Jueves, 23 de Noviembre de 2017
21:10 CET.
Opinión

Reproducir la exclusión

Desde hace años eso que llaman "sociedad civil" entró en mi vida. En una temprana combinación de activismo comunitario y vinculación con las escasas ONG que trabajan en Cuba. Luego, participando en movimientos y organizaciones sociales latinoamericanos que defienden la economía solidaria, el medio ambiente y los derechos humanos. Así que, como activista y analista, algo puedo decir sobre el tema.

Autonomía respecto al Estado, vocación de incidencia y diversidad ideológica y temática son atributos que caracterizan a cualquier sociedad civil activa. Los estudiosos más avanzados del Norte y el Sur globales —J. Cohen, N. Fraser, P. Chaterjee o M.Svampa— reconocen, desde sus diferencias, que la pluralidad de voces y agendas y el carácter reivindicativo, público y político de su accionar distinguen a la organización y movilización de los de abajo respecto a las formas de administración de lo social. La caridad, el asistencialismo y la subsidariedad existen en toda sociedad. Pero tienen poco que ver con una lógica de movimientos y derechos. Tampoco el establecimiento de aduanas que separan, dentro de una misma causa, a actores cuyas luchas, discursos y propuestas tienen puntos en común.

Digo esto porque me parece extraña —y errada— la decisión de un grupo de destacados activistas y académicos de la causa racial cubana de excluir de un foro en EEUU a sus pares opositores. Argumentando que fue una "decisión consensuada" pues estos "no consideran la lucha contra la discriminación racial como su principal objetivo".

No es teórica y cívicamente congruente reivindicar unas articulaciones —raza y género, género y pobreza— y luego excluir a alguien por su defensa de otra agenda (política) a la que, a priori, se le designa como "la principal". Habría que demostrar que el uso de lo racial es meramente instrumental y subordinado a lo político, cuando este se hace presente. En uno y otro caso. ¿Es legítimo acaso excluir a aquellos activistas que, asumiéndose como revolucionarios, hacen un trabajo meritorio en instituciones culturales y comunitarias de la Isla? ¿Debemos ignorar la cruel realidad de las decenas de afrocubanos presos por su activismo político?  Me parece, en ambos casos, que no.

Si se revisan los documentos y trabajo de grupos como el Comité de Ciudadanos por la Integración Racial (CCIR), excluido del foro, se aprecia un esfuerzo por visibilizar la discriminación racial como parte de una lógica concreta de poder. Eso mismo —y no una emancipación abstracta— era la apuesta de Paulo Freyre. El uso de instancias internacionales para la difusión,  interlocución y denuncia es congruente con la práctica de organizaciones afrodescendientes de las Américas. Y, de paso, una muestra del nexo entre reivindicación racial y uso del derecho aludido en el importante evento.

Los opositores no son, en solitario, "la sociedad civil"; su propuesta tiene tantos valores y déficits como las otras. Pero excluirlos no es la solución y sí parte del problema. Si estos activistas llevan años rechazando el bloqueo de EEUU, así como denunciando la discriminación racial, laboral, carcelaria, de género y no solo la represión política…¿no hallaron los organizadores del evento la posibilidad de discutir con sus pares de estos temas?

Enarbolar las banderas del movimiento, el activismo y la educación popular no es congruente con reproducir lógicas de exclusión estatal; que buscan fragmentar para luego controlar y reprimir con menos costo. He sido organizador y parte en eventos similares, reuniendo actores diversos de la sociedad cubana, y mi experiencia es que la gente tiene mucho más en común que lo que las aduanas ideológicas imponen. Sin diluir nuestras ideas, podemos discutir y dialogar desde el respeto a la diferencia. Cuando eso se frustra pocas veces hay argumentos coherentes: imperan el miedo a que nos asocien con los otros, el cálculo de beneficios y permisos, la presión del poder. Justo lo opuesto al léxico y proyecto de una sociedad civil.


Este artículo apareció originalmente en el diario mexicano La Razón. Se reproduce con autorización del autor.

 

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Comentarios [ 15 ]

Imagen de Anónimo

Un congreso sobre segregación que empieza por segregar, queda automática y definitivamente descalificado, sin ninguna seriedad ni honestidad intelectual.

Imagen de Anónimo

Only for blackEso no es racismo.Only for whiteEs racismo.

Imagen de Anónimo

Chaguaseda, en principio tú tienes razón, pero las cosas no funcionan solo en el plano objetivo, sino también tienen trasfondo subjetivo, porque cuando el debate de la caricatura, que yo sigo pensando y diciendo que fue extremadamente racista, a pesar de las buenas intenciones del caricaturista, se le quitó toda la razón a las dos señoras negras y a otro intelectual negro que iniciaron el debate aduciéndose que solo se pronunciaban contra el racismo de forma elitista y oportunista y  no contra los otros males castrista incluso a ese grupo antirracista que te refieres, que tienen todo mis respeto porque conjugan la lucha contra la discriminación racial con la lucha por la democratización de Cuba , pero esos compatriotas hipercríticos no se pronunciaron públicamente contra una forma de discriminación racial a través de imagen, pueden tener sus  justificaciones y es posible hayan usado una táctica para evitar…pero lo cortés no quita lo valiente COMENTARIO de Esopo. 

Imagen de Anónimo

Sinceramente, no solo por estos comentarios, pero si estos descaraos, llevan esta trova al pueblo de Cuba o del exilio, con toda honestidad, ni negros, ni blancos, ni mulatos les paran bola.Este es el grupito "disidente" del entretenimiento y la distraccion. Bien preparado y entrenado, eh!!!!!!!

Imagen de Anónimo

Ustedes no entendieron. Este movimiento negro solo exige que si dan palos lo den por igual, a blancos y negros, que hayan los mismos carretoneros presos, blancos y negros, que le pidan el carnet de identidad a todos por igual. Al final, todos van juntos al desfile del primero de mayo, todos levantan la mano al unisono en la asamblea nacional. Lo de ellos no es Cuba y su problema principal, lo suyo es la raza. Les auguro un amerengado porvenir

Imagen de Anónimo

Cuando van a darse una vuelta por Haiti?

Imagen de Joshua Ramir

como no se pongan a trabajar a estudiar y a superarse/crecer los veo limpiando botas por mas muela, congresitos y cambiaitos de nombres que se den... pero bueno, a lo mejor estan contentos cuando digan ''miren a un 'afrocubano' limpiando botas...''

Imagen de Anónimo

Todos estos intelectuales negros hablan de exclusion y resulta que sino son castristas disfrazados, son mas racistas que KKK fundados por miembros de Partido Democratas.

Imagen de Anónimo

Armando Chaguaceda, le agradezco mucho este artículo, que llama a una comprensión menos parcializada de lo que es sociedad civil. Es una verdadera lástima que Alejandro de la Fuente, un autor que admiro a partir de un libro suyo que he leído varias veces, haya hecho unos distingos tan infelices a la hora de organizar ese foro contra el racismo en Harvard. Su artículo, en cambio, está por encima de esas divisiones. Lo felicito.

Imagen de Anónimo

Amadeus, las dos participaron. Y Sandra volvió a sacar a relucir la caricatura de Lauzán y volvió a hacerse la víctima:http://www.diariodecuba.com/cuba/1492340848_30420.html