Sábado, 10 de Diciembre de 2016
15:54 CET.
Vivienda

Tener como vecino al Estado

Durante más de 10 años, las filtraciones de desechos albañales y agua procedentes del edificio colindante han afectado la salud y el hogar de la familia de Mildre. Aunque ha presentado múltiples quejas no ha podido resolver la situación que provoca su vecino: el Estado.

"Es frustrante. Si el vecino fuera un particular, otra persona, esto se hubiera resuelto; pero el Estado no asume su responsabilidad", se queja Mildre Batista.

Su vivienda, en La Habana Vieja, colinda con un edificio que ha estado ocupado por diversas instituciones estatales en la esquina de Habana y San Juan de Dios.

"El edificio ha pasado de una institución a otra, pero nosotros hemos tenido siempre el mismo problema. Meses después de permutar comenzaron las filtraciones de agua, incluyendo albañales", explica.

"En ese momento, año 2007, en el edificio estaba la Unidad Provincial de Inversiones de la Construcción (UPIC). En muchas ocasiones hablamos con la directora, le pedimos que resolviera la situación de sus baños, que dan pared con pared y afectan el baño, el cuarto y la escalera de mi casa", recuerda Mildre.

Más allá de los daños a la estructura de la vivienda, estaba preocupada por la salud de su familia, en peligro debido a las condiciones insalubres que provocaba la irresponsabilidad de los funcionarios del Estado. A ello se sumaba la impotencia por no poder resolver la situación.

"A los siete años, el niño padeció de una infección respiratoria a causa de esas condiciones. Más adelante yo cogí estafilococos y hasta tuve que inyectarme factor de transferencia", asegura.

Solo cuando la situación llegó a ese estado de gravedad la UPIC contrató una brigada de la construcción para realizar reparaciones.

"Sustituyeron las tuberías antiguas por plásticas", señala Félix González, esposo de Mildre. Pero "no hicieron un buen trabajo. Colocaron mal las tuberías y las filtraciones se mantienen".

Mildre y su familia no son los únicos afectados. Los vecinos de la planta superior, Mayra Salabarrea y Jorge Luis Velazco, también han visto su vivienda deteriorarse. Ante las constantes filtraciones, la humedad de las paredes se ha hecho permanente y no pueden resolver la situación.

"Entre los dos edificios hay un pequeño patinejo. Ahí se acumula toda el agua cuando llueve y la que se bota de los tanques, que eso es todos los días, porque no se han molestado siquiera en comprar flotantes. Y nosotros no tenemos acceso a ese patio, solo se puede entrar desde el edificio", explica Mayra.

"En 2013 vino para el edificio la Dirección Municipal de Planificación Física, que ha querido desentenderse del problema", cuenta Félix. Como delegado de su zona, la número 58 del municipio La Habana Vieja, ha planteado la situación en varias instancias, sin lograr nada.

El Estado se lava las manos

DIARIO DE CUBA acudió al edificio de Habana y San Juan de Dios en busca de respuestas. La planta baja, un Taller de Medios Expositivos de la Empresa FAMA MINIL, está abandonada y se ha convertido en criadero de vectores.

En el primer piso se encuentra la Dirección Municipal de Planificación Física. Aunque el custodio no pudo detener nuestro paso, pues esa institución ofrece servicios a toda la población, su respuesta no se hizo esperar al ver cámara y grabadora.

"Eso no se puede hacer. Aquí no se pueden tirar fotos. Es ilegal. Voy a llamar a la Policía", amenazó mientras evitaba el acceso a la oficina de la directora, Paulina Escathmit.

DDC conversó con la secretaria de Escathmit, quien transmitió, a puerta cerrada, la solicitud de entrevista a la funcionaria. Su respuesta a gritos se pudo escuchar desde la recepción.

"Paulina no va a recibirlos", comunicó la secretaria sin más explicaciones.

En el segundo piso se encuentra la sede de la Asociación Culinaria de Cuba. Por más de dos horas DDC esperó al director, quien jamás llegó de una supuesta reunión.

En varias ocasiones Mildre ha hecho el mismo recorrido con resultados similares. Nunca ha logrado entrevistarse con un director de la Culinaria y cuando ha sido recibida por Escathmit la respuesta de la funcionaria —dice— ha sido prácticamente una burla.

Oídos sordos

"Cuando Planificación Física ocupó el edificio fui a hablar con la directora y plantearle la situación. Su respuesta fue que no había recibido el inmueble oficialmente y no podía hacer nada", relata Mildre.

"Seis meses después volví y recibí la misma respuesta, así en varias ocasiones. Actualmente las oficinas de Planificación Física están acomodadas ahí y Paulina sigue diciendo lo mismo. Ella no quiere asumir que la responsabilidad es suya", insiste.

Ante el descaro de la directora de Planificación Física, Mildre acudió al Poder Popular de La Habana Vieja. Allí presentó su queja en Atención a la Población y pudo exponer su caso al presidente de la Asamblea Municipal, Manuel Omar González.

"El presidente me aseguró que ya se había otorgado presupuesto para hacer las reparaciones. Llamó a la directora a contar y le dio una semana para responder", señala Mildre.

En ese momento, Mildre pensó que sus problemas tendrían solución. No fue así.

"De eso hace dos meses y nada. Paulina dijo que no tenía dinero para asumir eso, que no era responsabilidad de Planificación Física. ¿Qué pasó con el presupuesto que dio el Poder Popular? Después de eso no ha aceptado recibirme".

Ante la falta de soluciones, Mildre decidió tomar medidas legales. "Ya no me queda otra cosa por hacer", sentencia. Sin embargo, para iniciar un proceso necesita un dictamen técnico de la Dirección Municipal de la Vivienda.

"Llevo un mes esperando por la especialista para hacer el dictamen, pero como es lógico hay una sociedad entre Vivienda y Planificación Física", señala.

Por su parte, Félix, además de sufrir los daños en su propia casa, ha tenido que escuchar los planteamientos de otros vecinos afectados. Como delegado, ha presentado las quejas sin tener una respuesta para los vecinos.

"En dos ocasiones me reuní con la directora, en funciones de delegado, para presentar los planteamientos de un vecino, Jorge Luis Velazco. En la primera ocasión envió a la delgada de la Comisión de Construcción, quien se comprometió a hacer los arreglos, lo que no cumplió. Con la segunda queja volvió a enviar a la delegada, cuando en realidad no han hecho nada", explica.

Por estos días tienen lugar las reuniones preparatorias de las Asambleas de Rendición de Cuenta. En esos encuentros con todas las direcciones administrativas con presencia en el municipio La Habana Vieja, Félix espera plantear nuevamente la situación a la directora de Planificación Física, quien hasta ahora no ha asistido "por problemas de salud".

"No sé qué más van a decir ahora", comenta Félix.

Mientras los funcionarios y entidades evaden su responsabilidad, los vecinos del edificio siguen sin resolver la situación que afecta sus viviendas. Llevan más de 10 años así.

Las consecuencias de tener como vecino al Estado

Durante más de 10 años, las filtraciones de desechos albañales y agua procedentes del edificio colindante, ocupado ahora por las oficinas de Planificación Física, han afectado la salud y el hogar de una familia habanera. Aunque ha presentado múltiples quejas no ha podido resolver la situación que provoca su vecino: el Estado.

Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

Gobierno mal oliente.

Imagen de Anónimo

Que se dirijan a la miembro de la asamblea nacional,Mariela Castro Espin,que en estos días estaba remodelando su mansion ,pisina incluida,quizás de los materiales sobrantes de su inversión, pueda tirarle un cabo, de todas formas a la Mariela no le a costado nada, ni materiales,ni mano de obra.

el bobo alipio*'