Sábado, 10 de Diciembre de 2016
15:54 CET.
Opinión

El yugo y el cascabel

A partir del mismo 1 de enero de 1959, una parte del pueblo cubano se opuso al Gobierno que aún no se había declarado comunista pero que de inmediato se dio a la aleccionadora tarea de televisar fusilamientos. Entre los primeros que se percataron del fraude y la traición estuvieron numerosos combatientes del Movimiento 26 de Julio y del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, los mismos que se habían alzado contra la dictadura de Fulgencio Batista para restaurar la democracia y procurar el desarrollo del país.

Aquella guerra de guerrillas contra el Gobierno ya decididamente dictatorial de Fidel Castro duró varios años, muchos de los opositores armados capturados en combate fueron asesinados in situ, otros eran sometidos a juicios sumarísimos en una farsa donde  los Tribunales Revolucionarios eran integrados por soldados del Ejército Rebelde que asumían las funciones de fiscales, jueces y hasta de abogados defensores. Muchos de los enjuiciados en estos circos macabros eran fusilados horas después en el estadio Palmar de Junco matancero. Otros con mejor suerte salían con largas condenas de cárcel, a cumplir en las peores condiciones posibles.

En esa misma época se produjeron dos levantamientos populares en la ciudad de Cárdenas, en Matanzas, y en el poblado habanero de El Cano, elegido para ser el primer pueblo socialista de Cuba. Ambos levantamientos fueron reprimidos salvajemente por militares  disfrazados de civil y armados con cadenas, trozos de tubos y cualquier cosa que sirviera para golpear al pueblo desarmado.

Tuvimos también el desembarco de la Brigada 2506 por Playa Girón, petardos, bombas, avionetas incendiando cañaverales, infiltraciones armadas y tiroteos desde lanchas artilladas. Todas esas acciones procuraban el levantamiento del pueblo, el derrocamiento de Fidel Castro y la erradicación del comunismo de la faz sino de la tierra, por lo menos de Cuba.

Sobrevino a esta época de rebeldía armada otra de rebeldía civilista, donde los protagonistas eran intelectuales, dirigentes defraudados, militantes comunistas con crisis de fe, y así hasta el momento actual en que, como nunca antes, la oposición al Gobierno se ha generalizado al hacerse evidentes la falta de resultados, la corrupción de los dirigentes y de los no dirigentes, y la certeza de que no hay futuro  para los cubanos con el comunismo como sistema económico, político y social.

Siento profunda admiración y respeto por todos los que en las distintas épocas, y con disímiles recursos durante casi seis décadas, han tenido el coraje de arriesgar la libertad y hasta la vida por defender el derecho a vivir en un país democrático y con respeto a la propiedad privada. Visto desde la distancia de los años transcurridos, podríamos aventurarnos a considerar si este o aquel método de lucha fue o no correcto o eficaz, pero en realidad, no tenemos ningún derecho a hacerlo porque cada hombre es hijo del momento que le tocó vivir, ni más ni menos.

Hoy, unos cubanos se decantan por la oposición pacífica en las calles; otros, ven una oportunidad en unas elecciones que, si bien legitiman hacia adentro al Gobierno cubano, legitiman y hacen visibles a ciudadanos que de otra forma seguirían en el anonimato. Cada candidato independiente que gane las elecciones en su barrio mostrará al Gobierno y al mundo que son preferidos por un cierto número de vecinos,  preferencia esta que de otra forma se hace harto difícil de demostrar entre los opositores.

Por otra parte, el Gobierno de la Isla ya es reconocido como legítimo por la totalidad de las naciones reunidas en la ONU, incluso ya tiene embajada en el archirrival del Norte, de ahí que los cubanos para viajar a cualquier parte del mundo debamos presentar un pasaporte emitido por este Gobierno que no elegimos, pero que es.

La opción de tomar las calles, como se vio en Cárdenas y en El Cano, no es nueva y llegado el momento podría ser decisiva si el pueblo se lanzara a las calles espontánea y masivamente, alentado por una fuerza divina que no necesite de líderes preparados ni medios de comunicación, que les sacuda el miedo del cuerpo, no a unos cientos de opositores aislados, sino a los miles que no se nos acercan porque su simpatía no da para arriesgarse a las golpizas y calabozos.

Llegado el momento de que el Gobierno abandone el poder, forzado por esa gran masa lanzada a las calles sin importarles nada, empezaría una tarea ardua para poner de acuerdo a todas las fuerzas opositoras que en la actualidad se desgastan en criticarse entre sí, ponerse zancadillas y buscar los favores de amigos dadivosos. Quizás también en este momento la misma fuerza divina que previamente lanzó el pueblo a las calles lograría la unidad de los opositores, que convocarían de inmediato una asamblea constituyente donde, puestos de acuerdo sin dilación, darían a luz una nueva Carta Magna.

Pero, dejando a un lado la ficción, la tarea que ahora asume #Otro18, Candidatos por el Cambio y demás organizaciones de la oposición civil, no es un despilfarro de tiempo ni de recursos, como no lo fue el alzamiento guerrillero en las montañas del Escambray. Cualquier proyecto que hoy busque ganarle espacio al Gobierno de manera pacífica, es digno de respeto y si no se le va a dar apoyo, al menos no se le debe serruchar el piso.

En política, hay que empezar por jugar con las reglas del juego que existen si no hay fuerza suficiente para cambiarlas. No contamos con una Juana de Arco ni con ejércitos, ni siquiera con un pueblo dispuesto a inmolarse por su libertad. Que Candidatos por el Cambio, #Otro18 y todos los demás perseveren a pesar de las divisiones, el criticismo, amenazas y presiones, ya es de por sí un logro. El resto le corresponde  al pueblo cuando se de cuenta que la primera estrofa del himno nacional no estaba dirigida solo a los bayameses del 68.

Comentarios [ 7 ]

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Se calcula que  dispersos por el mundo hay mas de 2 millones de cubanos entre nacidos en Cuba y descendientes nacidos en el exterior.La mayoria no está de acuerdo con el gobierno existente,otros son pagados por este mismo para ser una línea de defensa exterior y a otros no les importa lo que sucede ni en Cuba ni en otra parte del planeta,sólo quieren vivir su vida.Los que no estamos de acuerdo con la situación que vive nuestro pais,no necesitamos una organización formal para demostrar nuestro criterio.Debemos actuar según el principio del "lobo solitario" considerarnos cada uno "comandante en jefe" y utilizar al maximo los recursos tecnológicos  a los que tanto miedo le tiene el régimen que nos oprime.Enviemos correos,apoyemos la prensa independiente y dirijamos peticiones tanto al gobierno cubano como a los organismos internacionales que no tienen en cuenta la situación de los DH en nuestra patria..

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Chaviano,  aunque tengo una diferencia con #Otro 18 en relacion a eleccion directa para presidente y vice en las actuales condiciones,  estoy totalmente de acuerdo con las demás propuestas de ustedes. Considero muy necesario y oportuno tu artículo  y fundamentalmente que ses  tu que hayas rebatido de forma contundente el articulo foráneo de Sales porqué tienes conocimiento de causa y estas en el interior de Cuba enfrentandote en cada segundo al totalitarismo castrista, COMENTARIO de Esopo/Moustafa Hamze Guilart. 

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Coincido en que hay que respetar a todo el que se oponga a la dictadura castrista dentro de Cuba, pero hay acciones que son un arma de doble filo. Ya pensaron si la mayoría de los candidatos pierden en unas elecciones totalmente amañadas por el PCC? Ya puedo imaginarme el editorial del Granma: la oposición es fabricada y el pueblo la rechaza porque está con la revolución.

Por que no mejor gastar las energías en hacer una lista de peticiones al gobierno y a la ONU acompañada de millones de firmas de cubanos de la isla y el extranjero? Por ejemplo ratificación e implementación de los pactos de la ONU que Cuba ya firmó pero no los implementa, salarios dignos acorde con la canasta básica, derecho a tener empresas a la par con los extranjeros, eliminación de la ley Migratoria para ciudadanos cubanos, etc. Logros concretos y no cargos en el gobierno de la dictadura. Estoy seguro que millones de cubanos los apoyarian y de paso se dan a conocer entre el pueblo tocando puertas y corazones. Ya lo hizo una vez Paya en una época más difícil que la actual y se ganó el apoyo de miles de cubanos.

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Contundente.

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Totalmente de acuerdo con usted. Se merece todo mis respetos. El tal Miguel Sales es muy conocido en su casa y no corre riesgo alguno en Malaga, Espana. No conoce la actual situacion en Cuba y se atreve a dar "orientaciones". Usted se juega la carcel todos los dias. Para colmo el el Sr. Sales ha utilizado como titulo de su trabajo una frase de Fidel Castro, famosa por su cinismo.

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Excelente análisis con el cual coincido.

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Muy buen llamado Chaviano. Le apoyo y le precio. Pedro Campos