Sábado, 21 de Abril de 2018
Última actualización: 20:16 CEST
Resumen 2017

El año de los ataques acústicos

(BIENVENIDOSALAREALIDAD02)

Un episodio digno de una novela de espionaje ha terminado por congelar las relaciones entre EEUU y Cuba. Durante el mes de agosto salía a la luz pública que diplomáticos estadounidenses y sus familiares estaban sufriendo toda una serie de síntomas patológicos atribuidos a unos misteriosos ataques acústicos.

El Gobierno cubano no fue tan inmediato en reaccionar como en otros episodios del diferendo entre ambos países. Primero alegó no tener explicación para lo ocurrido y mostró interés en profundizar la investigación de los hechos, aunque declarando no tener responsabilidad en ellos. Más tarde ha negado la existencia de esos ataques contra diplomáticos extranjeros en La Habana.

A fines de septiembre, el Gobierno de Donald Trump decidió reducir a la mitad el personal estadounidense en su representación diplomática en la Isla. El Departamento de Estado dio orden a todos los empleados de la embajada que no desempeñasen funciones esenciales y a sus familias que abandonasen el país inmediatamente.

La consecuencia más notoria de esta decisión es que EEUU dejó de emitir visados en Cuba. Además, Washington aconseja desde entonces a sus ciudadanos evitar la Isla hasta tanto no se aclare la situación.

Confusión total

La confusión es el rasgo distintivo de esta crisis. Por una parte, el Gobierno estadounidense ha admitido que las autoridades cubanas están colaborando en la investigación de los sucesos. Pero a la vez ha destacado que el Gobierno de Cuba es responsable de evitar que se produzcan ataques al personal diplomático y a los ciudadanos estadounidenses en su territorio.

Por su parte, a mediados de octubre, el Gobierno cubano dio a conocer las conclusiones de la investigación que habrían realizado sus expertos: no existen evidencias que indiquen la ocurrencia de los alegados ataques acústicos y, para sellar el tema, el equipo médico y científico cubano, luego del análisis técnico pericial a las muestras sonoras entregadas por EEUU, certificó la imposibilidad de que estas causaran las afectaciones a la salud descritas por los diplomáticos.

No obstante, en las últimas semanas las autoridades cubanas han apostado por encorsetar el asunto dentro del marco del largo conflicto entre Cuba y EEUU, refiriéndose a ello como un "Maine sónico".

¿Quién? ¿Por qué?

Por lo pronto, sobre estos ataques poco se sabe: los sitios donde tuvieron lugar (las viviendas del personal diplomático, los hoteles Nacional y Capri), un número de afectados (24 estadounidenses y cinco canadienses), presuntas afectaciones médicas como malestar en los oídos (un ruido alto y ensordecedor, similar al zumbido creado por los insectos o a un metal arañando el suelo) y pérdida de la audición, mareos, dolores de cabeza, fatiga y trastornos cognitivos.

Abundan las hipótesis de quién podría estar detrás de los supuestos ataques: Rusia, China, Corea del Norte o Irán. De ser cierta alguna de ellas, quedarían en entredicho los Servicios de Inteligencia cubanos, pues significaría que otras agencias habrían actuado en el territorio nacional sin su consentimiento.

Otra hipótesis es que haya sido obra de sectores del régimen poco conformes con el acercamiento con EEUU efectuado por el Gobierno de Raúl Castro.

Tampoco han faltado las suposiciones de otra índole. Por ejemplo, varios neurólogos, entrevistados por The Guardian, han sugerido que los síntomas padecidos entre los diplomáticos estadounidenses podría haber sido causados por una forma de "histeria masiva" en lugar de los manejados ataques acústicos. Pero, ¿y los diplomáticos canadienses?

Por el momento estas no son más que especulaciones alimentadas por el halo de misterio que envuelve el caso.

¿Han existido realmente estos ataques? Por ahora resulta imposible una respuesta. Pero algo debe haber ocurrido cuando los daños se han centrado en un grupo de diplomáticos estadounidenses y canadienses y sus familiares.

En el supuesto de que las autoridades cubanas no tengan en verdad explicación para lo sucedido, tendrían que esforzarse en una investigación conjunta con EEUU, además de brindar seguridad de que la protección de los diplomáticos extranjeros está garantizada en la Isla, algo que no han hecho.

En lugar de alentar la vía del encontronazo, La Habana debería dar pasos que contribuyan a una vuelta a la normalización de las relaciones diplomáticas. Porque son los cubanos que cuentan con sólidos vínculos del otro lado del estrecho de La Florida quienes realmente padecen los inconvenientes del cierre de la embajada estadounidense en Cuba.

Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Lo que pasa es que hay periodistas extranjeros con salarios pagados por el gobierno cubano. Si no, sería inentendible su parcialidad a favor del régimen.

Imagen de Anónimo

Eso he dicho yo en otros coentarios. Resulta que si a EEUU les hubieran atacado a sus ciuddanos de alta responsabilidad, como es un diplomatico, por que no han tomado medidas contra el gobierno de cuba, ejemplo un bloqueo total, aereo y naval?. Por que Trump, les quita el derecho a los cubanos simples de recibir visas en Cuba y los envia a Colombia y a los representantes del gobierno, (que fue quien ataco a los diplomaticos), se las da alli en La Habana?. No es una violacion a los derechos humanos contra un pueblo sufrido hace mas de un cuarto de siglo?. Por que Trump dijo que desmontaria todo lo hecho por Obama con respecto a Cuba y no ha hecho nada? Ahi esta la embajada abierta, ahi estan las visas a diplomaticos y otros representantes del comunismo y nada ha pasado.

Imagen de Balsero

La información es imprecisa desde ambas orillas. Hay algunos elementos llamativos, como por ejemplo, que ciertos corresponsales extranjeros funcionales al régimen salieron a tratar el tema con sorna hacia las denuncias, tono que jamás usaron hacia el gobierno castrista. Recuerdo cuando expulsaron del país a los disidentes del Grupo de los 75 que quedaban en la cárcel, junto a sus familiares, que los mismos periodistas formaron parte de la operación de prensa que apoyó el destierro, como si fuera una medida de gobierno normal.

Imagen de Anónimo

Ante todo no se puede descargar la responsabilidad al gobierno receptor de los diplomáticos por ataques imprevisibles, tal y como EE. UU. no tuvo responsabilidad por el asesinato de un diplomático cubano y otros incidentes contra embajadas en su territorio. Y en segundo lugar, si hay que sostener con Marco Rubio que Cuba necesariamente tuvo conocimiento de los ataques y de los atacantes, entonces fue cómplice o encubridora de actos terroristas y EE. UU. tendría que tomar represalia militar, a lo cual no se atreve porque todo es un ardid para entorpecer las relaciones diplomáticas al no tener pantalones para romperlas.

Imagen de Anónimo

El tema de la estupidez.

Imagen de Anónimo

Todo indica que a Donald Trump no le agradará esta noticia, y es que la encuestadora estadounidense Gallup, dio a conocer que por décimo año consecutivo, y primero fuera de la Casa Blanca, el ex mandatario Barack Obama fue elegido como el hombre más popular entre los ciudadanos del país vecino.Y para rematar el “regalo” a Trump, Hillary Clinton, su ex rival política, fue elegida como la mujer más popular.......VIVA EL NEGRITO Y LA RUBIAAAA!!!

Imagen de Anónimo

a las perras comunistas hay que tratarles con su misma medicina.