Miércoles, 7 de Diciembre de 2016
17:23 CET.
Opinión

El precio de la libertad

Hace unas semanas publiqué en este diario un texto —"¿Elecciones para quién?"—, en el cual sostenía que el orden en que se plantearan las reivindicaciones democráticas en Cuba influiría en su eficacia y que la amnistía, la reforma constitucional y las elecciones libres bajo supervisión internacional eran fines u objetivos, a los que solo se llegaría a través de la protesta popular masiva y pacífica, no mediante la participación en el sistema electoral vigente, que garantiza el monopolio del Partido Comunista Cubano (PCC).

Concurrir a elecciones fraudulentas, afirmé entonces y reitero ahora, sería un error y un despilfarro. Un error de estrategia, por la legitimidad que conferiría al Gobierno y un despilfarro de esfuerzos y recursos que podrían emplearse de manera más eficiente.   

El artículo provocó varias respuestas breves con distinto grado de sensatez y una réplica más larga en la que se impugnaban algunas de mis ideas, incluso con citas literales del escrito original, aunque sin mencionar título ni nombre. Como resulta evidente que el autor de la respuesta y yo discrepamos no solo en cuanto a táctica política sino también en lo tocante a métodos filológicos, debo empezar por aclarar que me refiero al artículo "El yugo y el cascabel", publicado aquí por el disidente Hildebrando Chaviano Montes, el pasado 27 de octubre.

El argumento central del artículo de Chaviano Montes es que las elecciones son una oportunidad porque "si bien legitiman hacia adentro al Gobierno cubano, legitiman y hacen visibles a ciudadanos que de otra forma seguirían en el anonimato. Cada candidato independiente que gane las elecciones en su barrio mostrará al Gobierno y al mundo que son preferidos por un cierto número de vecinos,  preferencia esta que de otra forma se hace harto difícil de demostrar entre los opositores".

Más allá de las virtudes de los candidatos independientes y el merecido aprecio del vecindario, la creencia de que la vía electoral podría cambiar paulatinamente el sistema comunista cubano se fundamenta necesariamente en tres premisas:

1) En algún momento futuro los grupos o partidos de oposición obtendrán votos y diputados suficientes como para aprobar leyes de reforma.

2) El Poder Judicial interpretará las nuevas leyes con imparcialidad y las refrendará, como expresión de la voluntad popular.

3) El Poder Ejecutivo acatará y aplicará dichas leyes.

Esta es la estrategia denominada "de la ley a la ley" que dio buenos resultados, por ejemplo, en la transición española de 1975-1978.

La premisa inicial es la que permite el análisis más exacto. Para alcanzar la mitad más uno de los escaños del Parlamento (que en Cuba recibe el pomposo nombre de Asamblea Nacional del Poder Popular), o sea, 307 de los 612 diputados que ahora lo conforman, la oposición tendría que obtener unos cuatro millones de votos populares. Cualquier cifra inferior a esa resultaría ineficaz, porque tendría enfrente al bloque oficialista, dominado por el PCC.

En un sistema parlamentario occidental, un partido que coseche el 30 o el 40% del voto constituye una fuerza considerable e incluso puede llegar a formar gobierno, en alianza con otros grupos. En el sistema cubano, cualquier cifra inferior a la mitad más uno de los diputados sería inoperante, porque el resto del parlamento funciona como un bloque unido al servicio del Gobierno.

Como elemento de comparación, cabe señalar que en las elecciones de 2013 hubo 365.000 votos en blanco (el 4,6%) y unos 95.000 votos nulos (el 1,2%). Supongamos —que es bastante suponer— que todos esos sufragios equivalen a otras tantas abstenciones o voces de protesta contra el sistema. El resto de los electores, el 94%, votó unánime y disciplinadamente por los candidatos afines al Gobierno. Quienes propugnan la  participación electoral como método de cambio democrático aspiran a convertir esas 500.000 abstenciones de 2013 en 4 millones de votos abiertamente oposicionistas, puesto que ahora designarían a candidatos contrarios al régimen.

Cuando yo planteé la posibilidad de que 10.000 cubanos marchen pacíficamente por las calles en demanda de sus derechos cívicos, la respuesta fue que era una ilusión descabellada, entre otras razones porque no es posible convencer a tanta gente de que deben arriesgarse a reclamar su libertad en la vía pública bajo la amenaza de la represión estatal. Sin duda es un ejercicio de ficción creer que uno de cada mil cubanos (el 0,1% de la población) podría reclamar públicamente sus derechos, como era ilusorio pensar en 1988 que algún día lo harían los checos, polacos y húngaros. En cambio sí es muy realista y sensato aspirar a que el voto opositor crezca un 800% y pase de medio millón a cuatro millones  en los próximos cinco, diez o 15 años. 

Pero el asunto no se agota ahí.   

Según el artículo 137 de la Carta Magna cubana "esta Constitución solo puede ser reformada por la Asamblea Nacional del Poder Popular mediante acuerdo adoptado, en votación nominal, por una mayoría no inferior a las dos terceras partes del número total de sus integrantes…". Es decir, que para reformar la Constitución, paso indispensable para cambiar casi todo lo que habría que cambiar en el país, la oposición necesitaría no cuatro, sino seis millones de votos. Todo eso, sin campañas electorales, sin acceso a los medios de comunicación y bajo la presión de los grupos paramilitares que intimidan y agreden a los candidatos.  Pero supongamos que, hartos de 60 años de comunismo, seis millones de cubanos votaran espontáneamente en contra del régimen y la oposición alcanzase dos tercios de los escaños en el Parlamento. Esa hipótesis nos lleva necesariamente a considerar la segunda premisa, la aceptación de la judicatura.

El Poder Judicial cubano está dominado por el PCC y no aceptaría, por inconstitucional, ninguna medida que vaya en contra de los intereses del partido único. La Constitución es muy clara en este aspecto. "El socialismo y el sistema político y social revolucionario establecido en esta Constitución, […], es irrevocable, y Cuba no volverá jamás al capitalismo" (Artículo 3). "El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista" (Artículo 5). Y cualquier reforma constitucional que cuente con esos seis millones de votos podría llevarse a cabo "excepto en lo que se refiere al sistema político, social y económico, cuyo carácter irrevocable lo establece el artículo 3 del Capítulo I" (Artículo 137).

En cuanto a la tercera premisa, el cumplimiento de la ley por parte del Poder Ejecutivo, basta con observar lo que ocurre en Venezuela, donde los partidos opositores alcanzaron hace un año el 80% de los escaños del Parlamento y todavía no han conseguido que el presidente Nicolás Maduro ponga en vigor ni una sola de las reformas aprobadas en la Cámara.

La cifra de 10.000 cubanos que escogí para ilustrar mi primer artículo no es un guarismo arbitrario. 10.000 es algo menos del número de votos necesario para elegir a un solo diputado al Parlamento. Es el número de firmantes requeridos para promover una reforma constitucional. Son bastantes menos de los 35.000 que han suscrito hasta la fecha el Proyecto Varela.  

10.000 cubanos marchando pacíficamente por las calles de La Habana. Con 32 carteles en los que se exija el cumplimiento de los derechos que garantiza el sistema de las Naciones Unidas: "Tengo todos los derechos, cualquiera que sea mi opinión política" (Artículo 2); "Nadie puede discriminarme por lo que soy ni por lo que digo ni por lo que pienso" (Artículo 7); "Tengo derecho a vivir donde me dé la gana" (Artículo 13); "Tengo derecho a montar un negocio para ganarme la vida" (Art. 17); "Tengo derecho a manifestar públicamente mis creencias" (Artículo 18);  "Tengo derecho a votar por el partido que me plazca" (Artículo 21); "Reclamo el derecho a elegir la educación de mis hijos" (Artículo 26), y así hasta completar los 30 artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Y otras dos pancartas más, de estirpe criolla: "Libertad es el derecho a pensar y hablar sin hipocresía" y "La libertad cuesta muy caro, pero no creas que la sumisión es gratuita".

Esas son todavía mi ilusión y mi estrategia. Ni más ni menos ilusorias o estratégicas que las ensoñaciones que otros acarician de lograr seis millones de votos para cambiar el sistema desde dentro. Y el momento más propicio para probar su viabilidad está a punto de llegar el 1 de enero próximo, cuando el Gobierno cubano ocupe de nuevo un escaño en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. 

El día que esos 10.000 salgan a la calle, será el principio del fin de un sistema arcaico, represivo e ineficaz, que se ha enquistado en la vida nacional y amenaza con perpetuarse sine die. Quizá no sea una hecatombe, como sugiere Chaviano Montes. Tal vez se parezca más a lo que en 1989 ocurrió en Praga, en Berlín Este o en Budapest. "No está el mañana —ni el ayer— escrito", advierte el poema de Antonio Machado.

Mientras ese día no llegue, la escenografía de cartón-piedra de "La Revolución" continuará en pie y el país seguirá hundiéndose lentamente en el envilecimiento y la miseria del socialismo real, ahora disfrazado de capitalismo de Estado.  Sin que ningún sainete electoral logre cambiarlo.

Comentarios [ 14 ]

Imagen de Anónimo

Señores (as) del foro, lo q propone el Sr. Hildebrando Chaviano es bueno, y por otro lado la propuesta q hace el autor d este artículo es bueno también. Ok, a remangarse la camisa y a trabajar, o sea las "Tesis" a ponerlas en práctica.

Sabido es q ambas tendrán q atravesar muy serios obstáculos, d ahí el título d este artículo. Los felicito a los 2 y a todo el q sume esfuerzos x la causa d la libertad d Cuba (incluyendo las opiniones del foro), pero es en "el terreno" donde se decide el cambio y urge la transformación. La misma no vendrá del extranjero, la misma deben forzarla los cubanos. Comenzar ya entonces.

Me viene a la mente ahora la frase d MarcTwain: ...The secret of getting ahead is getting started...

Imagen de Anónimo

Totalmente acertado el post. El camino de convertirse en un funcionario del castrismo para derrotarlo es estéril y faltó de toda lógica, pues el parlamento cubano es un cero a la izquierda en la toma de decisiones en Cuba, sólo se utiliza para blanquear todo lo que se le ocurra hacer al tirano en jefe así sean aberraciones jurídicas. Incluso a veces ni son consultados y se gobierna mediante decretos que la mayoría de las veces violan la misma Constitución castrista. Si alguien dudaba que la cúpula opositora de la MUAD esta integrada por el G2, ya tienen un buen ejemplo con esta inverosímil acción que sólo beneficia al castrismo.

Que tal recoger 1, 2, 3 millones de firmas exigiendo cosas concretas que mejoran la vida del cubano? Es una vía pacífica que permite que el pueblo conozca a los opositores.

Imagen de Anónimo

Libertario, usted habra roto telefonos etc, etc pero eso nada tiene que ver con derribar el regimen castrista. Si se miden los resultados de  lo que usted hizo hace 20 anos atras!!!,hoy se aprecian como NULOS, Los Castro siguen en el PODER!!! Lo siento, esa es la realidad. Tenga decoro y respete lo que otros hacen en Cuba. No los insulte, sus antiguos meritos se decatan en el mismo instante en que usted insulta a un opositor que esta arriesgando su vida.

Imagen de Anónimo

Gracias Esopo , muy respetuoso y bien intencionado su comentario, aunque continuo ,en mi lugar.Estoy plenamente de acuerdo con usted , al final todos nos econtramos en el mismo camino , derrocar la tirania castrista y hacer de Cuba un lugar donde se repeten los Derechos Humanos y sin importar ,que clase de gobierno exista , seguir luchando ,por la Justicia Social y el bienestar en general de todo el ser humano.RENE LIBERTARIO.

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Toda esta monserga demuestra el desconocimiento total del sistema electoral cubano. Para llevar diputados a la asamblea nacional, la oposicion no debe tener millones de votos populares, sino ante todo candidatos en las boletas, que se bajan en lista única por la Comisión Nacional de Candidaturas y solo pueden rechazarse por mayoría en las asambleas municipales. Así que la cosa empieza por tener delegados en las asambleas municipales, que se nomiman por las asambleas populares en las áreas de circunscripción, donde el pueblo propone y nomina. De manera que si la oposición goza, como dicen, del favor del pueblo, debía tener delegados en todos los municipios.

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Em anónimo 11:09 en la línea 3, de arriba hacia abajo, donde dice una posición debería haber escrito una OPOSICIÓN, en la línea 16 de abajo hacia arriba, donde dice,  cuando enfrentaban debería haber escrito cuando USTEDES enfrentaban, COMENTARIO de Esopo. 

Imagen de Anónimo

René Libertario, cuando empezaste a enfrentar al castrismo a los 14 años el castrismo era mucho más brutal todavía porque al tener una posición prácticamente minúscula concentraba su aparato de represión en ustedes. En ese tiempo el castrismo  en todos los foros internacionales los acusaban de crupusculos, ciertamente no pasaban de grupúsculos, para no usar el epíteto castrista y en respeto a tu persona y a tus compañeros los voy a denominar Pioneros de la actual disidencia/oposición/sociedad civil. René los tiempos son otros ya el castrismo no habla de grupúsculo porque los grupos han crecido y se han diversificados politica e ideológicamente, como en sus métodos de lucha por la democracia de Cuba. Ciertamente cuando enfrentaban al castrismo en el interino de Cuba la lucha éra extremadamente más difícil, la diferencia ahora es que se ha hecho más compleja, en un escenario donde existen numerosos grupos pienso que lo fundamental es que esos grupos a través de diferentes caminos convergan hacia un punto de encuentro, la democracia de Cuba. Pero lo que no se le puede imponer es que salgan todos por una autopista que no existe. Aquí cabe el poema ďe Antonio Machado "Caminante no hay Camiinos se hace Camino al andar" la moraleja sería hay que permitir los caminantes sigan sus caminos lo importante es que se encuentren en el medio el medio del mon te, o sea en la democracia de Cuba, COMENTARIO de Esopo. 

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Esos pasos programáticos no se contraponen a las acciones encaminadas por Chaviano y Ariga en el interior de Cuba procurando participar el proceso electoral actual a través varios activista más. Tampoco se puede tratar de descalificar a otros grupos que por otras vías ya sea por la desobediencia civil y otros tipos de acciones de la sociedad civil pro-democracia, COMENTARIO de Esopo 2.

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Sales, la problemática cubana es sui géneris, los cambios en los países del Este de Europa, de la extinta URSS, de la Ex-Yugoslavia de las Primaveras, entre otros, solo pueden servir como referencia discriminante para proyectar la democratización, mi propuesta específica son: Cuatros Pasos Programáticos para una Transición Ordenada a la Democracia de Cuba que a continuación relaciono: 1) Legalización de los Partidos Políticos de Oposición, 2) Convocatoria a una Asamblea Constituyente Multipartidista, 3) Instauración de un Estado de Derecho con sus poderes independientes (ejecutivo, legislativo y judicial), 4) Elecciones Multipartidistas Municipales, Provinciales y Nacionales, eso es con vista a que Cuba en un estado avanzado lucha por la democracia no se convierta en una Venezuela actual, COMENTARIO de Esopo 1

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Anonimo-20;44, te dejare saber que soy mienbro fundador de AMLIF , Asociacion Martiana ,Libertad ,Igualda y Fraternidad, y fui mienbro del ejecutivo de la CTDC, Confederacion de Trabajadores Democraticos de Cuba , he sido golpeado, discriminado, torturado por los esbirros de la  Tirania castrista desde que soy un joven de 17 , anos cuando me negue a pasar el servicio militar obligatorio, estoy aqui en Miami ,USA , por todo lo antes mencionado desde enero de 1997, de seguro anonimo-20;44 , MAS QUE SEGURO QUE NO HAS HECHO NI UNA DECIMA PARTE DE TODO LO YO HE HECHO ,EN CONTRA DELA TIRANIA CASTROCOMUNISTA ,ya con 14 anos, teniamos un grupo en Santos Suarez y no dejabamos de ,pintar paredes, romper telefonos , asientos destripados y muchas cosas mas que no te dejare saber, NO SE QUIEN SEAS EN REALIDAD.Si es una idiotez lo planteado ,por estos tontos ,que solo hacen creer al mundo que , dentro de una tirania tan cruel y sin prinpio alguno, se pudiera llevar a cabo lo que ellos pretenden, es  mas lo considero una actitud ,colaboracionista con la tirania ,postularse en la tremenda farsa electoral de la tirania, si no fuera por lo tragico, da mas risa que otra cosa.RENE LIBERTARIO .