Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Electricidad

Una criminal irresponsabilidad de la Unión Nacional Eléctrica

Cuando José Antonio Pérez, un ingeniero eléctrico jubilado de 70 años, se aproximó al módulo de metros contadores instalado recientemente en su edificio por los trabajadores de la Unión Nacional Eléctrica (UNE), quedó estupefacto: descubrió que los interruptores automáticos (breakers) tenían una capacidad nominal de 80 amperes, una sobredimensión que no protege los circuitos.

Acorde a su experiencia de más de 30 años, asegura que en Cuba los conductores más empleados para electrificar las viviendas promedios tienen calibres números diez, 12 y 14 AWG (norma americana) y aislamiento de PVC (cloruro de polivinilo), y para garantizar su protección los disyuntores deben disparar a un valor de corriente inferior al máximo permitido por el conductor.

"De producirse un cortocircuito, los breakers de 80 amperes no protegerían los citados conductores", advierte, "corriéndose el riesgo de que se produzca un incendio, con sus inevitables secuelas de víctimas humanas y pérdidas materiales".

Ejemplifica que un breaker de 32 amperes (un rango presumiblemente adecuado para proteger una vivienda promedio) necesita un pico de corriente de 320 amperes para abrir instantáneamente, mientras el de 80 precisa 800 amperes, más del doble.

Acorde a sus propias experiencias, en Cuba los niveles de cortocircuitos en las redes residenciales son muy pequeños, imponiéndose la necesidad que los disyuntores sean más sensibles para proteger las líneas eléctricas. Aclara: "Los fusibles, conocidos por 'tapones', gracias a su velocidad de operación, son los más confiables, pero los disyuntores los desplazaron, por ser más prácticos a la hora de la reposición".

Alarmado por lo que descubriera en su edificio, el ingeniero Pérez salió en busca de los trabajadores de la Organización Básica Eléctrica (OBE) del municipio capitalino Plaza, que estaban instalando los módulos de marras, para preguntarles si estaban conscientes de "la barbaridad que estaban haciendo".

"Los trabajadores respondieron que sí", alega Pérez, "pero dijeron haber planteado su preocupación a los jefes y, sin embargo, la administración ordenó continuar instalando los módulos de 80 amperes porque es lo que hay".

"Existen módulos equipados con breakers B-32 (de 32 amperes)", agregaron los electricistas, "los cuales garantizan la protección de los circuitos en los edificios multifamiliares, pero fueron los primeros lotes en ser montados, y ya se acabaron".

De igual forma le advirtieron a Pérez, que perdería su tiempo si se dirigía a formular su queja en la sede de la OBE (Zapata y 4), porque le responderían: "Señor, cómprese el breaker y póngalo usted mismo".

Pérez preguntó si la Dirección de Prevención y Extinción de Incendios (DGPEI) del Ministerio del Interior (MININT), estaba al corriente de este problema y, los trabajadores afirmaron que sí, puesto que las quejas han trascendido a los organismos superiores.

Al preguntarles cuántos módulos con disyuntores de 80 amperes habían montado en el municipio Plaza, exclamaron: "¡Ufffffff, llevamos más de dos años instalándolos!".

En la Organización Básica Eléctrica de Plaza

Marel Sáez, del departamento de Atención a la Población de la OBE Plaza, confirma el montaje de los módulos con los breakers de 80 amperes a sabiendas que no protegen los circuitos, y reconoce haber recibido innumerables quejas de los usuarios, incluso fueron elevadas al nivel de empresa y la respuesta recibida "es que el montaje continuará, porque eso es lo que hay".

A la pregunta de por qué cambiaron los disyuntores sin el consentimiento de los usuarios, la empleada respondió que se ha orientado a los operarios reinstalar los breakers de los usuarios que así lo deseen, sin embargo, admitió que la población desconoce dicha opción, porque los medios oficiales no le han difundido.

Como solución individual, recomendó contactar al jefe de servicio de la OBE, para "conseguir un breaker adecuado e instalarlo en su circuito", algo que no resolvería el problema en un edificio multifamiliar, pues existe la posibilidad de que otro circuito desprotegido dañe al resto de los alimentadores, como consecuencia de que el cableado pasa por la misma canalización.

Sáez puntualizó, que de producirse un cortocircuito y dañarse el cableado del consumidor, la OBE no tendrá la obligación de indemnizar al afectado, pues la responsabilidad de la UNE llega hasta la entrega de energía (salida del metro contador).

Llegan los bomberos

La DGPEI es, hipotéticamente, la entidad estatal encargada de fiscalizar la seguridad anti-incendios.

Amén de que en Cuba no existe un reglamento de bajo voltaje, se supone que la DGPEI debería ser el organismo llamado a velar por el cumplimiento de las normas, además de dar el visto bueno a los proyectos electrotécnicos y ejecuciones de obras, tal como se hace en otras naciones.

En EEUU, por ejemplo, el reglamento electrotécnico de bajo voltaje conocido por Código Nacional Eléctrico (NEC) es un conjunto de normas de estricto cumplimiento, por lo que la Agencia Federal Anti-incendios de EEUU se encarga de fiscalizar su acatamiento.

En Cuba las distintas empresas de proyectos aplican las normas anárquicamente. Entre las normas más consultadas por los profesionales se enumeran: Comisión Electrotécnica Internacional (IEC), VDE (Alemania) o el Código Nacional Eléctrico estadounidense, entre otros.

Vale reconocer que desde hace más de 25 años un grupo de expertos redacta un código de bajo voltaje adaptado a las condiciones del país, pero hasta la fecha no ha sido oficialmente aprobado ni publicado.

En la sede del Comando de Bomberos 3, en Calzada del Cerro y Peñón, municipio Cerro, radica el grupo de prevención de DGPEI. Por vía telefónica pudo contactarse a su jefe, el mayor Chalas, quien admitió tener conocimiento del famoso dilema de los breakers de 80 amperes.

Chalas afirma que la DGPEI no tiene ningún tipo de responsabilidad sobre el caso, la solución del mismo solo compete a la UNE. Añadió además que los bomberos no están facultados para detener las labores, ni fiscalizar el trabajo de la UNE, aunque dichas acciones eleven el riesgo de incendios, con sus previsibles secuelas de víctimas humanas y daños materiales.

Por igual alegó ―"sin ánimos de justificar a la UNE"― que con la diversidad de viviendas existente en todo el territorio nacional, cree muy difícil calcular los suministros de disyuntores requeridos para los circuitos del sector residencial.

Lo planteado por Chalas se estrella contra las estadísticas oficiales, pues el 93% de la población con acceso a electricidad en Cuba, no llegan a consumir 300 kw-h mensuales. El consumo de 300 Kw-h solo es superado por el 7%, mientras el 1,5% consume más de 1.000 Kw-h, demostrándose que los breakers de 80 amperes solo podían destinarse a un porcentaje muy bajo de la población.

Lo cierto que la instalación de módulos plásticos para proteger metros contadores y disyuntores como parte de la Revolución Energética ha descorrido la criminal irresponsabilidad de la UNE, organismo que cuenta con una considerable nómina de profesionales.

La DGPEI contribuye también con su indiferencia a poner en riesgo la vida de personas inocentes, que por desconocimiento, permanecen ajenas al peligro. Dicha entidad ni siquiera se ha tomado el trabajo de alertar a la población sobre la inseguridad de los breakers de 80 amperes.

Acorde a las estadísticas, el 45% de los incendios en Cuba son causados por fallas eléctricas y, con estos truenos, corremos el riesgo de que el porcentaje aumente drásticamente.

Infierno en la torre

Hilda cumplió 76 años, recibe una pensión mensual de 243 pesos cubanos y está obligada a asumir labores cuentapropistas para subsistir. Al enterarse de que la instalación eléctrica de su cuarto con barbacoa tiene ahora un breaker de 80 amperes, está sumamente preocupada.

"Figúrate", dice, "a mí, que el dinero no me alcanza ni para malcomer, ahora me obligan a hacer una inversión para comprar un puñetero breque, vaya, si es que quiero dormir tranquila… Yo no sé un carajo de electricidad pero los que saben dicen que si no lo compro, mi cuartucho puede convertirse en una parrillada".

"La culpa la tienen los militares", declara Maritza, de 56 años. "Ellos son los manejan el poder y la economía del país. Estoy segura que todos esos breques de mierda lo compraron ellos, que no saben ni donde están parados".

El ingeniero José Antonio Pérez señala que a diario nuestros noticiarios tildan de irresponsable al Gobierno estadounidense por la venta de armas de fuego, que en reiteradas ocasiones ha causado la muerte de víctimas inocentes a manos de psicópatas. "Lo contradictorio", apunta, "es que la instalación de un breaker de 80 amperes que desprotege el alimentador de una vivienda promedio, es como ponerle una bomba incendiaria dentro de la casa a personas igualmente inocentes".

Y concluye: "La falta de ética profesional destapada con este caso me demuestra que los años que dediqué a los proyectos y a quemarme las pestañas para garantizar la seguridad de las instalaciones eléctricas, fueron un desperdicio".

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Comentarios [ 7 ]

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Vivo en Canada, y en el sotano de mi casa hay un panel electrico, con 25 brekers de 15A cada uno, que es maximo permitido por las leyes de canada, cada breker, controla un circuito independiente, o sea que cada breker controla una sierta cantidad de tomacorrientes, interruptores o luces, no toda la carga de la casa, pasa por un solo breker como en Cuba, porque realmente es una locura, hacer que toda la carga de una casa, pase por un solo breker, pue la capasidad de este debe ser lo suficientemente alta, y en Cuba muchas veces, es mas alta que el amperaje que puede soportar el propio cable. Saludos. AJ.

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Soy electricista en USA y creo que hay un error técnico en la información. Me explico: nunca he visto un breaker de 32 amperes; si de 30A y por   el NEC un breaker debe de "trabajar" al máximo de 80% de la carga (load). Es decir en este caso el 80% de 30A es 24A. Para un breaker de 30A el calibre del cable debe ser de #10 y lo que veo en este caso es muy poco amperaje para el consumo total de una casa regular. Yo sé que en Cuba por lo regular no hay equipos grandes que eleven el consumo (amperaje) como lavadora y secadora de ropa eléctrica, aire acondicionado central, calentador de agua, cocina con horno eléctrica, etc. El error garrafal aquí es poner un breaker de 80A que el 80% es 64A utilizando cables calibres entre 10 y 14 cuando lo máximo para un cable #10 son 30A. Se queman primero todos los cables y el breaker de 80A no se entera ni se dispara para cortar el consumo de electricidad.

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Y esto es solo la punta del iceberg. Todos los disparates que se cometen en ese país y de los que nadie habla !

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Tienen que quejarse y manifestarse frente a la UNE o como bien dice un asiario más abajo frente al periódico Granma o el ICRT. Pero no podéis seguir callados y mirando a otro lado mientras los matáis lentamente y le rebajáis cada día más la pésima calidad de vida que tenéis 

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¡¡Que vergüenza!!!, de seguro las dietas del viajecito de los compradores "afuera" no la alteró nada. El Mayimbeo le importa un comino lo que ocurre, sus residencias son mansiones bien habilitadas. Al pobre que le jodan y se busque la vida... ¡Socialismo!!! 

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¿Y eso lo sabe Raúl Mirabal ? ¡¡Naaa !! El no sabe de nada.///el bobo alipio*+

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Vete al Granma, que quejense todos en su sede.O reunanse en la sede del ICRT, y quejense.O por pendejos no lo hagan, y conviertense junto con el gato, en parrillada al carbón.Suerte eunucos. 

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