Lunes, 20 de Febrero de 2017
08:55 CET.
Sociedad

La Mochila, ¿entretenimiento o propaganda política?

La Mochila es la iniciativa con que el Gobierno intenta contrarrestar al conocido Paquete, cientos de gigas de películas, series e información digital distribuidos cada semana en el país de manera informal a través de una extensa red humana.

Desarrollada por el programa nacional de Joven Club de Computación, La Mochila se actualiza semanalmente y está disponible en cada uno de esos centros y en el portal www.mochila.cubava.cu, que presenta dificultades técnicas con regularidad.

La versión oficialista de El Paquete se presenta como un "producto cultural para la familia cubana".

Su propósito no es competir con El Paquete, sino crear "un producto netamente cubano, que nos represente y que sea una alternativa", dijo la jefa del Departamento de La Mochila, Dayamí Domínguez.

En realidad, La Mochila pretende disfrazar la propaganda política en su catálogo, haciéndola pasar por contenido "educativo" o "para la cultura general".

Tras la muerte de Fidel Castro, los responsables de la iniciativa comenzaron una "edición especial" en su honor, que incluye los funerales del exgobernante y otros materiales históricos que, dicen, se irán incrementando.

De acuerdo con los organizadores, esa será la única Mochila temática, aunque Domínguez afirmó que en cada edición se incluirán materiales sobre la historia y la obra de la Revolución. Por ejemplo, los números tres y cuatro dedican un espacio a José Martí.

"Pero eso no significa que La Mochila esté politizada", insistió Domínguez.

No obstante, uno de los principios del proyecto, publicados en su sitio en internet, es "fidelidad a los valores que promueve la sociedad cubana: apego a los principios y valores morales que sustentan el proceso revolucionario".

La Mochila sirve también de plataforma promocional para la prensa oficial, ministerios y otras instituciones estatales, así como programas de televisión con una posición política marcada como La pupila asombrada, que dirige Iroel Sánchez.

Por otro lado, La Mochila potencia los audiovisuales cubanos, mientras busca atraer al público con algunas series, películas y novelas foráneas previamente autorizadas.

"Hay que evitar la reproducción de estereotipos culturales y sociales impuestos por otros medios, ajenos a nuestros valores y aspiraciones", aclaró Domínguez.

Algunos habaneros que han visto La Mochila, comentaron que por su contenido "demasiado didáctico" y el difícil acceso a ella siguen prefiriendo al popular Paquete Semanal.