Viernes, 24 de Noviembre de 2017
14:13 CET.
Libros

Paraíso no, infierno

Esta Feria del Libro de La Habana 2017 trajo entre sus novedades que el apologista de la Teología de la Liberación, Frei Betto, escribió un nuevo libro, Paraíso perdido. Viajes por el mundo socialista, y que además publicaron otro sobre su figura, Frei Betto: una biografía, prologado nada más y nada menos que por el difunto líder de la involución cubana. Bravo por Frei Betto, escritor, católico marxista, amigo de dictadores y gourmet.

Ya en su libro biográfico Fidel y la religión, este señor hacía gala de todo lo cursi y pedante que puede ser un cura venido a menos, sin parroquia ni feligreses, convertido en adorador de un dictador con quien compartía recetas culinarias y una ideología declarada por sus padres fundadores irreconciliablemente antidios y anticristiana.

Qué gusto el de los dictadores por las biografías, las que los hacen perdurar más allá del ciclo natural de la vida humana común y corriente. Para suerte suya siempre encuentran eunucos dispuestos a la genuflexión literaria.

Pero esta vez el excura se pasó de la raya, su Paraíso perdido es la apoteosis, la apología del estalinismo añorado por el autor y del que no quieren saber ni los que lo inventaron. A nadie en su sano juicio se le ocurre que el sistema comunista concebido y parido contra natura pudiera ser posible o tan siquiera deseable.

Mas he aquí que a pesar de todas las pruebas, incluso la del tiempo, se le cantan loas al comunismo y a sus líderes como si el mundo estuviera compuesto de idiotas, curas marxistas y cachanchanes de toda laya.

Ambos libros fueron escritos con idénticas intenciones de comercializar un producto que ya hiede, apelan al sentimentalismo, a las buenas intenciones que nunca se realizaron por causa de los enemigos, según ellos, y lo simpáticos, abnegados y amantes de los pobres que fueron Stalin, Mao, Pol Pot, Fidel, Kim Il Sung, y los jefes guerrilleros colombianos dedicados al secuestro, el narcotráfico, la violación de mujeres y el asesinato de civiles, todo en aras del triunfo de las ideas predicadas por Frei Betto, que después de todo no son suyas siquiera.

La presentación de estas obras es un intento de calzar la postura de los que pretenden hacer ver a Cuba como víctima de la política de los gobiernos norteamericanos y la conspiración urdida en Moscú para desacreditar el comunismo.

Los dictadores comunistas deben ser vistos como amorosos padres de familia, devotos esposos, honestos a carta cabal, inteligentes y entregados de lleno a la salvación de la humanidad y el logro del paraíso en la tierra. Tiene esperanzas el brasileño de que los jóvenes latinoamericanos sepan apreciar que la educación y la salud  obtenidas gratuitamente son más importantes que la  libertad de escoger por sí mismos lo más conveniente, porque esta libertad es una carga que los lideres están dispuestos a asumir en su lugar a cambio de obediencia y agradecimiento.

Todavía a estas alturas Frei Betto llora la desaparición del mundo socialista, el paraíso en la tierra, como él le llama a una de las etapas más oscuras de la historia de la humanidad, comparable en atraso científico y sufrimientos humanos con la Edad Media y sus tribunales de la Santa Inquisición. Al igual que la Iglesia Católica en su momento, los horrores del comunismo se maquillan como errores de los hombres, como si esos hombres no fueran un producto genuino del sistema como lo fueron Torquemada y Savonarola.

Betto representa para América Latina el peligro que encierran las ideas oscurantistas, el fanatismo político o religioso el cual, tratándose del comunismo, es tanto uno como el otro. Hace falta más fe para creer en la consecución de la utopía marxista, que en el Advenimiento de Cristo o en la resurrección  de los muertos y Betto, si alguna vez creyó en la Palabra de Dios y la existencia de los ángeles, debería saberlo.

Ninguna obra humana y ningún ser humano de carne y hueso, debe considerarse a sí mismo como la solución definitiva a los problemas del mundo actual, ni siquiera los de una pequeña isla perdida en el mar, que  ha visto unido su destino a lunáticos mesiánicos y  falsos profetas.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 8 ]

Imagen de Anónimo

Esa Feria del Libro en los fosos de La Cabaña, donde se fusiló sumarísimamente a tantos cubanos y donde sufrieron todo tipo de vejaciones y penurias los presos políticos y los familiares que los visitaban es una afrenta a la dignidad del pueblo cubano. Los escritores que participaron en ella, dentro y fuera de la isla no merecen otra cosa que rechazo y desdén. Gracias. Frida Masdeu

Imagen de Anónimo

Frei Beto, que clase de Hombre!!! Hombres asi deben ir al Cielo cuanto antes, a ver si alli encuentran, quien les crea sus Masturbaciones Mentales  y decifre su alma de Jinetera !!!

Imagen de Anónimo

Lo más triste de todo es que hay gente que va a leer sus libros y dar por buenas las divagaciones de este esperpento de ser humano.

Imagen de Anónimo

Muy aceptada por los ninos ha sido siempre su hermana Sor Beto. 

Imagen de Anónimo

Más allá de cuestiones de lenguaje (que me sobrepasan), me produce mucha bronca el papel de Frei Betto, como un legitimador religioso - intelectual de lo que es o fue la revolución cubana. Siempre asocio a estos aliados del castrismo con los amigos de los carceleros: disfrutan la libertad viendo a los demás imposibilitados de ejercerla.Puede ser una nota interesante para DDC enumerar a aquellos extranjeros que apoyaron - en algún momento - la dictadura, por los motivos que fuere. No hablo de los políticos sino de los que tuvieron algún papel preponderante en la difusión de las ideas comunistas en la isla.

Imagen de Anónimo

Hildebrando Frei Betto nunca fue cura ni es un excura, solo fue un hermano o fraile dominico, pero sacerdote nunca lo fue ni lo será, valga la aclaración... 

Imagen de Anónimo

Para Ano 11.41Las cosas por su nombre, papa okLa tapadera de algo o de un fenomeno en este siglo ha tenido mucho auge. Este tipejo de Frei o Frito, lo q sea, emulo con el mejor de los reptiles tropicales q aun existen; Con su aparente blandengueria y su piel multicolor metio su pestifera nariz donde nadie lo llamo. El encabeza la lista de los intrusos que opinan desde el sufrimiento de una nacion que enmudecio cuando verdaderamente evolucionaba. Por la misma desfilan un sin numero de escualidos que camuflados gorgogean a toda mecha; Eso si, disfrutan en sus visitas de las mejores ofertas paradisiacas jamas imaginadas por los nacionales q apenas respiran; Asi q INVOLUCION, es pequeño el termino, le guste o no al Ano 11,41..

Imagen de Anónimo

Hildebrando, te recomiendo dos cosas para que se te pueda tomar un poquito en serio: 1) Nunca comiences un artículo con insultos y choteo a personas o hechos históricos, por ejemplo llamar  "la involución cubana" a lo que fue, sin lugar a dudas, una revolución en toda regla.2) Cuando hagas una reseña de un libro, da ejemplos de las ideas del autor al que criticas. Utiliza la cita textual para que el lector pueda juzgar por sí mismo.Si no haces estas cosas tus escritos toman un rancio sabor a NTV de Cuba o Mesa Redonda.Ramón Russo