Lunes, 26 de Febrero de 2018
21:58 CET.
Política

Pasión (anti)norteamericana

No pasa un día en el año sin que la prensa oficialista de la Isla —la única permitida— publique uno o más artículos, todos negativos, sobre Estados Unidos. Probablemente en el mundo no haya medios de comunicación tan negativos hacia el vecino del Norte, exceptuando, por supuesto, la Corea que envió a la hermana del dictador a dar la mano a sus hermanos del Sur. Lo de los escribidores antiyanquis cubanos no tiene paralelo en la historia: como quiera que lo pongan, siempre los "americanos" terminan siendo los malos de la película.

La nueva arremetida mediática contra el primer país del mundo ha sido particularmente insidiosa en los últimos meses, cuando ya se sabe cuál será el destino de las relaciones entre los dos países. Si se revisa lo publicado pocas semanas después de la asunción del presidente Donald Trump, se tendrá la certeza, una vez más, de que los medios de comunicación de la Isla, desde la radio hasta el pasquín del último pueblo, deben seguir rigurosamente la línea —sinuosa a veces— trazada por el Departamento de Orientación Revolucionaria (D.O.R.) y el Partido Comunista. Fuera de eso, "ni un tantico así".

No es que en tiempos de Barack Obama el antiyankismo comunicacional languideciera. Es que se decía de otra manera: la rama de olivo venía untada de veneno. Tristeza y pena ajena de aquel articulista provinciano, también afrodescendiente, al que entonces se le fue la musa del D.O.R. y le preguntó con irreverencia al presidente negro si era sueco. Por supuesto, toda aquella andanada anti-Obama después que el extinto máximo líder dio el pistoletazo de arrancada con la reflexión —que no riflexion de Zumbado— llamada El Hermano Obama.

La ruta crítica antinorteamericana es bien conocida, y debe ser cumplida sin remilgos: los logros en deportes, ciencias, salud, educación, tecnología e incluso arte —premios Oscar, Globos de Oro, etc.—, deben ser minimizados, tocados de refilón, siempre vistos en sus peores aristas si resultan inocultables. Los censores han aprendido a hacer bien su trabajo: tachar todo lo que puede ser tachado; premiar y ascender a todo aquel que, de un éxito gringo, pueda sacar aunque sea una nota negativa.

Sucesos ocurridos en la última semana, como el cohete más poderoso jamás lanzado, el Falcon Heavy, y el retorno de los cohetes propulsores a la tierra para ser reutilizados, no ha recibido apenas difusión. Recuerda la historia del telescopio Hubble. Llevado al espacio en 1990 con un error en su espejo primario, trajo a la tierra imágenes desenfocadas. La prensa cubana se cebó en el descalabro —no en la proeza del trasbordador Discovery y la ingeniería—, y profetizó el fin de la NASA. Una vez corregido el error, y mejorado, incluso, el alcance del telescopio, volvió a ser ignorado.

Ahora, y por primera vez en 60 años de prensa, radio y televisión antinorteamericana, el régimen tiene aliados incondicionales en la prensa del Norte. En realidad, nunca han escaseado, como en el caso de un liberal periódico neoyorkino. Pero ciertos periodistas y cadenas de televisión, con un odio que oculta amores inconfesables, arremeten contra el Presidente y todo su ejecutivo sin tregua ni misericordia. Por primera vez, los encargados del régimen de vigilar los blogs y las agencias noticiosas pueden tomarse merecidas vacaciones: por ellos hay cientos de profesionales en Estados Unidos hurgando en los más mínimos detalles de la vida privada de quien habita la Casa Blanca. Y lo mejor de todo: los protege la Constitución.

Sabemos que para Trump el escándalo constante es una forma de estar en las primeras páginas, y relegar a las últimas, que casi nadie lee, la información desagradable, substancial —lo sabe como pocos y lo maneja a su favor. Y también sabemos que el actual presidente ha roto con un mito antológico de la cultura electoral norteamericana: se puede ser presidente con la prensa o sin la prensa, pero nunca contra la prensa. Y ahí están sus twiters.

De igual modo, hay mitos revolucionarios sobre los medios norteamericanos que desaparecen en la era Trump. Uno de ellos es que las agencias noticiosas se subordinan al gran capital. Es una media verdad: quienes pagan en realidad son los anunciantes y los subscriptores; son ellos quienes deciden lo publicable. Simple mercado. Pero sucede que hay tantos medios, y tal diversidad, que cualquiera tiene acceso a múltiples versiones y opiniones, no siempre coincidentes con las tradicionales y poderosas agencias yanquis. De ahí la abundancia de fake news o noticias falsas.

Otro mito encallecido es que hay una matriz anticubana "fabricada" en las oficinas editoriales, pagada por la CIA, USAID, y todas las compañías inimaginables. Hoy, con Donald Trump en la Oficina Oval, Cuba apenas se menciona, no existe. Es un mal negocio: una Isla aferrada al pasado a la que se ha tragado la historia. Un sitio donde no pasa nada; acaso unas líneas dedicadas a la oscura guerra de los "misiles sónicos", un thriller que nadie ha podido probar.

Algún día, al final de sus tiempos los ideólogos comunistas cubanos —que no son eternos— comprenderán que seis décadas de propaganda antinorteamericana han convertido a la Isla en el país más pro-yanqui del mundo. Que ha sido enorme su ayuda para la anexión espiritual y cultural con el Norte.

Tanto ha sido el rechazo al capitalismo y el "imperialismo", que los niños cubanos quieren conocer cómo es "el coco"; crecidos, saber por qué alguien tan malo tiene en la cultura, la salud, la educación universitaria, el deporte, la ciencia o la economía, tantos éxitos. Y una vez adultos, curarse el neuroticismo odio-amor: si los norteamericanos son tan ladrones, crueles y corruptos, y solo buscan la esclavitud del pueblo cubano, ¿por qué tener relaciones financieras y comerciales con quienes se aborrecen apasionadamente?

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Comentarios [ 37 ]

Imagen de Anónimo

No vivo en los Estados Unidos, pero tengo una camiseta de la bandera Norteamericana comprada en la tienda de regalos de la Estatua de la Libertad y me la pongo cada vez que puedo, sobre todo los 4 de julio, porque siempre he admirado y admiraré a la nación Americana; no me interesa si ese país no es perfecto; pero todos los que hablan mal de ella es por pura envidia y porque no pueden vivir allá. 

Imagen de Anónimo

¿ Puede alguien negar que F.C.fue el primero en desencadenar la ilusión por lo capitalista?,tantas ropas deportivas que hay fabricadas/en china y otros países sin marcas exclusivas y el usaba adidas y nike,ahí demostró que para al pueblo le imponía la ropa de los bolos y para el los"lujos" capitalistas recuerdo que cuando salió en la foto con addidas, dijimos ahora todos tenemos derecho a usar hasta la bandera gringa,ahora que no vengan los sicarios como Abel Prieto y demás arria de recalcitrantes y arrastrapanzas a criticar y querer defenestrar ideológicamente a nadie porque esto de FIDEL LO APRENDIMO !!!,ahora a joderse y ver que hay mas banderas gringas en las ropas de la calle que Cubanas, otro tranto pasa con las de asesesino Guevara que algunos ""comprometidos""con la ""causa"" son los/que se las ponen para actos y actividades muy puntuales,para dar imagen de leales y comprometidos,solo lo hacen porque están contaminados con la enfermedad del comunismo .LA DOBLEMORALITISCRONICA///el bobo alipio*+

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Anónimo de las 14:56. Te creo totalmente. Muchos años antes de salir de Cuba para siempre, visité Hiroshima y en aquel entonces, todavia con el cerebro bien lavado y planchado, me chocó ver a los jóvenes japoneses en ese lugar (donde no estaba prohibido pero por obvias razones) con pulóveres con la bandera americana.

Imagen de Anónimo

Lo único bueno que la logrado la berracancia (acabo de inventar la palabra) del socialismo es generar más amor por EEUU. Estuve hace unos meses en Viet-Nam y ahí todos andan como en Cuba con una bandera americana en la ropa. A pesar de que está prohibido, pero las gentes se lo pasan por el forro, como en Cuba. Las gentes hablan con pasión de EEUU, sobre todo lo jóvenes. En Cuba ni se diga, eso desde el siglo XVI. En Rusia el ideal de millones de jóvenes es EEUU y de no tan jóvenes. La vida ha demostradon que lo más deseado es lo más prohibido. Eso jamás los trogloditas del socialismo lo podrán entender. 

Imagen de Anónimo

Es por eso que los nin`os apenas se convierten en adolescentes y despues en adultos, todos quieren irse "pa la YUMA" , que apague la luz del "Morro" el ULTIMO !. Lo demas que se diga es puro "buchi pluma na` ma" , mondongueria barata, "muela bizca" , pura "parlucha" como bien decia un estimado amigo en nuestra epoca de adolescencia en nuestro viejo Santiago de Cuba, "cotorra" arrabalera de quinta categoria, de un "shithole" segundo solo detras de HAITI, que solo vive de los RECUERDOS !, sino las fastuosas MANSIONES (construccion antes de 59) sus duen`os de SANTA FE  y Miramar la vendieran por pacotillas por el contrario la anuncian con bombos y platillos como construcciones CAPITALISTAS a precio de " infartos" . Mulengue barato que ni ellos mismos se lo creen , como cuando van a una reunion y tienen esas "dearreas verborreicas" y luego llega a la "seguridad del hogar" y en secreto hacen sus CONFESIONES , y dicen las verdades que no tienen co,...j...nes de decir en PUBLICO !. Me pregunto hasta cuando seguira` el curso de este "pais" y su SOCIEDAD negando la REALIDAD !. Cuan tarde llegara` el despertar, los rusos esperaron casi una eternidad, cuanto esperara` esta sociedad ?. Saludos. Gracias,...., Rudy

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eso recuerda la URSS de los ochenta, el amor por USA era increible despues de 60 años con el tequeteque del enemigo.

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Toda esa berraquera antiyanki del difunto oligofrenico tenía una sola causa: envidia. Más na que eso. Tan mierdoso era. 

Imagen de Anónimo

Mientras más el hijo de Puta de Fidel Castro y todos sus esbirros se esforzaban en perseguir y borrar las “tendencias extranjerizantes” con todas la prohibiciones y persecuciones desde los inicios de la dictadura hasta que Gracias a Dios me fuí de Cuba, más y mas todos los niños, jóvenes, adultos y viejos soñaban y buscaban cómo irse para los Estados Unidos.  

Imagen de Anónimo

Bueno no solamente la gente joven, sino también los viejos que con 12 dólares de pensión no pueden vivir, y lo vergonzoso es que hasta los hijos de los funcionarios también viven en los Estados Unidos de America así es que deduzcan si son pro-americanos o no, además que esa guayaba no se la cree NADIE en éste mundo, ya que al mundo entero le encanta lo americano, sólo hay que ir a California para ver la masividad de chinos turistas que hay, igual que en New York, y aquí en Miami los hoteles tienen arreglos  con guaguas especiales para llevar a los que vienen de los shittholes al Sawgrass Mall a abastecerse de todo lo que no hay en sus países, ese cuento del anti americanismo es mucha mentira. 

Imagen de Anónimo

Lo digo por experiencia propia, porque desde que nací hasta que me fui de Cuba, la gran mayoría de la gente que conocí, y los muchachos en la escuela, admiraban a los americanos. La mayor aspiración de la gente joven en Cuba es irse a los Estados Unidos en su gran mayoría. 

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