Domingo, 19 de Noviembre de 2017
14:09 CET.
Economía

La falta de envases y bolsas, otra cara del desabastecimiento permanente en Cuba

El reciclaje por necesidad es una constante en la vida diaria de los cubanos. La pizza callejera se come sobre un pedazo de papel, al mercado se va con bolsa propia y las botellas se convierten en recipientes para salsas, no porque el país tenga una admirable conciencia ambiental, sino que la perpetua falta de envases, reporta EFE.

"Un cubano se compone de cabeza, tronco, extremidades y jabita", ironizaba un celebrado monólogo que se hizo popular en Cuba hace dos décadas y alude a que, cuando salen de casa, los habitantes de la Isla nunca olvidan llevar una "jaba" (bolsa) encima e incluso las lavan y ponen a secar para reutilizarlas hasta que quedan hechas jirones.

Esta acuciante demanda explica el éxito con el que se celebra esta semana en La Habana la Feria Internacional PACGRAF "con el objetivo de generar nuevas oportunidades de negocios e intercambiar con los principales compradores y distribuidores para la producción de envases y embalajes en Cuba", según sus organizadores.

Casi 50 empresas de 11 países han acudido a la cita para tratar de impulsar un sector que el viceministro de Industrias, José Álvarez, consideró durante su inauguración "estratégico para garantizar el desarrollo económico y potenciar especialmente las industrias farmacéutica, agroalimentaria y el turismo".

La falta de envases y bolsas es otra de las caras del desabastecimiento cotidiano de Cuba, atribuible a varios factores según a quién se pregunte: la respuesta oficial es que la culpa la tiene el embargo de Estados Unidos, mientras que el ciudadano de a pie responsabiliza al aparato estatal por su falta de previsión.

El Gobierno ha invertido en el último trienio más de 40 millones de dólares en envases, papel y cartón, según dijo esta semana la directora de Envases y Embalajes del Ministerio de Industria, Juana Iris Herrera, quien anticipó una nueva inversión para producir más cajas de cartón corrugado.

Algunos envases y embalajes resultan tan complicados de conseguir por cauces normales, que se han convertido en codiciados objetos de deseo. Entre ellos, las cajas grandes de cartón empleadas en las mudanzas internacionales cobran, en Cuba, valor de trofeo de guerra.

Otro ejemplo son las cajas cuadradas de pizza. Algunos afortunados restaurantes privados han encontrado vías "alternativas" de suministro e incluso las tienen personalizadas —y muchos las cobran a unos 50 centavos de dólar la caja—, pero en otros locales fallaron los cálculos y se encuentran de repente sin envases.

"Hasta que haya cajas, si quieren pizza para llevar, tienen que traer el plato", explica a EFE la camarera de una pizzería privada en el barrio habanero de Miramar.

Latas de bebidas cortadas por la mitad hacen las veces de contenedor para flanes y otras delicias vendidas en puestos callejeros, y en los agromercados las botellas de ron tipo petaca tienen una segunda vida como recipientes para miel o salsas picantes.

"Los cubanos son enfermos (adictos) de las bolsas", afirma a EFE el "cuentapropista" Rubén Valladares, que hace un lustro puso en marcha Adorgraf, un negocio privado de fabricación de bolsas de papel que participa este año en la feria PACGRAF.

La compañía, que como las de tantos emprendedores arrancó con medios precarios y "rústicos" en su casa, surte hoy a varias empresas estatales, numerosos negocios privados e incluso se ha convertido en peculiar exponente del deshielo con Estados Unidos mediante una alianza con Commonwealth Packaging Company, una firma del país vecino que ha querido apostar por Cuba.

"Los primeros empacando una nueva relación" es el eslogan de esta "joint venture".

Otra empresa presente en la feria es la española Siepla, que comercializa máquinas con tecnología para fabricar envases de plástico como botellas, garrafas y tarros.

"Las necesidades del país son inmensas, hay mucha demanda", asegura a EFE el responsable de ventas de la firma, Josep Puig.

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Comentarios [ 6 ]

Imagen de Juan

Los cubanos no se dan a respetar, por eso es que los gobernantes en este caso Raúl no lo respeta. El país más pobre que es Haití tienes varias fábricas de esas bolsas  plasticas. No estoy de acuerdo con ellas por el ambiente pero esa necesidad que tienen los cubanos la tienen gracias a ellos.

Imagen de Anónimo

Por eso Randy se quejó de que no le dieron jabita.

Imagen de Anónimo

En Francia y otros países de Europa ya esas bolsas de plástico han desaparecido, y hay que pagar otras que son reutilizables o llevar una. Eso es un veneno para el medio ambiente. Ojalá desaparezcan por completo.

Imagen de EL BOBO DE LA YUCA

Además del daño ambiental, los embases y jabas participan de la formación del precio, pues no son regalados. Por eso en algunos países (como en Argentina) si quieres jabita en un supermercado la tienes que comprar.

Imagen de Anónimo

La jabas plasticas son un gran problema medioambiental, hay que volver al cartucho y la jaba de tela o saco de toda la vida.

Imagen de Anónimo

valla, tu jabita aquí!