Martes, 20 de Febrero de 2018
23:58 CET.
Sociedad

Cambiar lo que debe ser cambiado

Archivado en

Al menos en La Habana, el 2017 se fue a golpe de reguetón y cuanta música banal o sensiblera llenara los acústicos archivos de los festejantes. Como si compitieran entre sí por dominar el espacio, derivando en un caos aturdidor.

2018 fue recibido con el mismo ruido. Una semana después, la bulla reguetonera o romántica sigue indicando que estamos de fiesta. Aunque no haya nada que festejar.

Si la ciudad es un asco, qué importa. A ahogar las penas antes de que nos ahogue la basura. Si en cada esquina hay un anciano desvalido, un animal famélico o maltratado… a empinar el vaso, a estremecer el cuerpo a todo ritmo, que eso no es mi maletín.

Mi maletín es mi casa y mi familia. Si la casa se me está cayendo encima y la relación con mi familia es un infierno, a poner música con más razón, "que las penas se van cantando".

Y cuando la realidad obliga a confrontarla, (que el salario está igual, que penurias y angustias son temas de mal gusto en público y no existen en los medios oficiales), a poner música de nuevo, a alegrarse de estar vivo.

Las felicitaciones matizan los saludos y las despedidas. "¡Sí, que este año sea mejor, que por fin algo cambie!" Porque vivimos una maldición geográfica, económica y política. Cualquier cambio, necesario o imprescindible, tiene que venir por arte de magia.

Somos un pueblo sitiado desde adentro. Cada hombre o mujer, niño o niña, tiene programados por nacimiento los límites de su jurisdicción. El país en que vivimos no es nuestro. Solo somos huéspedes muy mal atendidos.

Que los dueños decidan lo mejor (o lo peor). Solo tenemos el aire que respiramos, el horizonte, y la capacidad de soñar. Lástima que al sueño más recurrido le hayan puesto una derogación: Pies secos, pies mojados.

¿Tuvimos alguna vez un sueño propio? ¿Tuvimos un país? Una vez lo creímos. O quizá es un sueño generacional rotativo con el mismo final: asentimientos falsos, aplausos huecos. Mimetismo o mutismo. Exilio o insilio.

Turno por turno, vamos descubriendo que no tenemos capacidad de resolución. Ni de opinión. Los problemas, por más que nos golpeen, se plantean en oídos ajenos y se engavetan. Las soluciones prácticas usan atajos siniestros: el soborno, el desvío y más razones aún para no ser ventiladas en público.

Las divisiones (ideológicas, conceptuales, personales, inventadas…) fomentadas para confundirnos y confrontarnos mutuamente, todavía se demuestran eficaces.

Los que han roto a conciencia el círculo de hipnosis son muy pocos. Gritan por todos, sufren por todos, a veces mueren por todos, mientras la parte inmensa, la que podría hacer una diferencia, un CAMBIO, un verdadero acto de magia, si no emigra se aturde con atronadores decibeles.

Tal vez esta debilidad nacional es bien sabida y explotada en función de la obediencia. O el embotamiento inducido. Tal vez por eso eran tan peligrosos los apagones del Periodo Especial. Y los son los efectos de los huracanes. El silencio deja oír la voz de la conciencia. Y aunque el estallido sea para un reclamo banal, es un peligroso indicio de autonomía.

Así que, música para este pueblo que lleva el baile en las venas. Y a reír y gozar "que la vida es un carnaval"… Y como nos han enseñado que los hechos no son lo que son y menos las palabras, que el nuevo año "cambie lo que debe ser cambiado", aunque deje intacto precisamente todo lo disfuncional y mantenga a Cuba como un barco en estado de naufragio.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 11 ]

Imagen de Anónimo

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos; por eso canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida…antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos                   Sir Charles Spencer «Charlie» Chaplin.

Imagen de Anónimo

Que fina y clasista me ha salido Veronica Vega!!!!

Imagen de Anónimo

Yo no lo veré, pero estoy seguro que algún dia Cuba se quitará de arriba esta desgracia que ya dura 60 años. 

Imagen de Balsero

Cada vez son menos los rubros en los que Cuba se destaca favorablemente. Si en algún momento la cultura era una virtud, ya vemos que la mediocridad tira para abajo el ranking. Y así todo: podemos seguir con la música, la salud, la producción agrícola e industrial y ni hablar la educación cívica, que pareciera ser que el cubano cree que no tiene derecho a elegir su destino.

Imagen de Anónimo

Chusmería nada más, esa la es la obra educativa de la revolución cubana. Por eso yo no creo en revoluciones, yo creo en instituciones...

Imagen de Anónimo

Excelente análisis de Verónica.Es una foto del país desvencijado, con altos niveles de desempleo, una brumadora pobreza y sin valores ciudadanos.

Imagen de Anónimo

"Si la ciudad es un asco, qué importa. A ahogar las penas antes de que nos ahogue la basura. Si en cada esquina hay un anciano desvalido, un animal famélico o maltratado… a empinar el vaso, a estremecer el cuerpo a todo ritmo, que eso no es mi maletín". Duro y cértero texto de este autor!!! Y que venga un suplaglobos desde Madrid a decirnos ciberanélidos y a defender esa porquería de sociedad que creó su ceniza en jefe... Miraaaaaaaaaaaaaaa, eres un adulón baboso. Por eso yo entiendo y comprendo el malestar de los que están en el exilio desde hace décadas y que tuvieron que doblar el lomo para hacer su vida y sin ayuda alguna y ahora llegan unos bandidos maleducados a reclamar lo que no forjaron y lo que no reclaman en Cuba!!! La degeneración del cubano es tan grande que parece dantesca e increíble. Pero tristemente es verdad... Obra de Fidel Castro, triste legado de su experimento macabro y mierdero que unos desalmados desde el extranjero defienden pero que no sufren...

Imagen de Anónimo

Excelente artículo. Hace mucho pienso lo mismo, y me temo que este año 2018 sea igual o peor. Ya eso no tiene remedio. Ojalá me equivoque por los que quedan allá tratando de que el "pais" mejore. Suerte !

Imagen de Anónimo

Arriba mi Cuba bella ! A contiuar gozando a ritmo de regetón y "chispae'tren" para que sufran los envidiosos ! Cada año para atrás como el cangrejo, pero "somos felices aquí" !

Imagen de Anónimo

Yo soy cubano en el exilio, pero hay que entender a los que llegaron hace años al exilio y que no toleran esta metralla que está llegando... Este es el típico hombre nuevo y estos cubanos se comportan como lo que son y son, en definitiva, una metralla. Con esos seres tendremos un futuro oscuro y lleno de apandillados, de enchufados, de flojos, de creídos que se lo merecen todo, de gentes lampreas, de gentes parásito. El futuro de Cuba aun sin Castro es negro por culpa de los Castros....