Domingo, 19 de Noviembre de 2017
14:09 CET.
Política

¿Qué escribirían los cubanos si el Gobierno les 'cediera' las paredes y muros del país?

En todas las ciudades hay letreros en las paredes. En todas, sus habitantes dejan mensajes a sus parejas, interpelan a la sociedad, expresan certezas o preocupaciones.

En La Habana pudiera parecer que las pintadas en las paredes se volvieron exclusivas de la propaganda del Gobierno a partir de 1959. Frases de Martí, de Fidel Castro, el Che, usadas con el objetivo de apoyar o argumentar las "conquistas del socialismo" o "las ideas que defendemos y defenderemos".

El Gobierno, además de poseer los medios de comunicación y las instituciones culturales, posee también los muros de Cuba para usarlos en función de sus intereses de expresión. Durante los años de propaganda por el regreso de los cinco espías, en cada cuadra había un muro con pinturas de las caras de estos hombres, mejor o peor logradas, y letreros de "Volverán".

La última furia fue provocada por la indicación de sumarse en todas partes a las felicitaciones a Fidel Castro por su 90 cumpleaños, lo que provocó la aparición de letreros conmemorativos en cada centro de trabajo o CDR. Pero antes hubo otras, con el "concepto de revolución", con los lineamientos, con cualquier congreso del Partido, y de seguro las habrá en el futuro.

En medio de ese panorama ha escapado siempre uno que otro letrero que nada tiene que ver con propaganda y que expresa los verdaderos problemas, las preocupaciones o los sentimientos del cubano de a pie.

Escritos sin indicaciones del Partido, los letreros espontáneos se encuentran cada vez más —y de mayor tamaño— en todos los barrios de la ciudad. Tal vez los primeros en romper el monopolio estatal sobre las paredes fueron los del tipo "no tire basura" o "no orine aquí". También han sido siempre comunes los "Pepito y Cuquita", que dependiendo de la generación cambian el nexo que une los nombres. Hay variantes como "Pepito d' Cuquita" o "Pepito + Cuquita", entre otras.

Abundan las declaraciones de amor. "Yanet te amo", dice uno a lo ancho de toda una calle. O simplemente "Te amo mucho" y una fecha, como en una pared de La Habana Vieja. Otros que aparecen con frecuencia son los que suplican perdón: "Perdón Tita", dice en el muro de una parada de guaguas. Algunos combinan el perdón con la declaración: "Anayansi perdóname (...) nunk olvides que te amo", se lee en el piso de un parque entre signos de exclamación y corazoncitos.

También hay letreros de desamor, como el escrito con tiza sobre un pedazo de metal oxidado que hace las veces de cerca en un barrio de la periferia. "Eres una máquina de hacer herida", dice, sin nombre ni firma.

Aunque son menos, empiezan a aparecer también algunos que expresan preocupaciones sociales. En uno de los muros que aún se mantiene en pie entre las ruinas de la Casa de las Cadenas, patrimonio de Guanabacoa, alguien escribió con letra fina aunque firme: "Leer es crecer ¡Y Cuba no lee!". El hecho de que el cartel esté pintado en un edificio histórico que se perdió ante la desidia del Gobierno le añade más sentido a las palabras.

Sea cual sea el tema elegido, los letreros que el cubano escribe están en su mayoría bastante alejados de aquellos que el Gobierno ha esparcido por todo el territorio nacional.

No obstante, los mensajes de crítica política son escasos y rápidamente borrados por las autoridades.

Al preguntarle a habaneros que escribirían si les regalaran una pared pública, se obtienen respuestas de todo tipo.

La mayoría, escogería las declaraciones de amor a su pareja, como Yeney, una ama de casa de 25 años. "Yo pondría: 'Papi, te quiero'. Ya sé que eso es lo que pone todo el mundo, pero es lo que me interesa".

Talía, una pequeña de nueve años prefiere escribir "Feliz año nuevo", y no le importa que estemos en mayo. "Tú dijiste que podía escribir lo que quisiera", replica a su mamá cuando le hace notar la fecha.

Nayra, de 53 años, contesta que su cartel sería "Esto es una mierda". Luego lo piensa mejor y dice que agregaría "por donde quiera que lo mires".

Pilar, médico, y Maritza, jubilada, escribirían la palabra "Paz".

Alguno aprovecharía para expresar su preocupación más urgente, como Amaury, poeta de 47 años. "Quiero la propiedad de mi casa", diría su letrero.

También Verónica, escritora de 51 años, ulitizaría la oportunidad para escribir su mayor deseo: "Quiero un país con gente sensible", que a la vez, interpela a los demás.

Lo mismo ocurre con Aurora, profesora de 38 años, cuya elección dialogaría con quien la leyera: "Recuerda que eres un ser humano".

Ernesto, de 21 años, escogería las palabras de un antiguo poema azteca: "Aunque sea de oro se quiebra, aunque sea de jade se rompe". Y aclara: "eso es si estoy serio, porque si estoy jodedor pongo '¡Viva la Coca Cola!'"

Ninguno de ellos elegiría nada remotamente parecido a los murales políticos que prefiere el Gobierno.

Dayana, trabajadora estatal de 32 años, explica: "Hemos crecido rodeados de esos carteles patrióticos y ya no nos dicen nada. Lo único que yo comparto es ese que ponen en algunas escuelas que dice 'Los niños nacen para ser felices', que es una frase de Martí. Los demás, todos esos que dicen cosas de Fidel y del socialismo ya me cansan y no tienen nada que ver conmigo".

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Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Escribiran, FIDEL, porqué no hay lus como la de él.
Fabio

Imagen de Anónimo

"Un ser alado / extranha la tierra" 
pero ya no. 
 
 
 

Imagen de Anónimo

el cubano siempre se vanaglorió de ser cubano, rico, pobre, siempre honesto, dicharachero y trabajador, solidario, familiar, respetuoso, con valores, tenia educación (ojo...educación e instrucción no es lo mismo) el cubano de hoy no tiene nada, lo ha perdido todo, y por ahí andan unos cuantos que se entretienen en llenar  cuanta red social o periódico con mensajes de "somo únicos, somos lo máximo", el cubano de hoy no tiene ni identidad, no se puede llamar ni pueblo, pueblo es el de Venezuela, que le está dando tremenda lección, ese si es un pueblo con valores, demostrándose en las calles y luchando con lo que tienen, con lo único que les han dejado.

Imagen de Anónimo

ANO 19.51
El cubano era educado, antes del desastre hasta los pobres tenían más educación, en su mayoría, que algunos que hoy dicen ser universitarios. Es cierto que lacras hay en todas partes y en todos los tiempos, pero Cuba hace tiempo que se convirtió en un estercolero con sus malas palabras y su chusmería.

Imagen de Anónimo

Los cubanos de hoy de cada 10 palabras que dicen 7 palabras no existen o son malas palabras.  
En la inmensa mayoria de la juventud la educacion formal no se conoce.  En su lugar el maltrato y la groceria es la cultura que prevalece.  Me averguenzan como cubano.
 

Imagen de Anónimo

Hay unos cuantos carteles clasicos que vi personalmente a finales de los 90:
"Lo bueno que tiene esto es lo malo que se esta poniendo" y "Quien tu sabes es asesino"

Imagen de Anónimo

El cubano es educado y no pierde el tiempo en esas cosas....