Domingo, 19 de Noviembre de 2017
21:53 CET.
política

El negocio de la solidaridad

Cincuenta mil empleados en más de 60 países e ingresos que rondan los 11.000 millones de dólares al año. Estas no son las cifras de una multinacional, sino de las exportaciones de servicios del Estado cubano.

A imagen y semejanza de un emporio capitalista, el Gobierno de la Isla ha llevado a cabo en las últimas décadas una política de implantación a nivel global, en los nichos de mercado donde posee pericia y una mano de obra cuantiosa.

Esta estrategia suele pasarse por alto cuando se habla del envío de médicos cubanos al extranjero. Se trata ante todo de una maniobra económica, con fines de lucro, y no, como suele exaltar la propaganda oficial, de un gesto de solidaridad.

Si bien durante las décadas del "internacionalismo proletario" el régimen socialista asumía los costos de programas de enseñanza y salud en países del Tercer Mundo, desde la desaparición de la URSS (y de sus ingentes subsidios) la experiencia y la reputación adquiridas por los profesionales cubanos en dichas áreas pasaron a convertirse en recursos fundamentales para abrir nuevos mercados.

Efectos perversos

El negocio de la solidaridad, más allá de la confusión semántica, entraña efectos perversos. El Gobierno insiste en que las "misiones" contribuyen a financiar los logros de la Revolución, pero dada la opacidad en la gestión de los presupuestos y recursos nacionales cabe preguntarse si los ingresos recaudados por esta vía se están invirtiendo plenamente en ello.

Instalaciones vetustas, ausencia de personal, falta de medios para la atención al paciente, se encuentran entre las quejas constantes de la población cubana respecto al sistema de sanidad. El deterioro de los servicios públicos (educación, salud) es evidente en el país. No parece pues que la exportación en estos rubros compense semejante degradación.

Se estaría, por lo tanto, desvistiendo un santo para vestir otro. La oferta de servicios en el exterior se está haciendo en desmedro de los cubanos. Pero esto no es nuevo: anteponer la propaganda a las necesidades de la población es uno de los fundamentos de la subsistencia del régimen.

La imagen de pequeño país pobre y, sin embargo, solidario, le asegura en la escena internacional un capital simbólico nada desdeñable.

El otro riesgo entraña en la producción acelerada de profesionales para responder a la demanda internacional, lo cual repercutiría negativamente en el nivel del personal médico. En los últimos años, en países como Brasil, Costa Rica o Chile, la preparación de los cubanos ha quedado en entredicho cuando han intentado revalidar sus títulos.

No sería de extrañar que en la Isla el imperativo económico esté primando sobre los requisitos de la formación. A corto plazo será, una vez más, la población cubana quien pagará tal regresión.

La estrategia del chantaje

Otro punto espinoso son las altas retenciones de los salarios (entre 50% y 75%) aplicadas por el Gobierno. No es de recibo la excusa de que aún así se les proporciona a estos profesionales unos ingresos superiores al promedio nacional.

Es justamente la indigencia de los salarios con que el Estado cubano retribuye a sus empleados, lo que empuja a los médicos a participar en las "misiones" para compensar una situación económica deplorable.

Pero es en el extranjero donde la condición de los médicos cubanos se vuelve realmente vergonzosa. Que décadas de sacrificio colectivo hayan creado una población capaz de sortear todo tipo de penurias y, por lo tanto, que los profesionales cubanos logren sobrevivir con los sueldos que reciben en los países de acogida, no hace que estos sean menos irrisorios.

Un juez brasileño no dudó en definir este tipo de contratación como una "forma de trabajo esclavo".

Esta expoliación sistemática se basa, en primer lugar, en la ausencia de sindicatos independientes, reconocidos por el Estado, que puedan defender los intereses gremiales y negociar acuerdos con el Gobierno (o los contratistas de turno) respecto a la retribución y a las condiciones laborales.

Y, por otra parte, en la ausencia de un sistema impositivo transparente y claramente regulado a escala nacional. La sustracción de la mayor parte del sueldo no corresponde a un impuesto, sino a una requisa arbitraria.

Un doble chantaje atenaza pues a los enviados cubanos al extranjero: la precariedad de las condiciones de vida en la Isla y las represalias —prohibición de volver al país, por "deserción", durante ocho años— si se desvinculan de las obligaciones contraídas con el Gobierno.

Esto es sintomático de un poder que se ha afianzado mediante la militarización y el uso instrumental de la sociedad.

Punto acápite

Poner en tela de juicio los resortes de un régimen autoritario que se ufana de altruista, no supone la exaltación del egoísmo chovinista. Tampoco es oponerse a las distintas formas de solidaridad que se establezcan entre individuos o sociedades.

Debido al sacrificio colectivo y continuo que ha significado la perpetuación en el poder de la vieja guardia revolucionaria en Cuba, lo lógico sería consultar a la población respecto al envío de contingentes profesionales al extranjero (cuántos, en qué sectores).

Esto supondría una rendición de cuentas ante la sociedad, por parte del Gobierno, de la situación actual, por ejemplo, del sistema de salud: cuál es el personal médico sobrante, en qué especialidades, qué infraestructuras necesitan (o no) atención inmediata, cómo se están empleando los fondos acumulados gracias a la exportación de servicios médicos.

Puesto que se trata de un tema social de primer orden —la sanidad pública—, sería necesario un debate que comprenda al conjunto de la sociedad (y no solamente a los estamentos del régimen).

Nada de ello contravendría el impulso solidario que supuestamente el régimen encarna. Pero se haría según las posibilidades de una sociedad que no cuenta entre las más prósperas del planeta.

Desgraciadamente, esbozar esta idea es entrar en la política-ficción, pues su realización supone justamente aquello de lo que Cuba carece por completo: un Estado de Derecho que garantice las libertades de los ciudadanos.

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Comentarios [ 18 ]

Imagen de Pedro Benitez

Felicidades DDC, el título del artículo es espectacular.  Y para los opositores que no tienen una estrategia social coherente, caballeros, aprendan de DDC:  "Esto supondría una rendición de cuentas ante la sociedad, por parte del Gobierno, de la situación actual, por ejemplo, del sistema de salud: cuál es el personal médico sobrante, en qué especialidades, qué infraestructuras necesitan (o no) atención inmediata, cómo se están empleando los fondos acumulados gracias a la exportación de servicios médicos"

Imagen de Anónimo

Anonimo 21:17 Por supuesto que los tiene que haber y no dudo de su calidad pero en una nación con una población negra muy numerosa y después de casi sesenta años de revolución,  es una vergüenza que haya que buscar a un médico negro en el extremo de una foto. Señal que los gringos con todo su racismo y sin revoluciones aparatosas, han avanzado más que ustedes a ese respecto. Busca el por ciento de población negra en Cuba y te darás cuenta que no es representativo. Pero como decia mi abuela: no hay peor ciego que el que no quiere ver.  Y si hablamos de pediatras el mio también lo era y estamos hablando de los años cincuenta, pero por supuesto, tampoco era representativo. 

Imagen de Anónimo

Pero llegue allí como suele llegar alguien ávido de servir al prójimo, con una adecuada preparación profesional y creyéndome que solo con el buen hacer y la nobleza de intenciones bastaba. Estaría durante dos años trabajando como especialista de Medicina Interna, designado.......,https://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/medico-y-soldado-en-nicaragua-328689

Imagen de Anónimo

@18:16..sí hay, fíjate en el extremo izquierdo de la foto. Los hay muy buenos por cierto. Mi pediatra lo era. 

Imagen de Anónimo

Sé por una doctora casi hermana que tuvieron que jugar a Dios cuando el "Período Especial", teniendo dos pacientes,niños por cierto y medicamento para salvar uno solo de ellos. Sí hay excelentes médicos, que fuera de Cuba sserían millonarios porque se sabe que la medicina es un negocio, pero sería muy provechoso que pudiesen vivir de su trabajo en su tierra y no de los agradecimientos de sus pacientes, que entienden las necesidades y las pocas probabilidades de satisfascerlas.La solidaridad es buena cuando no se politiza y eso con Cuba es imposible. 

Imagen de Balsero

El tema del nivel de los médicos cubanos, es discutible. Escuché varias voces, y me da la impresión que el nivel es el término medio de América latina, pero con mayor grado de adaptación a condiciones difíciles, ya que vienen de las carencias de Cuba. Lo demás, la cuestión de la solidaridad, es cuento. Se trata de un negocio fabuloso, por el cual se propagandiza la revolución, el gobierno gana dinero y de paso, el galeno también. No se exportará soldados, pero sí casi esclavos, que muchas veces terminan abandonando las misiones al darse cuenta del latrocinio al que son sometidos por las autoridades cubanas. 

Imagen de Anónimo

1750 y cuantos cubanos dejaron de vivir para que a esa madre en guaracabulla le salvaran el hijo?,o cuántos ancianos cubanos murieron por falta de atención médica para que ese anciano recobrara la vista en una selva de Africa? 

Imagen de Anónimo

@17:50: Lastima que tú solo veas del problema lo que te conviene. En ninguna parte de tu comentario veo que te preocupes por los médicos. No sé si te has enterado que los médicos son seres humanos y no robots de Los Supersónicos. Al parecer para ti ser médico cubano es señal de que "jódete". Los médicos también tienen necesidades, son seres humanos y quieren vivir mejor, ser felices, vivir de su esfuerzo y no sentir que trabajan por una miseria mietras los hospitales en Cuba se caen a pedazos y los Castros se dan la gran vida a base de esfuerzo robado. Que vergüenza siento ser cubano ante comentarios tan escasos como el suyo...

Imagen de Anónimo

Anónimo 17:50 Estoy plenamente de acuerdo en lo que respecta a galenos por soldados. Eso ni se discute, pero el problema es mucho más sutil que eso. Esos médicos son explotados como esclavos por un gobierno que es el que crea el ángulo económico a que usted se refiere. 

Imagen de Anónimo

Habría que preguntarle al hijo del médico por qué vivió alejado de su padre durante dos años para regresar su padre con un par de tarecos de mala calidad!!! Al parecer al de las 17:50 se le olvida que EL GALENO CUBANO TAMBIÉN ES UN SER HUMANO CON ILUSIONES, ANSIEDADES, SUEÑOS Y DESEOS!!! Tienes una visión muy parcializada y solo ves los resultados que te convienen, pero no el que se sacrifica a cambio de unas lismosnas. Es muy rico pedirle al médico que se joda más, pero que las ganacias las use Antonio Castro para viajar como millonario por las playas de Turquía!!! Da mucho enojo leer tus tonterías...

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