Lunes, 5 de Diciembre de 2016
02:29 CET.
Agricultura

Minitractores, ¿para quiénes?

El pasado 2 de noviembre este diario publicó la noticia de que la negociación entre el Gobierno cubano y una empresa norteamericana para producir minitractores en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel se había cancelado. Al parecer, para la parte cubana el acuerdo no se consideraba cerrado y la parte norteamericana manifestó "que no se la ha dado ninguna explicación".

Se citaban a los empresarios perjudicados y a otros que participaron con poca fe en la Feria Internacional de La Habana. Se argüían propósitos estratégicos del Gobierno cubano para esquivar el comercio e inversiones reales de EEUU mientras no se suspenda el "bloqueo", y tomar el creciente interés como cebo para pescar ese gran propósito.

Puede ser cierto, aunque es muy especulativo; a ciencia cierta nadie sabe cuál es el verdadero propósito que mueve el diálogo por la parte cubana y ambas hacen su juego político-estratégico. Pero en este caso particular referente a los minitractores puede ser otro el motivo esencial, no el citado.

La apuesta principal del proyecto de desarrollo oficial en Cuba es "la empresa estatal socialista", no el sector privado. Este último pretenden mantenerlo mientras sea de su interés y a una escala mínima necesaria; mientras les sea útil para el equilibrio económico; llenando espacios a los que no les han llegado y aspiran a llegar. En fin, como un complemento incómodo pero vital en esta etapa, a la que ellos consideran superarán en algún momento.

El Estado cubano ha importado un gran número de tractores modernos de mediano y gran tamaño porque, en efecto, el sector agrícola está priorizado. Sin embargo, no ha importado minitractores. ¿Por qué? El Estado tiene grandes extensiones de tierra y sus empresas agropecuarias están siendo priorizadas para la producción a gran escala en los diferentes cultivos, principalmente maíz, arroz y frijoles. Esas mismas empresas territoriales tienen una división de maquinaria que presta esos servicios de preparación de tierras a sus propios sembrados y a los campesinos privados asociados casi obligatoriamente en cooperativas. Ese es el modelo que pretenden implementar, no el de la autonomía individual; no desean propiciar que cada campesino llegue a tener sus propios medios, como un minitractor, porque se desligaría del Estado e incrementaría el consumo de combustible.

Los minitractores tendrían su principal mercado en los campesinos dueños de tierra o usufructuarios que tienen pequeñas parcelas, no en las grandes e ineficientes empresas estatales. Es cierto que contribuiría a la mayor eficiencia y productividad, porque a pesar de estar la maquinaria en el territorio no se logra que funcionen los mecanismos estatales de prestar servicios y casi siempre fallan. Pero el éxito solo le importa al Estado si es resultado de sus propios mecanismos de producción, no que provenga en primer lugar del sector privado.

En Mayarí, que es un municipio priorizado para el desarrollo agrícola, las tierras están sin roturar en su mayoría y por parte de los campesinos reina la inconformidad con el servicio. Por ejemplo, la campaña de tabaco comenzó el 15 de octubre y más de la mitad de las fincas por sembrar están tan enyerbadas que parecen potreros.

En la empresa agropecuaria hay decenas de tractores nuevos, pero mil trabas no permiten que puedan realizar la roturación en tiempo y forma, permaneciendo muchas veces ociosos. La empresa Cubatabaco tiene un solo tractor moderno para prestar servicios de roturación a los campesinos (con planes de tabaco) y no ha podido hacerlo con más del 5%, porque la ausencia de vehículos adicionales los obliga a utilizar el tractor para otras actividades.

Vivir de cerca la actividad agrícola cubana nos permite deducir que sería un gran problema para la política actual del Estado cubano tener una producción de minitractores en el Mariel. ¿Con qué justificación evitarían la venta de esos vitales medios al campesinado? Y si se vieran presionados a venderlos en el mercado interno, ¿a qué precio lo venderían, si sabemos que de costarles por ejemplo 5.000 dólares querrían venderlo en 50.000? ¿Y qué se harían para justificar la ineficacia de sus empresas agrícolas estatales si en poco tiempo, en igualdad de condiciones, el sector agrícola privado se volviese más eficiente y productivo?

Esas han de ser las verdaderas y más influyentes razones para que el Gobierno cubano frenase la producción de minitractores en Cuba. No quieren salir del hueco impulsados por el sector privado y esas son las herramientas que lo impulsarían. Tal vez hasta lo consideren parte del "Plan Obama" de empoderar a ese sector emergente en busca de nuevos agentes para el cambio que Cuba necesita, desligados de la hegemonía estatal.

Pero ese ni es el cambio que Raúl Castro promueve, ni es el desarrollo que quieren para Cuba. Mientras tanto la agricultura cubana sigue sin esperanzas de desarrollo.

Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Eso es una colombina

con pedales y timon

y en el primer apreton

arando, se vuelve harina.

Imagen de Anónimo

lo que dice anonimo 14.43 de diseñar y producir esos tractores en Cuba es ciencia ficción..aunque importen los motores sería una inversion enorme, años de diseño de las mil piezas que lleva ese pequeño tractor etc.Y para los comentarios del anonimo 16,16 yo estoy en Cantabria , en España y hay miles de pequeños tractores,. segadoras, cosechadoras, todo en mini y ha dado unos resultados sorprendentes, para roturar, segar, sembrar etc y transportar de todo a donde sea menester...Sin dura ninguna la posesión de esos pequeños tractores multiplicaria  varias veces la produccion hortícola, la producción de leche,..etc etc...pero..si el que manda no quiere..pues corramos un túpido velo y a seguir con los bueyes y el arado romano

Imagen de Anónimo

Cuando comenzo a comentarse sobre estos tractorcitos enseguida los criticos comenzaron a decir que eran una basura y que el gobierno cubano se estaba dejando engañar o que algo raro habia en ese negocio.Ahora que se cancelo, por los mismos argumentos que decian, salen los mismos criticos a decir y buscar razones ocultas en esa cancelacion.¿Se pondran de acuerdo o no?

Imagen de Anónimo

Creo que el principal problema es que la chivichana tiene motor de gasolina, se les olvidó ponerle un techo y cuenta 10 mil cuc.

Imagen de Anónimo

¿Sirven para arar esos carritos? Yo creo que pueden hacer la misma función dos bicicletas firmemente unidas con un tablón. Pueden pedalear dos mujeres, tirar con sogas dos hombres y un representante del CDR dirigiirlo todo sentado en la tabla. Más adelante, pueden uncirle un arado por detrás... ¡Tremendas cosechas las que pueden sacar!

Fidel

www.gate.net/~joachim/

Imagen de Anónimo

Y me van a decir a mi que en cuba no hay tecnicos e ingenieros capacitados para disenar y construir un tractor como ese sin que venga nadie del extrangero a decirles como hacerlo!?

Lo unico que tienen que hacer es comprar los motores y listo, lo demas lo pueden hacer los cubanos!, claro!, en cuba no hay ni dinero ni voluntad par hacerlo!

Imagen de Anónimo

lo mejor es q los pedales son quita y pon asi los guajiros pueden guardarlos y los bicicleteros no se los roban.

el monguito

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