Jueves, 14 de Diciembre de 2017
14:04 CET.
Sociedad

Aguateros, negociantes del agua

Es media mañana en la avenida Los Pinos, cuando se escucha el pregón: "Hay agua, hay agua". Dos hombres montados en un coche con tres tanques ofertan el líquido a aquellos que tengan suficiente dinero para comprarlo.

El oficio de aguatero no está contemplado dentro de las modalidades autorizadas para el llamado "trabajo por cuenta propia", pero es una de las labores de más rápido crecimiento en la ciudad de Santiago de Cuba, donde el ciclo de suministro de agua puede superar los 10 días. Para ejercerlo es imprescindible tener un transporte. Lo más común es una carretilla o coche tirado por un caballo.

El uso de vehículos de tracción animal es una necesidad del transporte en Santiago. Junto a camiones y camionetas, suplen viajes que deja sin cubrir el maltrecho parque de ómnibus en la ciudad. Ahora, con la interminable sequía que asola la región oriental de la Isla, algunos cocheros han visto ventajas en el negocio del agua.

Valdés, tiene 28 años y se ha convertido en aguatero hace tres meses. Como muchos jóvenes, estudió una carrera técnica que después no pudo ejercer por falta de puestos de trabajo. Lleva "luchando" en las calles varios años y ha hecho "de todo", mayormente reventas de mercancías deficitarias. Ha aprovechado la oportunidad de crearse un negocio propio y, por ello, ha invertido todos sus ahorros en comprarse el transporte.

"Empecé en esto del agua cargando en carretillas que yo mismo empujaba para algunos vecinos. Yo vivo en Indaya y allí no entra el agua, por lo que hay que cargarla. Cuando uno es el que tiene que empujar trata de buscar el agua en los lugares cercanos porque no es fácil llevar un tanque lleno. Me di cuenta que hacía un dinerito con eso y me decidí a comprar un caballo con la carreta".

No fue fácil —relata— reunir los 6.000 pesos, unos 240 CUC. Tenía algunos ahorros, pero no le alcanzaban; por eso —añade— le pidió prestado a su papá y a un tío para completar. Tardó dos meses en el proceso; ahora ya está "equipado".

"Después de comprar el caballo y el coche, tuve que invertir en los tanques. Comencé con uno de metal que me salió barato porque era de uso y después compré uno nuevo, de plástico, que me costó 500 pesos. Lo malo fue que el de metal duró poco porque con tanto traqueteo y lo oxidado que estaba se fue partiendo. Ahora solo tengo el plástico. Estoy reuniendo para comprarme otro igual".

La otra parte del negocio es conseguirse un ayudante, su trabajo es vaciar el agua en las tanquetas para llenar los tanques en las casas. El ayudante de Valdés es Dennis, otro joven desempleado que le está agradecido por darle el trabajo. "Somos amigos del barrio, incluso muchas veces hacíamos trabajitos juntos, por eso me buscó. Me gano 40 pesos diarios y es seguro, porque siempre viene gente buscando agua. No es fácil cargarla, sobre todo cuando hay que llevarla a pisos altos, pero se gana bien".

Buscar la fuente de abastecimiento no es problema, el negocio está bien armado. Son muchos los aguateros y el agua debe venir de un lugar confiable. Valdés dice que la compra a un hombre que vende los tanques a cinco pesos. El hombre hizo un pozo que está certificado por el Gobierno, que lo inspecciona a cada rato, asegura. La mayoría de los aguateros van allí.

Aunque Valdés "garantiza" la fiabilidad de su fuente, para los compradores siempre hay dudas. "Ellos dicen que sirve para tomar", comenta Idalia, una cliente habitual. "Uno nunca sabe, yo la compro para bañarse, lavar y limpiar; mi marido busca la de tomar, con tantas enfermedades hay que tener cuidado".

El negocio deja a Valdés un beneficio alto, pues vende cada tanque a 25 pesos. Gana diariamente el equivalente a entre cinco y seis CUC. Si consigue tener un segundo tanque duplicará su ganancia.

Valdés dice que no le preocupa ser detenido por las autoridades. "La Policía no nos molesta porque al final estamos resolviéndole a la gente. El problema es que ya somos bastantes, ahorita vas a ver que van a exigir sacar la licencia, así que hay que aprovechar ahora".

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

No se preocupen, cuando Trump invierta en los campos de golf que el regimen quiere instalar en la Isla, se va a resolver el problema del agua en Cuba, o al menos en los campos de golf. Los cubanos en vez, de emigrar a EUA (Trump eliminara tambien la Ley de Ajuste Cubano) se instalan ahi . La policia politica los desalojara, con la ayuda de Trump, por supuesto. Se dice que ya Antonio Castro esta llenando la aplicacion para administrar uno de esos campos.

Imagen de Anónimo

Si bien la sequía ha asolado a Cuba durante unos años, la verdeara razón del desabastecimiento de agua en la isla es la pérdida durante el transporte. La mayoría de la instalación hidráulica del país está en mal esta y las nuevas mal ensambladas y la pérdida es enorme. Además los salideros en casa y entidades estatales son un mal perenne. Las instalaciones mal hecha, la pésima calidad de los productos hidrosanitarios y los altos precios de los herrajes son los causantes de mucho derroche. Pero como siempre hace nuestro ilustre gobierno, le hecha la culpa a un factor externo. Si bien la sequía es apremiante, me atrevería a afirmar que no es más del 20% responsable del desabastecimiento de agua en Cuba