Martes, 12 de Diciembre de 2017
16:14 CET.
Economía

Desolación en La Isla del Coco

El parque de diversiones habanero Coney Island fue en su momento una de las atracciones más famosas de América Latina.  Estaba situado en  una zona muy céntrica, Quinta Avenida, y abarcaba un extenso territorio desde la playa La Concha hasta el Fruticuba de la calle 112. Frente al  Coney Island  se erigían nada menos que el Rumba Palace, La Cocinita, el Mare Aperto y el restaurante Himalaya, que vendían todo tipo de comidas. Y en la acera abundaban los carritos de fritas y existían muchas fondas y bares en los alrededores, que le daban a la zona un aspecto cosmopolita.

Eran famosas las celebridades que venían al Coney Island, extranjeros y de toda Cuba que pasaban por allí y quedaban maravillados por la Casa de los Cristales, la Mujer de 500 Libras, o la gran Montaña Rusa. El parque de diversiones se volvió con el tiempo un lugar importante de distracción, de encuentro, de citas. Pero con el triunfo de la revolución desapareció el comercio particular y el Estado sumió a la zona en un largo inmovilismo.

El barrio donde estaba situado el parque, llamado Romerillo, se empobreció y aunque durante algunos años más el Coney continuó por inercia siendo sitio de preferencia de los provincianos que visitaban La Habana y de los habaneros, el tiempo y el socialismo se encargaron del resto. Poco a poco se fueron destruyendo los aparatos, las instalaciones; finalmente cerraron el parque y aquello se convirtió en pasto del olvido.

Por más de 20 años, el sitio paradigmático del desarrollo urbano de la década del 50 fue un gran solar yermo, pero en 2000 el Gobierno suscribió un convenio para que la inversión china instalara un parque de diversiones de 20 aparatos. El antiguo Coney Island fue bautizado entonces como La Isla del Coco, y en muy poco tiempo la mala administración y el fantasma de la inoperancia han convertido a este nuevo parque en un verdadero páramo.

En una reciente visita podía constatarse la escasa asistencia de público, aun siendo sábado. Solo tres familias visitaban el parque. Habían seis niños, que llegaron a conocerse, incluso a intimar, porque eran los únicos que montaban y volvían a montar los mismos cinco aparatos que quedan con vida en el parque.

Aunque la jornada laboral ya había terminado, las empleadas encargadas de accionar los aparatos continuaban brindando servicio. "Para ver si  ganamos  un poco más con el cobro sin ticket de las vueltas", confiesa Elsa, que trabaja en las Sillas Voladoras.

Javier, encargado del aparato llamado El Dragón del Amor, uno de los pocos sobrevivientes de la debacle del parque, dice que los trabajadores han escrito al Poder Popular y al Partido, pero el parque cada vez está peor. Nadie ha hecho nada.

En cambio Gisela, empleada del Carrusel, con el rostro sumamente agotado por una jornada laboral larga, da otra vuelta a los seis niños mientras cuenta que a veces pasa ocho horas en su puesto de trabajo para dar servicio a dos  niños en todo el día.  

"Este parque pertenece a la empresa Recreatur", dice. "El director está preso y el subdirector está bajo medida cautelar. Aquí la corrupción ha sido muy grande. Mira cuántos aparatos rotos: El Barco Pirata, el Pulpo, Los Platillos Voladores, El Elefante, La Montaña Rusa… Viene muy poca gente al parque, pero además, ¿para qué? ¿A montar cinco aparatos y sin nada que comer? Javier puede contarte más, es el secretario del sindicato."

"Sindicato ficticio", dice Javier. "Aquí esto es desolación y mentiras, nada más. El salario de los que trabajamos con el público son 250 pesos, tal vez uno de los más bajos del país, mientras que los de la brigada de mantenimiento ganan miles… y pregúntate tú, ¿qué arreglan? El Elefante está parado por una pieza desde hace dos años. Ya trajeron la pieza, ahora hay que esperar que venga el especialista chino a ponerla. Al Pulpo se le pudrieron las patas y es un aparato que ya no tiene arreglo. Y la Montaña Rusa se ha convertido en un dinosaurio en exposición...  Lo mejor de la recaudación del parque se lo llevan los cuentapropistas, con sus variedades. Pero nosotros, los del parque, tenemos que esforzarnos por una supuesta prima, que nunca llega."

Ernesto, que es el custodio más viejo del parque y pariente de El Chori, legendario personaje del antiguo Coney Island, tiene una teoría jocosa sobre la ruina del parque y dice que es muy probable que por ser Quinta Avenida la "vía expedita del Comandante en Jefe", decidieron suprimir en el camino el riesgo de un parque de diversiones con niños alebrestados y payasos.

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Comentarios [ 16 ]

Imagen de Anónimo

Yo -cuando era niño- vivía bastante cerca del Coney. Entonces ?Qué no habré disfrutado yo?. Hablo de los primeros años de los 70´s (en plena "cosa esa") cuando todavía quedaban en funcionamiento atracciones del "cruel" Capitalismo: Los carros locos, la batea (uno de mis favoritos), el avión del amor (nunca lo monté por no tener suficiente edad, aparte de que me daba muy mala impresión); La vieja muñecona gorda de la entrada que se reía mucho y altísimo, por lo que me daba un miedo terrible;  la clásica montaña rusa, los "tiros al blanco" con premios, los caballitos -por suspuesto-, la venta de paqueticos de pastillitas de colores y "salvavidas" azucarados  (los cuales me volvían loco). !En fin! miles de atracciones para niños y mayores. Si no me equivoco, creo que eran gratis (eso fue lo único positivo de esa película) Después, al salir, con mis padres, comernos unas deliciosas papas rellenas en "La Cocinita" y pa´la casa. !Qué tiempos y alegría de vivir a costa del pasado "burgués"! Años después, llevé a las hijas de mi sobrina a la ?famosa? "Isla del Coco" -hasta el nombre es maléfico- y casi lloro de la decepción. Pude ver -una vez más y en situ-  la gran diferencia entre el decrépito Comunismo y el eficiente Capitalismo. El Lapón Libre.

Imagen de Anónimo

De América Latina? Que tendencia a lo superlativo. Como si no hay -y había entonces-, cosas iguales o mejores en países inmensos como Argentina, Brasil, México, Colombia, etc. / Cuba es y siempre fue -aun cuando era prospera- un enano entre gigantes, no nos engañemos. Suiza es rica y exitosa, pero en el concierto de las naciones europeas es un pigmeo al lado de sus poderosos vecinos: Francia, Italia y Alemania. Me quedo con el ojo cuadrado cuando un cubanito recién llegado me dice que Coppélia fue en su momento la mejor heladería del continente… juá, juá, juá, es que me parto.

Imagen de El Mongo

Eso de parque de diversiones con aparatos a montar son rezagos capitalistas del pasado, hay que crecer con dignidad y caer en la tentacion.Yo en mi infancia que duro 35 años fui campeon de mi circunscripcion del chucho escondido en tres ocaciones y no tuve nunca que montarme en una montaña rusa que por demas es china, lo que nadie se atreve a decir es que el se monte en la china es porque es un mulaton de ojos claros porque asi le gustan a la china loca

Imagen de Anónimo

Es "La Isla del Coco", pero no por la fruta del cocotero sino por "¡El Coco!" ¡Que viene El Coco! ¿O será por "Cara e'coco"? Pobres niños cubanos... No entiendo cómo las cubanas paren todavía...

Imagen de Anónimo

¿Los niños no son "la esperanza del mundo"? ¡Pa'su escopeta! Por eso cuando los niños nacen en la isla y no lloran les dicen al oído: "Naciste en Cuba, mijito". ¡Y el alarido se oye a 20 kilómetros... No hay que darles nalgadas. Con eso basta y sobra.

Imagen de Anónimo

De muy chico agarre lo que quedaba del parque original pues mis padrinos eran asiduos a "La Concha" de donde anteriormente habian sido socios. Recuerdo que me espantaba un aparato que eran como dos aviones que giraban como las aspas de un ventilador. La mayoria de los aparatos "originales" aun trabajaban con alguna que otra interrupcion. Conservo buenos recuerdos de ese entonces incluido el algodon de azucar que alli se vendia.A mediados de los 70s pusieron juegos de mesa tipo "hockey" y otros que no recuerdo. La montaña rusa original estuvo durante mucho tiempo cerrada pero en el 82 funcionaba. Fue en ese año cuando la monte por primera y unica vez intentando impresionar a una chica.En los 90s pasar en guagua por frente al Coney Island era deprimente. Un testigo mas del desastre llamado "Revolucion cuabana". La montaña rusa 

Imagen de Anónimo

Eso que ha sucedido con el Coney Island es exactmente lo mismo que ha sucedido con cuba completa a una mayor escala. Lo que antes del 59 fuera una nacion prospera, de las mejores de america y con indicadores sociales y economicos superiores a naciones de europa, es hoy una isla en crisis total, con unos habitantes sumidos en la miseria que tratan de escapar de ella al precio que sea, incluso de sus propias vidas."Desolacion en la isla de cara de coco"

Imagen de Anónimo

Esta es la obra del cenicero en mierda. Todo lo que tocó, como buen rey Midas al revés, lo convirtió en mierda. Este es sólo un ejemplo de cómo los Castro y su dictadura acabaron con un país para transformarlo en un inodoro. 

Imagen de Anónimo

Lo más probable es que el marabú invada los terrenos de lo que fue el "Coney Island", y dando una imagen más real de lo que es la Cuba de hoy.

Imagen de Anónimo

Coney Island y los alrededores de la playa La Concha fueron desde la Ley Seca en EE UU, el sitio a donde escapaban los americanos a gozar en decenas de tugurios un ron y bailar con la mulatona canciones aboleradas (a clave de son) que darían paso al bolero vitrolero... En "La Playa", se asentaban también cabarés de resaca: El Pennsylvania, La Taberna de Pedro, El Panchín, etc. La música sonaba día y noche. Era común encontrarse a Ava Gardner y Marlon Brando, putas, putos, timadores y vendedores de cuanto hiciera falta para "dispararse". "La Playa" era la antítesis de la decencia... pero eso sí, escalera al cielo, porque La Habana era mucha Habana.