ideológicas. Y uno de ellos dijo: "¿Ustedes saben que es lo peor de todo esto? El Gobierno se ha quedado sin discurso. El socialismo real, el que conocemos, ahora es huérfano de ideas".

Filósofos marxistas, los dos conocían bien la premisa materialista: la práctica es el mejor —y tal vez el único— criterio de la verdad.

Estábamos a las puertas del llamado Periodo Especial, de ver La Habana inundada de bicicletas y los hospitales de ciegos y paralíticos por déficits carenciales. Había una verdadera estampida de cubanos por mar y tierra, estos últimos saltando del barco en lo que llamaron exilio de terciopelo. Fue en ese instante de vacío gerencial donde el extinto comandante vio su oportunidad de consagración mayor. El socialismo soy yo, dijo. Una vez más el azar concurrente, llámese Foro de Sao Paulo, Revolución Bolivariana o resurgimiento sandinista, lo colocó en el centro de la historia.

Ahora que se anuncia con mucha seriedad una cátedra para estudiar su pensamiento, sus aportes a todas las ramas del saber humano, no queda más alternativa que sentir curiosidad. La tarea de colectar seis décadas de hacer y deshacer en un país sin oposición real se la han dado a un grupo de investigadores cubanos. Deberán ser una especie de arqueólogos que excaven en la profundidad de su Obra, cuasi infinita, tal como dicen los adláteres. Un equipo cuya tarea será monitoreada, y evaluada por la máxima dirección del país.

Imaginemos por unos segundos como será esa conversación en la Catedral del pensamiento castrista. El enorme esfuerzo de darle un sentido coherente a décadas de ideas que se contradicen o, acaso, nada dicen. Poner en orden el desorden de megalómanos planes como el Cordón de La Habana, la Zafra de los Diez Millones, el Plan del Médico de Familia y la Revolución Energética. Explicar de modo sencillo por qué las intervenciones en África, Asia y América no fueron actos de invasión extranjera, sino una cosa llamada internacionalismo proletario, muchas veces solicitado por gobiernos espurios, tiránicos, sin nada de proletarios.

Es relativamente fácil comprender por qué esto ocurre en la Isla, y ahora. Como en los días del desmerengamiento —adjetivo inventado por él para minimizar la importancia del socialismo estalinista europeo—, el fracaso de la implementación de los Lineamientos, la bancarrota económica y la hostilidad del nuevo Gobierno norteamericano ha dejado de nuevo sin piso ideológico al régimen.

Traducido al lenguaje vulgar quiere decir que no hay razones sensatas para insistir en un fracaso que dura ya demasiado tiempo y ha consumido varias generaciones de cubanos. Habría un motivo aún más simple: a nadie le importa ni se habla de Fulano.

Hay urgencia en encontrar un marco teórico y referencial para permanecer en el poder, para dinamizar una revolución involucionada. Ese mundo referencial no puede buscarse en el pasado "glorioso" que nada dice a más de la mitad de la población, nacida en las últimas décadas. Tampoco la formación de una oposición "leal" ha servido para articular un necesario —y sobre todo creíble— contrapunteo político que haga "algo más que soñar". El tan mentado modelo chino necesita de chinos, no de cubanos, que al primer filón ponen una guarapera en el desierto. Quizás esa temeridad comercial también ha asustado un poco al régimen, que creía la creatividad isleña aplastada por medio siglo de propiedad estatal.

El dilema para el régimen es encontrar una fórmula que combine represión ideológica y control social con desarrollo individual y prosperidad económica. Es un oxímoron: no es posible la bonanza económica de todo un pueblo sin desatar la libertad individual y la creatividad humana. Es algo que el marxismo clásico decía tener claro: el desarrollo de las fuerzas productivas, del hombre como un todo, era lo que provocaría la contradicción con los medios de producción. Ese todo implica la completa libertad del ser humano, tal vez difícil en el mundo real, pero inalcanzable en el irreal universo comunista.

La conversación catedralicia acaso podría girar en torno a cómo sobrevivir políticamente. En eso, hay que admitirlo, el fenecido líder era un maestro. Fue, ciertamente, un catedrático del disfraz y la oportunidad. Pero también él y toda la Isla fueron y hasta hoy no son otra que sobrevivientes. Artífices de hacer de cada día un día más; de cómo inventar o potenciar un enemigo nuevo, una agresión en ciernes, un complot internacional en contra. Y en esa medida, movilizar a la "masa"; porque la masa tiene que moverse hacia adelante, aplaudiendo.

A esta altura del juego, sobrevivir no es suficiente. La sobrevida nada produce. Es parasitaria. Y Cuba está llegando al punto de no retorno, allí donde la depauperación de las ideas y las esperanzas hacen más difícil levantarse cada mañana. La marcha forzada hacia detrás así lo advierte. La transición escénica del poder en modo alguno garantizará los frijoles tan importantes como los cañones.

Y a eso se dedicarán los catedráticos, a preguntarse, a preguntarle a la extenuada sociedad cubana con los versos del poeta: "Y nosotros, los sobrevivientes, ¿a quiénes debemos la sobrevida?".

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Comentarios [ 16 ]

Imagen de Plutarco Cuero

Las cenizas no piensan ... los seborucos tampoco ...

Imagen de Anónimo

El manual se debe llamar “ Cómo convertir a un país en mierda, o los cuentos del Rey Midas al revés “ 

Imagen de Anónimo

Darle coherencia al pensamiento de ese engendro es como encontrar la cuadratura del círculo!!!

Imagen de Anónimo

Y Fidel pensó????? Cuándo que no me enteré???? Yo sabía que ese bicho la había cagado, pero no pensado...

Imagen de Anónimo

AAAAAAAA!!!!!!....PERO NO ME VAN A PUBLICAR EL COMENTARIO QUE LES ESCRIBIII!!!!....LES DIJE a los muchachos de Diario de Cuba que no coman tanta kativia publicando las mierdas que escribien sobre el caga-andante....ya ese tipo se murio!!!!!!!...y Gracias a Dios!!!!!..... esta metido dentro de un gran seboruco...POR FAVORRRRRRRRRR!!!!....publiquen articulos sobre la caperucita roja..... o los siete enanitos...pero NO coman tanta mierda con publicar fotos y articulos relacionados con alguien que esta bien muerto......ya ese tipo es historia....y de la mala!!!!!...

Imagen de Anónimo

De modo que la tarea del equipo de investigadores “va a ser monitoriada y evaluada por la Máxima Dirección del País”,  jajajaja!, Eso es lo mismo que cuando se la cogieron con las “reflexiones”, que quien la hacía era “La Maxima Dirección del Pais”, y decían que la hacía el viejo decrépito de fidel que to’el mundo sabía que tenía Alzheimer. Ahí no va haber ni un investigador “serio”, que pueda decir a la conclusión que científica o matemáticamente haya llegado, encontrarán que la caja jamás iba a cuadrar, todos sus proyectos fueron descabellados 

Imagen de Anónimo

Solo el tiempo va a borrar el fantasma del Comunismo en Cuba, eso debe ocurrir “según mis predicciones” unos 120 años después que se termine el régimen Comunista en la Isla. El peor daño que han echo es el de la mente humana. Tendrán que morir toda la actual generación para que aprendan a pensar diferente. 

Imagen de Kurt_Turing

La obra del Cagandante tiene una coherencia enorme. Él fue como el Rey Midas pero al reves: todo lo que tocó lo convirtió en mierda.

Imagen de Anónimo

El primer tomo de la investigación que harán los catedráticos se titulará "Contribución Político-Ideológica de Ubre Blanca a la Consagración de la Pangola Martiana y Marxista-Leninista"

Imagen de Anónimo

A veces he criticado las opiniones del bobo Alipio; hoy reconozco que estoy 100% de acuerdo con lo que dice