Martes, 21 de Noviembre de 2017
20:05 CET.
Economía

La fantasmagórica distribución de las utilidades empresariales

Como es conocido, las empresas cubanas están autorizadas a retener hasta el 50% de las utilidades obtenidas en un año de labor, mientras que el resto de la ganancia debe ser aportada al Presupuesto Estatal.

El porcentaje que queda en poder de las empresas puede emplearse en la creación de varios fondos que coadyuven a mejorar el trabajo futuro de las entidades, como los fondos de inversiones e investigación. Sin embargo, el mayor interés de cada colectivo laboral se centra en la parte de esas utilidades que serán distribuidas entre los trabajadores.

Comoquiera que se trata de una ganancia creada con el esfuerzo de la masa trabajadora, cualquiera podría pensar que su distribución no estuviese asociada a un mecanismo tan exigente, ni que implicara a actores ubicados más allá del sistema empresarial. Mas, se equivocan quienes opinen de esa manera.

El Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) acaba de emitir la Resolución 138 de 2017, que actualiza el reglamento para la distribución de utilidades en el sistema empresarial. Un reglamento que, tomando en cuenta las condiciones actuales de buena parte de las empresas del país, tornará lejana la posibilidad de que algunas de ellas logren distribuir a sus trabajadores la utilidad que se haya creado.

En primer término se exige que las empresas cumplan todos los indicadores de carácter directivo. Es decir, que además del monto de las utilidades a aportar y a retener, las entidades deben garantizar los planes de ventas netas totales, el encargo estatal, las ventas para la exportación, el aporte por el rendimiento de la inversión estatal, la rotación del capital de trabajo, y el aporte en divisas a la caja central.

También se tendrá en cuenta que las empresas no hayan tenido calificaciones de deficiente o mal en las auditorias financieras o fiscales durante el periodo que se distribuye. Y en el caso de aquella entidad que no hubiese sido auditada en ese lapso, se mirará que antes no hubiera obtenido dos calificaciones consecutivas de mal o deficiente.

Si consideramos que un número nada despreciable de empresas salen muy mal paradas de los controles y auditorías que les practica la Contraloría General de la República, llegamos a la conclusión de que este requisito, de por sí, dejará fuera de la distribución de utilidades a buena parte de las entidades.

Ya en el hipotético caso de que una empresa sea autorizada a distribuir sus utilidades entre el colectivo laboral, varios requisitos se alzan ante cada trabajador. Debe haber recibido una evaluación satisfactoria por parte de su jefe, y no haber incurrido en indisciplinas laborales. Por otra parte, solo recibirá una cuantía equivalente a tres salarios mensuales, con independencia de la magnitud de su aporte para la consecución de la referida utilidad. Ah, y el importe lo recibirá en la subvalorada moneda nacional (CUP).

Y uno de los retrocesos en cuanto a la autonomía del sistema empresarial que conlleva la aplicación de la citada Resolución 138 de 2017 del MFP se observa en el nivel que aprueba la distribución de las utilidades. Antes la aprobación correspondía a las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE), mientras que en lo adelanta esa facultad pasa al Gobierno del territorio en que se halle la empresa.

En el artículo publicado en Granma "Sostener el desarrollo con el esfuerzo propio" se le pregunta a un funcionario del MFP el porqué de ese cambio. La respuesta, sin ambages, fue la siguiente: "El Estado cubano, como dueño, es a quien le corresponde la decisión de cómo distribuir estas riquezas".

Bueno, ¿en qué quedamos? ¿Qué ha sido del discurso oficial que lleva casi 60 años asegurando que en el socialismo los trabajadores son los dueños de los medios de producción?

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Comentarios [ 3 ]

Imagen de Pamela Landy

Esta música suena casi igual a aquella de cuando liberalizaron la venta de automóviles, eran "son todavía" tan caros que ni valía la pena pasar a ver los precios. Pero les digo, aunque vaya en contra de lo que pone el artículo, que uno de mis familiares ya se vio favorecido por la distribución de utilidades: recibió 0.40 centavos de CUC por un año de trabajo por el concepto que aquí se discute. Hombre... algo es algoSalu 2, Pam Landy

Imagen de Anónimo

La família Castro es la única propietaria de los bienes, utilidades y hasta personas en Cuba.La cabeza visible es Luis Alberto pero también está Mariela Moco Pegado, Tony Castro y varios oportunistas más con el mismo apellido. También hay sanguijuelas de aprllidp Guevara, Maciques, Machado, etc.Vayan al Centro de Negocios, donde en teoría están los extranjeros, y ahí encontrarán a esta nueva burguesía. 

Imagen de Anónimo

Muy buen artículo. La ley sobre "distribución" de ganancias y salarios, siempre ha sido cuasi feudal en este desgobierno, que jamas asumió el ideario marxista -que dice defender- sobre el control de las empresas por los trabajadores, se ha opuesto al cooperativismo y a la autogestión empresarial y descaradamente ha continuado explotando a los obreros en forma asalariada, al estilo capitalista clásico, pero peor aún, porque para el capitalismo la fuerza de trabajo es una mercancía sujeta a la ley de oferta y demanda y el capitalista está obligado a pagar salarios que satisfagan las necesidades fundamentales de los trabajadores. Si no lo hace, los pierde. El estado capitalista cubano no tiene competencia, -alguna de los cuentapropistas-,y por eso mal paga a los trabajadores asalariados y aprieta a los privados. Como bien dice el funcionario aludido el propietario es el estado y él decide, como es natural, a favor de los dueños que son los cuatro gatos que quedan de la "direccion histórica". Por eso el pais está endeudado, nada funciona, la economia está en el piso, las ciudades en ruinas, existen un alto nivel de pobreza, hay tantas diferencias sociales, los pobres son mas pobres y los nuevos burgueses, la buro-burguersía, vive como Carmelina. Esa porquería nada tiene que ver con el socialismo, ni con el marxismo, ni con la izquierda, mucho menos con la democracia.Lo dijo Martí La Futura Esclavitud.