Jueves, 19 de Julio de 2018
Última actualización: 08:40 CEST
Educación superior

Las preocupaciones de la ministra de Educación

En días pasados sesionó en un teatro habanero el Consejo Nacional de la Federación Estudiantil de la Enseñanza Media (FEEM). Entre las personalidades que acompañaron a los 165 estudiantes que componen el Consejo Nacional estuvo la ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez Cobiella.

La funcionaria centró su intervención en el cónclave en tres aspectos fundamentales: los resultados de la primera convocatoria a las pruebas de ingreso a la Universidad; los alumnos del grado 12 que no se presentan a las referidas pruebas; y la necesidad de incrementar el ingreso a las carreras pedagógicas.

No obstante informar que había mejorado el índice de aprobados en las pruebas de ingreso a los estudios superiores —que incluye las asignaturas de Matemática, Español e Historia de Cuba—, la ministra expresó que "en la asignatura de Historia se está lejos de lo que se quiere alcanzar".

Para muchos, el interés de la señora Ena Elsa de que mejoren los resultados en la asignatura Historia de Cuba no se relaciona tanto con que más estudiantes puedan acceder a la educación superior, sino con la posibilidad de que un mayor número de jóvenes reciban el mensaje ideológico que dicha asignatura contiene.

Ello es así porque la historiografía castrista aplica al pie de la letra aquello de que "la Historia es una visión del pasado con ojos del presente". Es decir, que la interpretación histórica prima sobre la objetividad de los hechos, y por tanto el pasado se cuenta de forma tal que justifique el sistema político imperante.

Por otra parte, a la ministra le inquieta que no pocos estudiantes del último año de la enseñanza preuniversitaria renuncien a realizar las pruebas de ingreso a la Universidad. Ello tendría más de una explicación. Por una parte, se mantiene en la sociedad la famosa "pirámide invertida", un fenómeno por el cual muchas ocupaciones que demandan menor preparación académica —sobre todo las relacionadas con el turismo, la inversión extranjera o el emergente sector no estatal de la economía— reportan más ingresos que cualquier profesión que requiera nivel superior.

También habría que tomar en cuenta lo complicado que en ocasiones le resulta a un estudiante acceder a la carrera universitaria de su preferencia. Se debe llenar una boleta con diez especialidades, y después las autoridades universitarias otorgan las carreras de acuerdo con un escalafón y la cantidad de plazas disponibles. Eso significa que en no pocas ocasiones los estudiantes obtengan carreras que no satisfagan sus aspiraciones.

Todo lo anterior hace que muchos estudiantes se contenten con alcanzar el título de bachiller, que es el que se pide para una parte considerable de los empleos en la Isla, y después busquen alguna ocupación más ventajosa desde el punto de vista económico.

Y por supuesto que a la señora Velázquez Cobiella le resulta preocupante el escaso número de graduados de preuniversitario que se deciden por carreras de perfil pedagógico. En ese sentido, la ministra le hizo un llamado a la FEEM para que la organización "ayude" a la captación de estudiantes para las carreras pedagógicas. Al referirse a la escasez de maestros y profesores que padecen todos los niveles de enseñanza, la alta funcionara aseveró que "este sigue siendo un tema complejo y serio en no pocos territorios".

Un día después de finalizado el Consejo Nacional, el periódico Juventud Rebelde (edición del martes 30 de mayo) daba a conocer que para el próximo curso escolar 2017-2018 el 42% de los graduados de noveno grado irán a los preuniversitarios, mientras que el restante 58% matriculará en la educación técnica profesional.

De esta última enseñanza, el 60% estudiará técnico de nivel medio, y el 40% restante tendrá que conformarse con ser obreros calificados. La novedad consiste en que, entre las plazas de técnico medio, se incluyen las de profesor de secundaria básica e institutos politécnicos.

Nada, que estamos en presencia de una maniobra de la señora Ena Elsa Velázquez y compañía en su desesperación por formar nuevos maestros.

2 comentarios

Imagen de Anónimo

Lo triste es que entonces, al disminuir la demanda para estudios pedagógicos, lo único que puede hacer el Mined. es disminuir las exigencias, con lo que hipoteca la formación de los futuros maestros y profesores y en consecuencia de sus alumnos. Una espiral donde el nivel formativo y académico, para no hablar de hábitos y habilidades, sigue en caída libre, como el país. JPS

Imagen de Anónimo

Imagínate!!! Todo es causa y efecto. Que se dejen de tanta comeduría de mierda y que sean objetivos en sus enfoques y busquen la verdadera causa del desastre de Cuba: la desesperanza y le mierda de salario que se gana en Cuba!!!! Se creen que los demás somos comemierdas y nos creemos sus análisis pendejos y sesgados!!!!

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