Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
17:23 CET.
Agricultura

A menos estatización, más frutas

Antes de que Fidel Castro llegara al poder en 1959, las frutas abundaban en Cuba, y a precios asequibles a todos los bolsillos. Entonces apenas había intromisión estatal en la producción y comercialización de esos renglones. Eran proverbiales, por ejemplo, los puestos de inmigrantes chinos esparcidos por pueblos y ciudades, los que ofertaban todo tipo de frutas, no solo las más conocidas.

Sin embargo, llegó el Comandante y las frutas se perdieron. Comenzaron los planes estatales con campos sembrados de un solo cultivo, lo que no permitía la inclusión en ellos de algún que otro frutal. Además, las frutas que se cosechaban tenían que ser comercializadas únicamente por la Empresa Estatal de Acopio, una entidad que carecía con frecuencia de transportes y envases para cumplir cabalmente su misión.  

Era lamentable el panorama que apreciaban los viajeros que circulaban por carreteras aledañas a poblados como Jagüey Grande, en la provincia de Matanzas. Las frutas caídas de los árboles, y echándose a perder porque la Empresa de Acopio no las recogía. Mientras tanto, el ciudadano de a pie no tenía un mango o una guayaba con que hacer un simple jugo.

Por el contrario, la oferta de frutas aumentaría cada vez que la iniciativa privada hacía acto de presencia. Así ocurrió hacia 1981, cuando se crearon los Mercados Libres Campesinos, y después a partir de 1994, con la aparición de los mercados agropecuarios de oferta-demanda.

Los resultados del recién finalizado año 2016 confirman la superioridad de las formas privadas de gestión sobre las estatales en lo concerniente a la comercialización de las frutas.

De acuerdo con datos extraídos del resumen "Ventas de Productos Agropecuarios. Indicadores Seleccionados", emitido por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), las ventas físicas de frutas en los mercados arrendados, los puntos de venta y los mercados de oferta-demanda —todos gestionados mediante formas no estatales— superaron a lo vendido en los mercados agropecuarios estatales. Ello a pesar de la estrategia gubernamental de incrementar el número de este último tipo de mercado.

Según el citado resumen, que incluye las ventas de mango, guayaba, fruta bomba, piña, aguacate y otras frutas no cítricas, las formas no estatales comercializaron 38.627 toneladas de frutas, mientras que los mercados agropecuarios estatales solo llegaban a las 31.627 toneladas.

Mas, las autoridades no iban a cejar en el empeño de dirigir un proyecto que potenciara la producción de frutas, quizás pensando más en la hipotética exportación de esos renglones que en su presencia en los mercados nacionales.

Así las cosas, en junio de 2008 el gobernante Raúl Castro orientó crear la primera cooperativa frutícola del país. Una acción que se complementó en octubre de 2012 con la aparición del Movimiento de Cooperativas de Frutales, que ya abarca a más de 200 unidades productoras.

En días pasados se celebró en la provincia de Ciego de Ávila el VII Encuentro Nacional de Cooperativas de Frutales, que reunió a más de 200 productores de ese renglón productivo. En la cita se habló, entre otros temas, de la necesidad de diversificar las producciones de frutas frescas, y de lograr producciones competitivas que permitan aumentar las exportaciones, sobre todo tomando en cuenta los precios favorables que exhiben actualmente las frutas en los mercados internacionales.

Pero a pesar del camino recorrido por el Movimiento de Cooperativas de Frutales, los funcionarios del Ministerio de la Agricultura y de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) que presidieron el VII Encuentro Nacional, al parecer, no se hallan satisfechos.  Hubo consenso en el sentido de que los resultados productivos aún se hallan por debajo de las potencialidades con que cuenta el país.

Sería una lástima que gobernantes y cooperativistas que integran el referido movimiento no adviertan la evidencia que la vida insiste en demostrar: la abundancia de frutas no se consigue por medio de una mayor presencia estatal, sino permitiendo que productores y comercializadores trabajen sin restricciones.   

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Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

Recuerdo que a principio de los años 80, cuando el plan de citricos de Jaguey tenia altas producciones, las naranjas que siempre se vendian en la Placita donde compraba eran las de segunda, las que por su baja calidad no se podian exportar. Siempre fue asi, el comercio interior nunca le intereso al gobierno de los Castros, era un comercio de subsistencia y punto. Por eso,  y por un monton de razones mas Es que Cuba esta,como esta, a la altura en muchos aspectos de nuestro vecino Haiti.

Imagen de Anónimo

14:57 Cest, que mentiroso es usted, como todo adoctrinado por el Castrismo.En Cuba predomina un sector estatal que hace todo lo posible por estrangular al sector privado y no quiere que este ultimo tome fuerzas.Mariela Castro ( Mariela I, la princesa de Nuevo Vedado) en su reciente visita a Mexico confirmo que el regimen de su padre no quiere que en Cuba surja una clase media para evitar que haya desigualdad social.Todos sabemos que las razones verdaderas de esto es que no quieren que haya gente con dinero que escape del control estatal.Por que son ustedes, Castristas miserables, tan mentirosos!?

Imagen de Anónimo

en cuba  producen los privados y el sector estatal. Estos pueden convivir tranquilamente.

Imagen de Anónimo

La proporción inversa nos muestra la indolencia, el desinterés, el cansancio, el aburrimiento y la miseria moral de las tiendas estatales del régimen comunista que han dominado la vida de los cubanos durante 58 años, y que acabarán desapareciendo cayéndose o derrumbándose para dar lugar a un nuevo sector comercial pujante y de empresarios. Volver a 1959 nunca será tan fácil como en el comercio