Jueves, 25 de Mayo de 2017
19:38 CEST.
Cuba-EEUU

Raúl Castro, el pato cojo y el tiempo que se agota

El 8 de noviembre el presidente Barack Obama se convertirá en pato cojo (lame-duck). No es irrespetuosa esa denominación: así llaman en EEUU al funcionario electo saliente que ocupa el cargo entre las elecciones y el juramento del sucesor.

Como patos cojos, los presidentes salientes, si no existen emergencias, prefieren que los sucesores tomen determinadas decisiones. Un pato cojo piensa más en su "legado": ¿qué recordará la historia y la nación de su gobierno, logros y fallos? Abraham Lincoln es la abolición de la esclavitud, Lyndon Johnson las leyes de derechos civiles, Richard Nixon el hombre en la Luna y Watergate.

¿Y Barack Obama? Su mayor proyecto, el sistema de salud accesible, "Obamacare", ha experimentado numerosas dificultades y muchos desean echarlo abajo o al menos modificarlo sustancialmente. En política exterior sus logros son escasos: el terrorismo se recrudece, aunque se hayan evitado numerosos ataques; Rusia prevaleció en Ucrania y Crimea; al Asad continúa gobernando y masacrando sirios; el pacto con Irán está muy cuestionado; China pretende imponer sus condiciones geopolíticas en el Pacífico Occidental.

La política exterior de Obama se inspira en controvertidas ideas que Richard Kupchan, profesor de la Universidad de Georgetown, expuso en 2010 en el libro How Enemies Become Friends: The Sources of a Stable Peace (Cómo los enemigos se convierten en amigos: las bases de una paz estable), y se basa en hacer concesiones unilaterales al enemigo, sin exigir o esperar algo a cambio, y sin intentar modificar la naturaleza de los regímenes adversarios, para demostrar buena fe. A cambio, sería de esperar que el enemigo adopte conductas más amigables.

Cuba podría ser una demostración, y de ahí la importancia del tema para el legado de Obama, quien puso fin a la política de más de medio siglo hacia la Isla, alegando que no dio resultados y que se necesitaba una distinta. Eso condujo a negociaciones secretas con el castrismo que culminaron en los anuncios de diciembre 17 del 2014 y el posterior restablecimiento de las relaciones diplomáticas interrumpidas en 1961. Después, la conocida retahíla de reuniones bipartitas, demandas castristas desmesuradas, concesiones de la parte americana, declaraciones abstractas de que todo avanza y mejorará, "sin prisa pero sin pausa". Todo buscando "normalizar" relaciones con una dictadura no interesada en normalizarlas. Raúl Castro no tendrá prisa, pero un pato cojo sabe que no puede perder tiempo: Obama necesita que Cuba sea parte sustancial de su legado.

Castro sabe que al presidente estadounidense le queda poco tiempo, y continuará apretando cada vez más, tratando que Obama ceda al máximo, mientras La Habana no concedería nada, o en el peor caso, lo mínimo. El problema para Obama es que, en determinado momento, ya sus concesiones no tendrían tiempo de revertirse en eventuales pasos amistosos castristas, y no aportarían nada al legado presidencial.

Obama necesita que el "deshielo" no tenga marcha atrás. Lo que dijo Donald Trump en Miami de revertir determinadas acciones con relación a Cuba es lo de siempre en todo candidato presidencial, aunque esta vez sin croqueticas ni café cubano en el Versailles. Si ganara las elecciones, habría que ver.

Lo que exige La Habana ni Obama ni ningún presidente puede imponérselo a los legisladores, que son quienes deciden. Y para el Congreso, levantar el embargo, derogar la Ley de Ajuste Cubano, devolver al castrismo la Base Naval de Guantánamo, cerrar Radio-TV Martí, o eliminar programas de ayuda a los opositores, no son asuntos de análisis inmediato ni decisiones a la carrera este año.

Entonces, ¿qué podría hacer Obama sin autorización del Congreso para salvar la cara y reforzar lo que él considera su legado en las relaciones con Cuba (en realidad con el castrismo)? Ya no le quedan demasiadas opciones.

El paso más audaz sería anular la orden ejecutiva "Pies secos/pies mojados", que garantiza permanencia legal en EEUU al cubano que pise territorio americano. Aunque no todos ven esto probable, tendría un efecto práctico: si llegar a territorio americano no asegura el parole y habría que entrar ilegalmente, desanimaría las oleadas de cubanos por mar y tierra buscando "el sueño americano".

Y podría indultar a la espía Ana Belén Montes y enviarla hacia La Habana a cambio de nada o de algún delincuente americano protegido en la Isla. Sin embargo, como en el caso anterior, ¿qué recibiría Obama desde La Habana a cambio de sus gestos amistosos?

Si Raúl Castro desea más victorias "del pueblo" no tendrá más opción que conceder algo a cambio.

Habrá que ver hasta donde serían capaces de llegar un dictador intransigente aferrado al poder y un pato cojo mucho más preocupado por su legado que por afianzar determinados valores que caracterizan a esta gran nación.

Comentarios [ 12 ]

Imagen de Anónimo

@ 00:46

Se le ve el plumero. Cualquier presidente se hubiera cargado a Bin Laden porque esa era una prioridada de NSA, la CIA, los SEAL y los Boy Scouts of America. No nos venga con historietas chinas. 

Imagen de Gabonice2

Recientemente Raúl Castro pidió en una carta pública a Putin, el suministro de petróleo barato, o algo así. No les parece extraño eso de una carta publica. Los Castro nunca hacen públicas sus intenciones y la pregunta es: ¿Que ofreció Raúl Castro a Putin por debajo de la mesa? Mi mente calenturienta piensa que ofreció de nuevo la sobernía de Cuba a los rusos. Algo así como, si logro quitarle la base de Guantánamo a los americanos y se la entrego a los rusos, no pongo al mundo de nuevo en candela y a la Nueva Guerra Fría en el ambiente. Por esa razón ningún político americano va a entregarle a los Castro la Base, eso sería jugarse mucho capital político. Por eso Raúl Castro pide eso, porque sabe que nunca se lo darán y con eso se quita la letanía del deshielo, que le quita el sueño cuando vio como los cubanos recibieron esperanzados el Discurso de Obama en Cuba.

Imagen de Anónimo

Obama eliminó a Bin Laden y al dictador Gadafi. Recibió una economía en crisis y la saco a flote con crecimiento constante y reducción del desempleo. Permitió que millones de personas tengan un seguro médico mínimo. Con su política de paz el petróleo no le quedó más remedio que bajar por la entrada de Irán al mercado, con lo cual Putin esta pidiendo agua por señas por la caída de ingresos y las sanciones de los USA y la UE.

Imagen de Anónimo

@ 16:30

Que Obama sea recordado como el único negro socialdemócrata que ha sido presidente en USA es ya más que suficiente. Todo lo demás es obviable. Ha sido el presidente más incapaz que ha tenido la Unión desde 1776. 

Amadeus

Imagen de Pedro Benitez

Felicidades, interesante el artículo.  Me alegro que el autor escribe por estos rincones, DDC proyecta un periodismo analítico e investigativo.  El elemento “progresista” que caracteriza al presidente Obama entra en conflicto directo con los valores y principios de los Estados Unidos si tomamos en consideración que 400000 sirios muertos son muchos sirios; en la política hacia Cuba, la Casa Blanca ha conseguido una relajación global en las exigencias contra los países que violan constantemente los derechos humanos, contradiciendo valores muy importantes, entregando a una familia y un grupo una licencia “temporal” para apuntalar una dinastía abusiva y violar los derechos humanos de los cubanos como si el futuro de la humanidad estuviera desconectado de estos derechos.  En el caso de Irán, por ejemplo, el presidente Barack Obama logra unificar a los países europeos en una misma agenda y las concesiones a Irán tienen que ver más con una estrategia de contención que con regularizar relaciones; pero también deja sin importancia el tema de derechos y libertades.  El desacierto de la política del presidente Obama hacia Cuba no está conectado con establecer embajadas y abogar por levantar el embargo, sino en minimizar la importancia de los derechos humanos mientras que implementaba la estrategia.  

Imagen de Anónimo

Ex-Cuba.

Imagen de Anónimo

Parece que la momia de FC anda por ahí, oyendo hablar de tercera guerra y otras cositas. Lo mejor que pueda pasar es que se caiga el régimen en Cuba y Venezuela, que gane en EEUU alguien con sensatez y no con populismo barato, algo realmente difícil, y que Putin entre en razones, al menos el ruso, loco no está ni lo ha estado. Echa sus guaperías pero de ahí no pasa a menos que le toquen los callos cerca de Georgia o en Ucrania. De hecho tercera guerra existe ya, pero con un enemigo invisible y poco predecible.

Imagen de Bebe

El problema es que los castros se saben cerca dl final pero son tan arrogantes y se agarran tanto al poder que aun asi no negocian.en lo personal para Ki son un gobierno ilegal por el que nadie voto.ninguna NACION que se respete deberia reconocerlos como gobierno legitimo.no deberian tener embajadas en ningun pais.ni los pasaportes q emiten deberian de tener validez juridica.los castros son extranjeros (libaneses-espanoles) ocupantes ilegales de la republica de cuba.odian profundamente a los cubanos.de sus malagradecidos padres aprendieron a odiarnos.nadie que ama a su pueblo lo mata de hambre y lo exilia.FK then all.

Imagen de Anónimo

Obama sera recordado por muchas otras cosas y no por lo que dice este articulo. Sera recordado por ser el primer negro en llegar a la presidencia de EU, por haber recibido un premio Nobel sin merecerlo, por haberle dado jabon a Bin Laden, y por haber rescatado un pais que recibio hecho m...... del descerebrado de Bush. Tambien sera recordado por establecer relaciones con Cuba aunque solo sean cosmeticas; pero al cubano no se le va a olvidar el negrito que paseo por La Habana, que comio en una paladar, que actuo con Panfilo y que disfruto un juego de pelota como un fanatico mas.

Imagen de Anónimo

La política de pies secos, pies mojados es eso, una política, y no un decreto ejecutivo, como dice este autor. En EEUU muchas prácticas legales derivan de otras, como precedentes. Pies secos, pies mojados deriva del tratado de inmigración suscrito entre Cuba y EEUU bajo la administración de Bill Clinton, en el cual se estipula que los cubanos interceptados en alta mar por el Guardacostas podían ser devueltos a Cuba. El tratado no contempla para nada la suerte de los que tocan tierra, de manera que sólo los que vienen por mar resultaron afectados. Irónicamente, el tratado introdujo el cambio sobre la intercepción para poner a los cubanos en pie de igualdad que los haitianos, una promesa hecha por Clinton durante su campaña de 1992. Los puso en pie de igualdad en una sola cosa: los que vienen por mar van derecho a casa. La única excepción es que alguno pueda demostrar, a bordo de un escampavías, ser objeto de persecución en su país de origen. Que yo sepa, hasta ahora sólo un cantante contestatario haitiano ha logrado semejante hazaña. Pies secos, pies mojados es una de las políticas menos entendidas. No me sorprende que este autor se haya equivodado en este asunto.