Domingo, 11 de Diciembre de 2016
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Arquitectura

La Maqueta de La Habana Vieja cumple aniversario

Oscuridad y luz se suceden, el día da paso a la noche, frente al observador La Habana Vieja en toda su extensión. Los barcos en el puerto no se mueven, tampoco los autos y no hay transeúntes; pero en la oscuridad bombillos pequeños imitan la función de las luminarias, cuya luz desaparece con el canto de los pájaros que proveen la sensación del amanecer.

La guía con un puntero láser conduce la visita, el Capitolio allí se puede ver sin la cubierta de andamios de que está provisto hace años, como si con la demora en la restauración congelaran la reforma política que debe convertirlo de nuevo en núcleo del poder legislativo.

Margot Ayes Clabijo responde las preguntas de los visitantes, El Morro, La Cabaña, la Plaza Vieja, la Empresa de Teléfonos, construcciones todas solicitadas por los curiosos estupefactos frente a la Maqueta de La Habana Vieja, que acaba de cumplir 17 años de abierta al público en la calle Mercaderes 114 entre Obispo y Obrapía.

Su inauguración, en 1999, estuvo a cargo de la reina Sofía de España y las primeras damas que asistieron a la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en La Habana. Fue la conclusión de un intenso trabajo de tres años llevado a cabo a pedido del Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal.

Su escala de 1 x 500 dobla la de la Maqueta de la Ciudad de La Habana, pero los números fríos dicen poco para el que no conoce del tema. En tanto la Maqueta de la Ciudad de La Habana es un prodigio por la extensión que describe, la Maqueta de La Habana Vieja es extraordinaria en sus detalles. Columnas, ventanas, puertas, las fachadas más exquisitas de La Habana Vieja están descritas en esta urbe ínfima. Asegura Margot que "frente a esta maqueta no ha faltado quien se echa a llorar".

Si París vale una misa, La Habana un río de lágrimas.

"Orlando Martorell y su esposa Clara fueron los artífices de la maqueta. Además trabajaron con ellos Dulce María, la hija de ambos, Carlos San Román y Víctor Orbín. La familia Martorell se radicó en España, donde Orlando murió pocos años después. Antes habían realizado la maqueta del casco histórico de Alcalá de Henares", continúa Margot, bien informada luego de 16 años trabajando en el lugar y su amistad con la familia de maquetistas.

Para este aniversario se ha retirado el polvo que se había asentado sobre la maqueta, luego de algunos arreglos constructivos. Pero un trabajo profundo de limpieza y cuidado lleva mucho más tiempo.

"La última vez lo hizo la señora de Martorell con dos maquetistas. Se desarmó toda, se limpió, se pintaron los edificios, todo. Para eso se cierra, estuvimos cerrados por tres meses", concluye Margot.

La Maqueta de La Habana Vieja continúa bajo la supervisión de la Oficina del Historiador de la Ciudad, tras la reciente partición que transfirió sus bienes de mayor interés económico a los militares cubanos. No fue una buena noticia para el futuro del proyecto crecido bajo el empeño del historiador empresario, pues si para el ilustrado y afanoso Leal todo crecimiento debería acompañar al patrimonio, para los militares reunidos en torno al yerno de Raúl Castro ningún capitel merece atención si no vale un capital.

En la actualidad se desea ampliar los límites de la maqueta desde la Calle Águila, uno de sus contornos actuales, hasta la Avenida Belascoaín y, en el lado contrario, cerrar la Bahía de la Habana. Sin embargo, Eusebio Leal no parece decidido a poner la empresa en manos de cualquiera luego de haber conseguido, dos décadas atrás, la maestría de Orlando Martorell y su esposa Clara.

Comentarios [ 6 ]

Imagen de El Mongo

En Labana hasta la maqueta se cae a pedazos

Imagen de Anónimo

La maqueta que está codificada por colores es la de la Habana, allí se puede ver lo construido en el siglo XIX, la etapa republicana y la pos revolucionaria y sí, claro, la republicana no solo es la más extensa, sino también la de más calidad.

Imagen de Anónimo

Según tengo entendido la maqueta está codificada por colores por lo que se puede apreciar que los edificios construidos después de 1959 son un porciento ínfimo del total. No digo yo… no solo La Habana, toda Cuba es para echarse a llorar…

Imagen de Anónimo

Parodiando la película "Moscú no cree en lágrimas", puede decirse que "La Habana no cree an lágrimas" (y menos aún su maqueta).

Imagen de Anónimo

Como dice el artículo, "frente a esta maqueta no ha faltado quien se echa a llorar", pero muchos más son los que se echan a llorar frente a la propia ciudad representada en la maqueta.

Imagen de Anónimo

La demora en la reparacion del capitolio se debe a que no estan empleando constructores indios! ;-)

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