Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
12:42 CET.
Sociedad

'Me dan de lado mientras mi niño sufre'

Armando Torres Pozo, de 63 años y vecino del reparto Veguita de Galo, en Santiago de Cuba, cría solo a su pequeño hijo de cuatro años, Lesiat Torres Carrión, quien sufre parálisis cerebral, trastornos auditivos y otros problemas derivados de un parto complicado.

Se trata de un caso poco común. "La madre, influenciada por su familia, nos abandonó al ver el estado de salud de su hijo", asegura. Casi con edad para jubilarse, Torres Pozo debe asumir el cuidado de un niño que necesita atención a tiempo completo y buscar la manera de hacer funcionar la economía familiar.

Se queja de que el Gobierno "parece no darle importancia" a su caso.

"La silla de ruedas con la que cuenta mi niño fue donada por la iglesia de Santa Lucía. Estas personas, al darse cuenta de la situación en que nos encontramos, investigaron a qué policlínico pertenecemos y reclamaron a los trabajadores sociales de la zona que valoraran el estado y las condiciones en que vivimos. Si no es así, nadie se preocupa de nada", critica Torres Pozo.

No obstante, la silla de ruedas que pudieron conseguirle es para un niño de 14 años y, por tanto, inestable para Lesiat.

"He hecho algunos trucos para que no se mueva tanto en esa silla y hasta tuve que inventar una especie de andador rústico para cuando lo tenga que trasladar dentro de la casa y para mantenerlo en posición recta, tratando de evitar que se dé un mal golpe", explica el padre.

Torres Pozo y su hijo reciben cada uno una pensión de 79 pesos (moneda nacional), poco más de seis dólares entre los dos.

"Al no poder trabajar, evidentemente por la situación de Lesiat, tengo que arreglármelas como pueda. De ese dinero utilizo cerca de 50 pesos para los medicamentos y el resto para la alimentación del mes, pues al niño no le dan dieta alguna, asunto que ya la trabajadora social conoce", comenta angustiado.

Torres Pozo dice que trabajó vendiendo frituras en la calle con un carrito, pero se vio forzado a dejarlo.

"Debido a los impuestos que tenía que pagar por ejercer esa modalidad del trabajo por cuenta propia, que eran demasiado altos, me dediqué a limpiar botas para sostenernos. En esa actividad tenía que pagar menos, pero además de dar poca ganancia me quitaba mucho tiempo y no me convenía si pretendía dedicarme a mi hijo".

El padre afirma que ha hecho varios reclamos a las autoridades de Salud de Santiago de Cuba por las pésimas condiciones higiénico-sanitarias en que vive su niño. Ahora le suministran 12 jabones cada seis meses, una porción de tela antiséptica y otra de lona para poner en la cama, porque el niño se orina con frecuencia.

La casa en la que viven Armando y Lesiat Torres fue dañada por el huracán Sandy en 2012. Las autoridades, asegura, prometieron darle otra.

"Tanto por el desastre que dejó Sandy como por el asunto del niño, me dijeron que había que darme una casa nueva, pero hasta la fecha no aparece nadie a decirme qué pasa", asevera.

"Yo vivo en una zona céntrica de la ciudad donde hay muchas clínicas y el Estado está ofertando viviendas a los damnificados por el huracán en partes marginales de Santiago. De esa forma no estoy de acuerdo en irme de aquí, porque no es un trato justo", añade.

Según Torres Pozo, los trabajadores sociales que atienden su área le dijeron que le sería entregada una cama-coche, pero en ese trámite también ha encontrado problemas.

"Me pidieron el diagnóstico del niño, además de una foto que me costó alrededor de 50 pesos. Ahora me dicen que esos trámites se están haciendo en La Habana, pero nunca llega respuesta".

Torres Pozo se queja asimismo de las pocas visitas médicas a su hijo para ver en las condiciones en las que vive.

"A él lo deben atender en varias instalaciones hospitalarias donde tratan sus problemas auditivos, pero el equipo que le proporcionaron es para niños de otras edades, por lo que ha tenido sangramiento del oído. He visto a la doctora que lo atiende y me mandó a ver al técnico en este tipo de equipos, pero siempre me dan de lado mientras el niño sufre".

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Comentarios [ 9 ]

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Por favor publiquen dirección postal completa de esta familia para poder ayudar.

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Senores, la foto de Fidel es irrelevante. Lo que importa es lo que este nino y el padre estan sufriendo, it doens't matter si ellos son comunistas, fidelistas o trumpistas. Humanidad es una sola, regardless la afiliacion politica de las personas.

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Lamentable la situación de este padre y de su hijito y ojalá que pronto encuentren alguna solución. Pero la foto en la pared del tirano, ahora convertido en cenizas, es una muestra más de como ese pueblo sufre un tremendo síndrome de Estocolmo.

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Còmo contactar con este papá

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Si aportar direccion o telefono la noticia solo cumple la mision de denuncia, pero no ayudar a ese nin'o desafortunado

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Es muy desafortunada la idea de mostrar a los dagnificados por el regimen con la imagen de Fidel Castro a sus espaldas.  

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Y no es posible que se aportara nombre completo y dirección de este sacrificado padre para que desde lejos podamos ayudarle??Deberían hacerse público dichos datos,para que cada cual colabore con esa causa humanitaria!!!

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Yo en su lugar hiría a pedir de rodillas delante de una piedra que hay en Santa Efigenia, la de ese "santo" que él tiene colgado en la sala de su casa. Quizás lo escuche y lo ayude. Hay que tener fé. Fue un "santo" que prometió que todo eso se acabaría en Cuba, por eso seguramente él lo colgó en su pared.

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Y la foto de Castro de background, como para corroborar aquello de que cada pueblo tiene el tirano que merece