Sábado, 21 de Julio de 2018
Última actualización: 18:48 CEST
Economía

Malas noticias del consumo de electricidad

Noche en La Habana. (CNN)

La Oficina Nacional de Estadística de Cuba (ONEI) acaba de publicar un interesante informe relativo a la actividad en el sector de la energía de la economía castrista en 2016, titulado "Electricidad en Cuba: indicadores seleccionados enero-diciembre 2016".

Nos encontramos ya a mediados de año 2017 y todavía existen lagunas importantes de información para el análisis de la coyuntura de la economía de la Isla, así que cualquier dato que ofrezcan las autoridades, aunque sea a cuentagotas, será bien recibido.

La publicación ha sido presentada con esmero. Y dada la estrecha relación que el consumo de energía tiene con la actividad económica, presente y futura —que sabemos por datos oficiales del régimen que se encuentra en recesión desde mediados del año pasado—, la información publicada por la ONEI presenta un notable interés, ya que nos ofrece una idea más precisa de la magnitud del desplome de la actividad económica en Cuba y permite valorar las previsiones a medio plazo de la misma.

De acuerdo con los datos ofrecidos por la ONEI, el consumo de electricidad en Cuba se situó en 2016 en 15.182 gigawatt hora. El dato en sí no dice gran cosa si no se realiza una comparación con el ejercicio precedente. Lo primero que llama la atención es que la publicación de la ONEI citada no mencione el dato del año anterior. No pasa nada. Lo buscamos en el Anuario Estadístico de Cuba de 2015 y, ¡sorpresa!, nos encontramos que el consumo de electricidad ese año alcanzó 20.288 gigawatt hora.

Es decir, en un solo año, de profunda recesión y que algunos estimamos que está muy cerca del denominado Periodo Especial el consumo de electricidad en Cuba cayó un 25,2%, una cuarta parte de lo consumido el año anterior. Un desplome de una magnitud suficiente permite valorar la actual fase de contracción que experimenta la economía como una de las más graves de los últimos 20 años. Una contracción de esta magnitud está paralizando y cuestionando todo el proceso de idas y venidas con los llamados LineamientosConceptualizaciones y demás majaderías. Y lo que es peor, el dato es de suficiente envergadura para precisar que los próximos meses pueden ser incluso peores.

Si se desglosa el consumo por sus dos componentes principales, el estatal y el privado, se observa que experimentan dinámicas diferentes en el periodo considerado.

El consumo estatal, que representa nada más y nada menos que el 43% del total (lo que ofrece una idea de la notable concentración que representa el Estado en la economía castrista), cayó un 29,6%, cuatro puntos porcentuales más que la media, pasando de 8.648,5 gigawatt hora en 2015 a 6.085,8 gigawatt hora en 2016. En una economía como la castrista, donde buena parte de los bienes y servicios que se entregan a la población se producen en el sector estatal, este dato no es nada bueno. Todo lo contrario.

Por su parte, el consumo privado, donde se encuentra el residencial, por el contrario, experimentó un aumento moderado, pasando de 8.468,3 gigawatt hora en 2015 a 8.792,1 gigawatt hora en 2016, un 3,8%.

Este desigual comportamiento entre los dos indicadores viene a confirmar que el régimen está evitando que el duro ajuste en la economía recaiga sobre los particulares, mediante políticas discriminantes para evitar un estallido social, y en cambio, es el Estado, que continúa siendo eje fundamental de la economía, el que se ha visto sometido a un duro ajuste en términos de consumo de electricidad, con su correlato de caída de la actividad pasada y futura.

Los analistas de coyuntura saben que el desplome en el consumo total de energía eléctrica correlaciona con la recesión de la economía, y además, permite identificar en términos de comparación con la serie histórica ofrecida por ONEI, que el consumo registrado en 2016 en la economía castrista ha disminuido nada más y nada menos que a los niveles del lejano año 2000, cuando la cifra se situó en 15.032,2 gigawatt hora. Es decir, el consumo de electricidad ha descendido a las cifras de hace 16 años.

Desde entonces hasta 2015, salvando el breve paréntesis del bienio 2004 y 2005, el consumo anual de electricidad había estado aumentando a un ritmo medio del 2,3%, desde la cifra antes citada hasta los 20.288 gigawatt hora de 2015. En ese sentido, la intensa caída registrada en 2016 es una ruptura de la serie histórica que tendrá consecuencias especialmente negativas sobre el diseño y ejecución de políticas económicas.

La elevada dependencia del petróleo procedente de Venezuela, sin haber previsto situaciones de interrupción de los envíos como la que se está presentando en la actualidad, y la falta de una estrategia para implementar energías renovables en la Isla, suponen las pésimas cifras que hipotecan el crecimiento económico y suponen más privaciones y carestías para los cubanos.

Lo peor de todo es que, tal vez, el escenario más negativo, que algunos sitúan en los próximos meses, no ha llegado aún. Los cubanos deberán apretarse más aún el cinturón. Tal como nos indica el consumo de electricidad, la parálisis económica está muy próxima.

17 comentarios

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15:24 Eso de "alma de cántaro" ¿será en buen cubano, algo así como " socotroco, cacho e ñame, tronco e yuca"?.  Que obseción cubana la de estar asociándolo todo con los tubérculos.

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Y cuando el barco se  hunde las tatas saltan al agua. La rata mayor se va en 2018, y le va a dejar el chiquero a otro, de quien se puede decir casi con seguridad que será el último presidente castrista de la isla. Los mal llamados "históricos" ya vienen a ser historia de verdad, pues nadie nació para semilla. Y los otros, sus no tan historicos herederos económicos y políticos ya están forraos en billetes, para poder comprar su bienestar cuando el cambio venga. Manada de perros asesinos. Nunca les importó el pueblo cubano. Sólo sus asquerosos pellejos.

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Lo que plantea el autor es lo que se ve en las calles: el estado ha arreciado los controles sobre el consumo estatal, para evitar una afectacion explosiva en la población. Han recortado horarios de trabajo, cierres de empresas entregadas a cooperativas estatales, impiden el funcionamiento del aire acondicionado, los apagones del alumbrado público aumentan, los barrios oscuros son mas oscuros ahora. Politica de contrainsurgencia...el pueblo, la economía no importan mucho, el asunto es mantener el poder.

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El de las 18:40 se fumo algo.Como si no supieran en Cuba que es la energia renovable. Parece que el no sabe que lo unico que no se renueva en Cuba es la miseria y el desgobierno. Asi piensa un monton de gente en el mundo. Como si el cubano fuera idiota y el gobierno un alma de Dios. 

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Hola soy de Chile, pero quiero a Cuba como mi segunda patria es un hermoso país con  gente muy amable. En chile se esta trabajando con energías renovables, al parecer con el nivel de radiación posiblemente en cuba se puede usar energía con paneles solares. Les dejo el link.http://www.minenergia.cl/techossolares/

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Cuantos babosos y envidioso.en mi provincia no hay apagones.

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ANO 9.43  A ver alma de cántaro ¿Qué clase de envidia puede provocar una situación que es desastrosa? Te vas a quedar sin electricidad y piensas que eso da envidia, una de dos: o eres un retrasado profundo o eres un tremendo jodedor.

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Al Anónimo de las 09:43 por desgracia conviene que tenga en cuenta que Cuba ya no da envidia a nadie. Puede que en 1958 si, cuando era la cuarta nación de América Latina por PIB percápita y sus exportaciones eran oro molido. Pero en 2017 Cuba no da envidia a nadie. No se engañe.

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Ya a estas Alturas nadie come cuento,el castrismo esta como el pintor que se le cae la escalera,quiera dios que la pesadilla acabe lo Antes posible

Imagen de Anónimo

Cuba se apaga. Se apaga Raúl Castro. Se apaga el régimen. Se apaga todo. Fidel Castro ya se apagó

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