Sábado, 16 de Diciembre de 2017
01:31 CET.
Corrupción en Cuba

Auge y caída del empresario canadiense Zarkis Yacoubian

Los canadienses de origen armenio Sarkis Yacoubian y Cy Tokmakjian llegaron a La Habana en 1993, con una mano delante y otra atrás.  Su arribo a la Isla coincidió con el "Periodo Especial", momento en que la economía cubana estaba sumida en su peor crisis, como consecuencia de la inesperada y abrupta caída del comercio con los desaparecidos países socialistas y la desintegración de la Unión Soviética.

Ante aquella grave situación económica y para detener la caída en picada del Producto Interno Bruto (PIB), Cuba necesitaba de una urgente inyección de dinero, tecnología e insumos de todo tipo que solo le podían proporcionar las empresas capitalistas extranjeras. En aquella grave crisis, Yacoubian y su socio Tokmakjian vieron la oportunidad de enriquecerse.

Yacoubian, un armenio nacido en el Líbano, había estudiado Relaciones Internacionales. En Montreal obtuvo una maestría en la Universidad McGill. Después se fue a Cuba. En 1996 se apartó de Tokmakjian, regresó a Canadá y fundó en Yarmouth, Nueva Escocia, su firma comercializadora Tri-Star Caribbean Inc. Ese mismo año retornó a La Habana y a través de los contactos y amistades que Yacoubian había cosechado en los ministerios con los cuales estableció vínculos comerciales, pudo lograr que la apertura de una sucursal en La Habana fuera rápidamente autorizada por una resolución de la Cámara de Comercio de Cuba y el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, el 24 de julio de 1997.

Por los elevados montos de dinero acumulado en las operaciones realizadas por Tri-Star en negocios realizados con ministerios y empresas cubanas, llegó a ubicarse como la tercera filial extranjera en Cuba, solo superado por la canadiense Sherritt y la empresa de su exsocio Tokmakjian.

Los primeros pasos de Yacoubian como empresario empezaron con 3.000 dólares. Luego de permanecer unos 20 años en Cuba, fue tal el crecimiento de Tri-Star Caribbean Inc. que, antes de su cierre definitivo por la Seguridad del Estado, reportaba operaciones cercanas a los 30 millones de dólares al año.

Tan pronto como Tri-Star se estableció oficialmente en La Habana, empezaron a recibir fondos de compensación de la Canadian Commercial Corporation (CCC), una intermediaria que asegura contratos entre el Gobierno cubano y firmas canadienses, y que funciona con aportaciones de los contribuyentes de dicho país.

La representación de TriStar en Cuba estuvo domiciliada en Avenida 5ta-E No. 9418 en el reparto Miramar, municipio Playa. En el momento de mayor actividad comercial llegó tener 60 empleados, contratados a la Agencia de Contratación a Representaciones Comerciales (ACOREC), lo que la convirtió en la mayor firma extranjera radicada en Cuba.

Yacoubian, gerente general deTri-Star Caribbean Inc., por los positivos resultados alcanzados en el suministro y venta de parque automotor, tecnología y materias primas a los ministerios de la Construcción, Salud Pública, Transporte, Comunicaciones, Interior y los desaparecidos ministerios de Sideromecánica e Industria Básica, pasó a ser uno de los empresarios de máxima confianza para las altas esferas del Gobierno. Se le conocía como "el zar de comercio automotor en Cuba".

Desde que Yacoubian fundó su filial de Tri-Star Caribean Inc.en La Habana en 1996, comenzó a suministrarle vehículos blindados a la Empresa de Protección y Seguridad de Valores (SEPSA), perteneciente al Ministerio del Interior (MININT) y ambulancias, gomas y repuestos para el Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

En 1999 empezó a suministrar equipos al Ministerio de la Construcción (MICONS) para la industria de materiales y otras aplicaciones en el sector, entre ellos camiones de gran tonelaje, vehículos articulados, compresores, equipos de perforación, diferentes marcas de grúas articuladas, manipuladores telescópicos, bulldozers y compactadores, entre otros.

Gracias a esos negocios, se abrieron como empresas asociadas cinco talleres en cuatro ministerios para garantizar el servicio postventa y ofrecer asistencia técnica. Estos operaron en los ministerios de Trasporte, Sideromecánica, Construcción, y un par de ellos en el Ministerio de Industria Básica.

Tal era la confianza y seguridad de Yacoubian, que durante una entrevista acerca del desempeño futuro de Tri-Star en Cuba, respondió: "Seguimos y nos mantenemos, a pesar de la crisis económica a nivel mundial y el embargo de Estados Unidos".

El gerente general de Tri-Star señaló en aquella ocasión: "Cuba ha logrado tener un nivel de estabilidad en todas las áreas, con disciplina financiera, lo cual da confianza a operar. Veo el futuro muy positivo porque una firma que tiene por filosofía la transparencia y como una de sus responsabilidades fundamentales garantizar el servicio de postventa, en cualquier lugar tiene éxito, y en Cuba más".

Caída en desgracia

La caída en desgracia de Yacoubian comenzó a principio de 2011, tras el arribo a La Habana de un yate que adquirió por encargo en el extranjero. Tan pronto el yate estuvo en Cuba, la Inteligencia cubana lo sometió a un minucioso chequeo y supuestamente detectaron en su interior una sofisticada técnica de escucha y localización instalada por servicios extranjeros, lo que condujo a posteriores investigaciones sobre los pasos y las relaciones del empresario. El poderoso e influyente Yacoubian sirvió de pieza clave para destapar otros asuntos bien complicados.

Todo este proceso, que terminó con su defenestración definitiva, se desarrolló en un total secretismo. Ni la prensa nacional ni la extranjera tuvieron acceso a ninguna información, aunque el escándalo de corrupción fue de grandes proporciones.

La Fiscalía, con el diligente apoyo del represivo aparato de instrucción de la Seguridad del Estado, dijo conocer cuál era la verdadera labor de Yacoubian. El empresario canadiense de origen armenio, al que sus más connotados clientes, calificaban como un probo mecenas, donaba una ínfima parte de su fortuna al necesitado pueblo cubano, para quien traía contenedores de ropa usada que recolectaba gratuitamente en Canadá, ambulancias para Salud Pública, equipos para la construcción y la industria minera entre otras donaciones.

La prensa oficial no ha informado sobre este presunto delincuente de cuello blanco, con disfraz de hombre bueno, que durante largo tiempo realizó turbias operaciones financieras en las que participaron como cómplices y beneficiados de esos sucios negocios, funcionarios de diferentes ministerios y empresas cubanas.

Después de la incautación del yate, Yacoubian fue arrestado en julio de 2011 y recluido en Villa Marista, el cuartel central de operaciones de la Seguridad del Estado. Transcurrido un mes bajo arresto, en un folio de 63 páginas se le acusó formalmente de cohecho, evasión de impuestos y "actividades dañinas para la economía". Además, la Fiscalía lo instruyó de cargo por sobornar a una docena de funcionarios con cenas en buenos restaurantes, tarjetas prepagadas de teléfonos móviles y pago de dinero en efectivo, desde 300 dólares por una información sobre un negocio hasta 50.000 dólares por la venta de equipos pesados en el año 2008.

En Villa Marista permaneció varios meses. De ahí fue llevado a una casa de la Seguridad del Estado y posteriormente remitido a la prisión La Condesa, ubicada en el municipio Güines, actual provincia de Mayabeque.

Después de permanecer dos años y medio recluido en La Condesa, se celebró el juicio y fue sentenciado a 9 años de prisión por corrupción. Pero de repente, a las 48 horas, las autoridades penitenciarias autorizaron su liberación y deportación a Canadá, su país de origen. Se desconoce quién dio la orden para esa decisión. A Yacoubian solo le comunicaron que lo dejarían ir y punto.

En las investigaciones realizadas por la Seguridad del Estado a Tri-Star, entre otros hilos de una complicada madeja, salieron a flote irregularidades en la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA), lo que condujo al arresto de varios vicepresidentes y ejecutivos de esa empresa y terminó con la destitución del general Maimir Mesa, presidentede la empresa y que luego fue promovido a ministro de Comunicaciones.

También fueron removidos de sus cargos el viceministro primero del Ministerio de Comunicaciones, Ramón Luis Linares, y el viceministro Alberto Rodríguez Arufe, a los cuales se les acusó de enriquecimiento ilícito, asociados al caso de corrupción del cable submarino de fibra óptica tendido entre Cuba y Venezuela. La filial Tri-Star le vendió equipos a la empresa mixta cubano-venezolana Telecomunicaciones Gran Caribe S.A. (TGC), creada en el 2007 y responsabilizada con el tendido del cable submarino de fibra óptica entre ambos países, cuyo costo fue de 70 millones de dólares, sufragado totalmente por Caracas.

Los hechos de corrupción puesto a la luz pública en ETECSA y el Ministerio de Comunicaciones fueron el resultado de negocios ilícitos que al amparo de Tri-Star realizaban funcionarios corruptos de TCG, sin que hubiese sobre ellos control alguno para denunciar sus actividades delictivas. Yacoubian tenía a la gente de ETECSA en un bolsillo. Además, al disponer de mucho dinero, se dijo que Yacoubian realizó operaciones de lavado de activo robado sin despertar mayores sospechas.

Por los fuertes vínculos que mantenía Yacoubian con TCG, se prestó para que funcionarios corruptos de la citada empresa, hoy tras las rejas, no dejaran ningún rastro del dinero obtenido de manera fraudulenta. Supuestamente, esto fue posible porque Tri-Star se desempeñó como una suerte de banco clandestino, en el que se realizaban operaciones de lavado de dinero.

Todo parece indicar que las autoridades cubanas tendieron deliberadamente una cortina de humo en torno a Yacoubian. Al parecer, con el objetivo de que su detención, juicio y condena, el cierre definitivo de Tri-Star y la incautación forzosa de todos los bienes del empresario canadiense no fueran del conocimiento público.

Se ha intentado que las medidas tomadas contra Yacoubian y sus más cercanos colaboradores se vean como la consecuencia de las informaciones brindadas en su contra por su enconado rival Cy Tokmakjian, de 73 años, gerente general de la filial en Cuba Tokmakjian Group, que operaba en el mismo giro de venta de autos y reparación de motores.

Eso era lo que el régimen deseaba que se conociera, pero los interesados en liquidar de manera definitiva la lucrativa empresa de Yacoubian, con el fin de quedarse con el negocio automotriz en Cuba, todavía permanecen en la sombra: son los que verdaderamente mandan en el país.

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Comentarios [ 12 ]

Imagen de Anónimo

Opino que:- aquel que va a invertir a Cuba SABE que es riesgoso- por lo anterior, el empresario que viaja a la isla debe arriesgarse y ganar con mayor márgen- el gobierno analiza quien es quien entres sus proveedores e interviene activamente en beneficiar a quien considere más cercano a las ideas "revolucionarias"- países como Canadá o España no han tenido reparos en invertir (sus ciudadanos) a sabiendas de la violación de los DDHH

Imagen de Anónimo

Es curioso y contradictorio como Anónimo de las 19:03 habla de que se "respeten los derechos universalemente aceptados de todos los ciudadanos de este mundo que habitamos." pero, en el mismo comentario opina que "El gobierno de Canada es otro que bien ha balilado la musica que le tocan en La Habana porque con haber restringido el turismo canadiense...", es decir, el gobierno de Canadá debía de no haber respetado un derecho universalmente aceptado impidiéndoles a sus ciudadanos (no me imagino cómo) viajar a Cuba como turistas. Es fascinante cómo funciona la mente y la "lógica" de algunos.

Imagen de Anónimo

A quien no pudieron desmerengar fue a Max Marambio.El Guaton se las sabia todas y cuando pudo hacerse de capital, de dinero suficiente se la dejo en los callos a la dictadura a la cual conocia PROFUNDAMENTE porque fungio como sicario de los kaxtriztas durante muchos años.Max era amigo intimo de los hermanos Laguardia y estaba en La Moneda con ellos el 11 de septiembre de 1973, el dia que augusto Pinochet salvo a Chile y a los chilenos del kaxtrizmo. Veanse en el espejo de Venezuela donde al fin a triunfado el kaxtrizmo plenamente. Eso de Venezuela es lo que han querido para toda Letrino America peron solamente lo han logrado con un Chavez, un MaxBurro y mucho, mucho petroleo y muchos, muchos traidores.

Imagen de Anónimo

Hubo otra victima tal vez aqui referida, de otro armenio canadiense, Tokmakjian que tenia activos por 100 millones de dolares por lo menos y que vendio miles de Hyundais y otros muchos equipos para fortalecer los automotores de la isla. Tambien remotorizabe con motores Mercedes Benz otros automotores para su propio negocio y beneficio de la dictadura.Creian ellos que el kaxtrizmo era confiable sin que haya leyes, ni tribunales ni gobierno que respete absolutamente nada ni a nadieEl gobierno de Canada es otro que bien ha balilado la musica que le tocan en La Habana porque con haber restringido el turismo canadiense por un año hubiera hecho entrar en razones a la dictadura y tambien suspenderle el comercio y otras ayudas que se reciben de los paises democraticos.Hay que ponerse los pantalones contra estos regimenes despreciables para que respeten los derechos universalemente aceptados de todos los ciudadanos de este mundo que habitamos.

Imagen de Anónimo

ETECSA y el Ministerio de las Comunicaciones actuaron en los últimos años como una jinetera. Todos les dieron $$$$$ a cambio de favores.Por eso lo dejaron al costado a Ramiro Valdés.

Imagen de Anónimo

Lo que no menciona el artículo es que tras la llegada al gobierno del Hermano en Jefe, la corte empresarial extranjera cambió sustancialmente. Fueron muchos los que cayeron en desgracia y en paralelo, Luis Alberto (el yerno general de RC) fue subiendo de nivel en cuanto a la toma de decisiones económicas y financieras de la isla.Dice Radio Bemba que la corrupción no sólo no ha cedido sino que ha aumentado y para muestra basta un botón: el Caso Odebrecht y la ampliación del Puerto de Mariel.Caídos "en combate": Marambio, Yacoubian, Todmakjian y decenas más de empresarios extranjeros, con niveles de facturación inferiores a los primeros.

Imagen de Amadeus

Les pasa por primos. El castrismo siciliano no quiere competencia en la Isla. En cuanto alguien empieza a hacer dinero, enseguida le montan un show para quitárselo todo. Allí los únicos que pueden ganar millones son la mafia el gobierno y su parentela.

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A aquellos que creyeron en la política de puertas abiertas a la inversión extranjera espero esto les sirva de escarmiento, a los "empresarios cubiches", de aquí de La Yuma, por favor, despierten.........Inmundo García.

Imagen de Anónimo

Para el que escribe el articulo:El Ministro de Comunicaciones Maimir Mesa Ramos, nunca ha sido ni general ni soldado-proviene de la vida civil de la ciudad de Santiago de Cuba. Lo trasladaron a la Habana a mediado de los 90s para ser el ingeniero principal al frente de la Empresa de Proyectos , que estaba en el edificio Masonico de Carlos III....desde ahi lo fueron promoviendo hasta llegar a donde ha llegado partiendo patas y anotandose puntos.

Imagen de Anónimo

jaja tremenda cama, se lo jamaron, dispositivos de escucha, .... que facil te arman un caso!!!,su unico error fue hacer negocios con ese gobierno y creerse que no le pasaria nada, imbécil,