Jueves, 19 de Julio de 2018
Última actualización: 17:05 CEST
Política

Que viva el debate

Asamblea Nacional del Poder Popular. (JUVENTUD REBELDE)

El diario Granma publicó recientemente un artículo del periodista Elier Ramirez Cañedo en el que este, por un lado defiende el diálogo en abstracto, mientras por otra parte se opone a que de dicho diálogo formen parte socialdemócratas y liberales cubanos, que quedan excluidos por obra y gracia de las ideas totalitarias que le han inculcado.

Para ello se formula una pregunta rotunda, definitoria: "¿se puede ser anticolonialista y antimperialista, bases sólidas de nuestro movimiento revolucionario sobre las cuales se ha tejido la unidad y al propio tiempo simpatizar, promover o divulgar las ideas y símbolos del capitalismo, ya sea en su variante socialdemócrata o neoliberal?". Y a continuación él mismo se responde: "Imposible".

No considera el periodista que la URSS fue un imperio colonialista en toda la extensión del concepto y, sin embargo, se tomó como modelo a seguir y Cuba giró en su órbita mientras fue posible. Los imperialismos no son buenos o malos porque sean de derecha o izquierda, no cabe distinguirlos.

Respecto a lo que llama el autor "bases sólidas de nuestro movimiento revolucionario sobre las cuales se ha tejido la unidad", estas tienen una gran dosis de totalitarismo soviético y muy poco de las ideas martianas sobre la democracia y los peligros inherentes a las ideas socialistas. Aun más, estas supuestas "bases sólidas" tampoco tienen nada que ver con el ideario de los jóvenes moncadistas en 1953 o el de los expedicionarios del yate Granma: elecciones libres, tripartición de los poderes del Estado, restitución de la Constitución del 40, libertad de prensa, asociación y reunión. ¿Alguien se acuerda de aquello?

De dictadura comunista no se habló nunca durante la lucha insurreccional porque, de haberse hecho, los Castro y Guevara se hubieran quedado solos en la Sierra Maestra. En términos de derecho penal, si en la Europa del Este el comunismo se impuso como un asalto a mano armada, en Cuba se impuso como una estafa.

Sin embargo, los que el periodista llama "contrarrevolucionarios" están de acuerdo con Raúl Castro en convocar a los capitalistas extranjeros para desarrollar las inversiones y en la aceptación del trabajo por cuenta propia como fuente de empleo y de ingresos al patrimonio nacional. Eso, señor, es capitalismo, economía de mercado, medidas liberales.

En lo que sí no estamos de acuerdo los millones de cubanos no comunistas que residimos en la Isla, más los millones en el exilio, es en que se viole la Constitución, la Ley Electoral y la voluntad popular, impidiendo de cualquier forma el acceso de los que no profesan la fe marxista a cargos de delegados del Poder Popular y por qué no, a los de diputados a la Asamblea Nacional.

La verdad salió a flote hace mucho tiempo, la única forma de que el país puede salir del fango económico y social en que está sumido es con el concurso libre de todos los cubanos sin pararse a mirar ideologías que por sí solas no resuelven nada. Hace tanto daño un mal comunista como un mal liberal, pero son comunistas los que han gobernado Cuba por casi 60 años, ni social demócratas ni liberales se han sentado en seis décadas en ningún puesto público de este país.

Discriminar por razones ideológicas no solo resulta degradante para el discriminado, también el que discrimina se degrada a sí mismo cuando se impone por la fuerza sin escuchar lo que otros tienen que decir. Según José Martí, "Libertad es el derecho que tiene todo hombre a decir lo que piensa, y a que se le escuche". Y Martí también dijo de la libertad que es el derecho "a pensar y hablar sin hipocresía".

Los candidatos independientes a las próximas elecciones tienen ideas y voluntad para mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos y todos los derechos constitucionales para postularse. Parodiando al más grande pensador que ha dado este país, ser cubano es más que comunista, más que liberal, más que socialdemócrata, dígase cubano y se habrá dicho todo.

3 comentarios

Imagen de Anónimo

Cuba no es una republica.es una plantacion privada.y lo que Los viejos locos llaman constitucion no es mal que el manual con Las reglas de la represion.

Imagen de Anónimo

Lo nuevo , Anonimo-19;01.....En Cuba no hay nada nuevo , una gerontocracia , un grupito de ancianos ,que se sostiene mediante el terror , mediante el estado policiaco , UNA  TIRANIA VETUSTA Y EN VIAS DE EXTINCION. El articulo de HCM , ESTA BUENO.

Imagen de Anónimo

Ahí se acaba el artículo? Dónde está lo nuevo?

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