Viernes, 24 de Marzo de 2017
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Clima

Devastadores huracanes y tormentas han dejado 40 muertos y 26.000 millones en pérdidas en Cuba este siglo

El paso de 15 intensos huracanes y tormentas por Cuba en lo que va del siglo XXI dejó un historial devastador de 40 muertos, pérdidas por unos 26.000 millones de dólares y casi 1,5 millones de viviendas dañadas, reseñan este domingo medios oficiales ante el inminente impacto del huracán Matthew, reporta EFE.

El huracán Michelle abrió la brecha destructiva de estos fenómenos cuando en noviembre de 2001 su paso afectó el 45 por ciento del territorio nacional, provocó cinco muertes y dejó damnificadas a 5,8 millones de personas de los 11,2 millones de habitantes de la Isla.

El 20 de septiembre de 2002 llegó Isidore, un huracán de categoría dos acompañado de fuertes vientos e intensas lluvias que provocaron numerosos destrozos, principalmente en el municipio Isla de la Juventud, al sur de La Habana, y en la mitad de la provincia de Pinar del Río.

Once días después, el ciclón Lili tomó una trayectoria similar que golpeó la agricultura tabacalera cubana con pérdidas cuantificadas en unos 47 millones de dólares.

En agosto de 2004 el huracán Charley, de categoría tres, azotó la región occidental de Cuba, incluida La Habana, donde causó cuatro muertos y severos daños a viviendas, cosechas, líneas eléctricas y telefónicas.

Apenas un mes después, en septiembre del mismo año, el huracán Iván, de fuerza cuatro en la escala Saffir-Simpson (de cinco), que ganó el apodo de "El Terrible" por su intensidad, obligó a la evacuación de más de 2,2 millones de personas, y provocó graves pérdidas a la agricultura, los servicios básicos y las viviendas.

Al año siguiente, en julio de 2005, el fuerte embate del poderoso huracán Dennis causó 17 víctimas, más de un millón de evacuados y graves afectaciones materiales de consideración en su trayectoria por diez provincias cubanas.

Un mes más tarde, los coletazos de Rita, que alcanzó la categoría cinco, levantaron fuertes marejadas, recorrieron más de 1.700 kilómetros de las costas de Cuba y afectaron a ocho provincias de la Isla, donde fue preciso evacuar a 267.000 personas de zonas bajas y costeras y más de 400.000 quedaron sin luz en La Habana.

Wilma, también de fuerza cinco, despidió la temporada ciclónica de 2005 en Cuba con lluvias intensas y severas inundaciones costeras en varias zonas del occidente y centro del país, más de 760.000 evacuados, 8.000 viviendas perjudicadas y pérdidas valoradas en 704,2 millones de dólares.

Con alivio, la Isla recibió a un degradado huracán Ernesto en agosto de 2007, con pocos daños y un baño de lluvias que paliaron la intensa sequía del Oriente del país.

Noel afectó en noviembre como una tormenta "grande" asociada a lluvias torrenciales que dejaron un muerto y pérdidas cuantificadas en 499 millones de dólares.

Fay, otra tormenta tropical, cruzó Cuba de sur a norte en agosto de 2008 sin dejar víctimas ni destrozos mayores, y le siguió el impacto de Gustav sobre Isla de la Juventud y la provincia de Pinar del Río, donde destruyó total o parcialmente 140.000 viviendas, redes telefónicas y eléctricas, edificios de servicios públicos y miles de hectáreas de siembras.

El calendario de 2008 también quedó marcado por el destructivo Ike, que segó siete vidas y cuyos efectos se extendieron a casi todo el país, con un total de 1.408 instalaciones de salud y 43.760 edificaciones industriales dañadas, además de la evacuación de 2,6 millones de personas.

Ese mismo año, en noviembre, el centro del huracán Paloma tocó tierra cerca del puerto camagüeyano de Santa Cruz del Sur, de menos de 10.000 habitantes y provocó daños materiales por 300 millones de dólares.

El último huracán de gran magnitud que pasó por Cuba fue el desastroso Sandy, que en la madrugada del 25 de octubre de 2012 atravesó la provincia oriental Santiago de Cuba y su vecina Holguín, con fuertes vientos de fuerza dos, con un saldo de 11 muertes, miles de derrumbes parciales y totales, pérdidas a la agricultura y cuantiosos daños económicos de los que aún quedan huellas.

Matthew se acerca a la zona oriental del país con categoría cuatro. El propio Raúl Castro se ha desplazado a Santiago de Cuba para supervisar las labores de prevención ante la fuerza del huracán. Están en alerta, además, Guantánamo, Granma, Holguín, Las Tunas y Camagüey.

Estados Unidos ha evacuado al personal no imprescindible en su base naval de Guantánamo.

La Unión de Ferrocarriles anunció la suspensión, a partir de este domingo, de los trenes que cubren el trayecto entre La Habana y las provincias de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo.

Las autoridades de la aviación civil dispusieron la cancelación de vuelos nacionales hacia las provincias declaradas en alerta.

También cancelaron los vuelos a Puerto Príncipe, Santo Domingo, Martinica, Guadalupe y Caracas.

Muchos santiagueros esperan a Matthew en condiciones miserables y sin haberse recuperado de Sandy

El huracán se dirige a hacia la zona oriental de la Isla con categoría cuatro. Sus efectos podrían ser devastadores.

Comentarios [ 3 ]

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"Si me dijeran pide un deseo, yo pediría un rabo de nube, que se llevara lo feo..."

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Fíjanse si es cierto que aquí se alegran de la desgracia que censuran mi comentario. Quedan al desnudo, una y otra vez

Imagen de Anónimo

Y Raúl? Lo está esperando en el Moncada?