Jueves, 30 de Marzo de 2017
01:17 CEST.
Televisión

Telecentros, aún al aire y 'en el aire'

La mayoría de los canales municipales de televisión continúan transmitiendo, a pesar de las expectativas de la última semana de agosto, cuando se anunció su inminente clausura a causa de la crisis energética de Cuba.

Ante la preocupación de la teleaudiencia, y sobre todo de los trabajadores amenazados de "reubicación", una funcionaria de la Dirección General de Televisión del Instituto Cubano de Radio y TV (ICRT) dijo que se sugirió "reducir horarios de transmisión durante los últimos meses del año".

"En algunas provincias", añadió, "los comités provinciales del Partido [Comunista de Cuba] han ayudado y se ha mantenido la programación, con pequeñas variaciones".

No obstante, la incertidumbre se mantiene entre los artistas afectados por la medida. "Me consta que la carta enviada por el ICRT decretaba al menos el cierre temporal", asegura un director de programas villaclareño. "Si el telecentro sigue vivo, hay que atribuirlo al carácter polémico de la medida, que tenía un alto costo político."

Las televisoras municipales se fundaron hace más diez años y sobreviven como expresión mediática de la Batalla de Ideas, la última gran campaña política conducida por Fidel Castro. Los telecentros tuvieron la misión sociocultural de afianzar identidades locales en ciudades desfavorecidas, además del objetivo tácito de bloquear emisiones de televisión originadas en EEUU.

Según indagaciones realizadas por DIARIO DE CUBA, las instancias gubernamentales y partidistas de los territorios se resistieron al cierre, siquiera momentáneo, y para garantizar el mantenimiento de las emisiones concedieron más cuotas energéticas del presupuesto local.

Los propios trabajadores, a su vez, conciben proyectos adecuados para la nueva fase. "El cierre, si se produce, será definitivo", comentó una fuente próxima a la dirección de uno de los telecentros. "Por eso debemos reinventar la programación, reducirla si es preciso."

Reportes de audiencia obtenidos en diversas ciudades confirman que estas pequeñas televisoras han renunciado, en gran medida, a las producciones de estudio, debido a su mayor costo. "Hemos salido a la calle, cámara en mano", dice otro artista. "Si hay que hacer concesiones de calidad, las haremos, pero no dejaremos de cobrar el salario."

Saguavisión, en la ciudad de Sagua la Grande, posee una situación más comprometida, pues su transmisor, propiedad de Radiocuba, se halla instalado en la azotea del telecentro y consume la misma asignación de energía destinada a los estudios y las oficinas.

Radiocuba, la empresa a cargo de los transmisores, solo posee una relación contractual con el ICRT, su cliente. Esta circunstancia complica la sobrevida de la pequeña televisora, que ha pagado hasta ahora una factura eléctrica ajena.

Una funcionaria de Radiocuba, consultada acerca de la migración hacia la televisión digital que ya emprendieron los telecentros provinciales, dijo oficiosamente, en referencia al resto de las televisoras de menor rango, que "su tecnología no será digitalizada, si al fin y al cabo van a desaparecer".   

Algunas emisoras de radio, por su parte, también sopesan por estos días la opción de reducir horarios de transmisión, a solicitud del ICRT, con gran inquietud por parte de trabajadores y oyentes.

Sometidos a los rigores de la obsolescencia del equipamiento, caducada la Batalla de Ideas, expuestos a la vocación centralista de la política económica cubana, los telecentros municipales aún salen al aire, conscientes de su suerte dudosa y problemática, de su destino "en el aire".

Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

Maikel, tu apellido Viveros me hace pensar que tu mamá trabajó en la emisora Radio Sagua. Recuerdo a Patricia Angelino, y alguien de apellido Viveros. Buen artículo. Escribes muy bien. Suerte y éxito!