Jueves, 19 de Enero de 2017
16:24 CET.
Opinión

La estampida

Tuve en séptimo grado una maestra de Español y Literatura tan excepcional, que unos años después la busqué en la misma secundaria, donde pude verla por última vez. Conversamos en la quietud de la cátedra, antes de las clases vespertinas.

Era el año 1984. Al despedirnos, me pidió que permaneciera en la cátedra hasta que terminara el acto político y entraran los estudiantes a las aulas. El efecto ella me lo había descrito, pero igual me estremecí: los pasos precipitados y voces de los adolescentes por escaleras y pasillos se sentían como una bestial estampida. Si uno se abstraía de la situación y se centraba solo en el sonido, sentía pánico.

Mi exprofesora lo había comentado como la expresión de una realidad que ya ella consideraba alarmante. Hoy me pregunto, de estar viva ella y en Cuba, qué diría de la evolución de aquella incipiente incivilidad, que ha permeado incluso a sus colegas, supuestos instructores y ejemplo para las nuevas generaciones.

Me pregunto también si la causa directa fueron los actos de repudio, aún recientes mientras sosteníamos aquella conversación, actos que formaron parte del programa pedagógico (en los que ignoro si ella participó), y encarnaban la oficialización del irrespeto, la crueldad y el vandalismo.

O si la causa se puede rastrear más lejos, en aquellos gritos también autorizados de "¡Paredón!" en los albores de la revolución, o si es culpa de una inercia histórica o genética. Pero, ¿cómo encontrar las raíces de este mal al que hoy dedican hasta spots televisivos, y donde se mezclan el instinto de supervivencia y el oportunismo político?

La naturaleza del ser humano es la misma en todas partes. Depende de los líderes sociales el cómo se maneje. La revolución cubana, con su tentador discurso de igualdad social y futuro rutilante para los desposeídos, ha basado su duración explotando década tras década un mismo elemento: la incertidumbre.

La expropiación, la subordinación total al Estado (esa entidad omnipotente y sin rostro), y el manido método de "premio y castigo", son estrategias de desestabilización sumamente efectivas. Es un hecho ultraconocido que la mayoría se alía al que tiene el poder, no por principios morales sino por mero instinto de supervivencia.

Haciendo un rastreo minucioso del pasado revolucionario, podríamos preguntarnos: ¿cómo esperábamos disfrutar de un Estado de derecho si nunca hubo elecciones libres? ¿Si desde un inicio se estableció un partido único? ¿Por qué nos creíamos camino al desarrollo si dependíamos de la Unión Soviética, alianza que nos obligaba incluso en términos de ideología? ¿En qué se basaba la esperanza de prosperidad si jamás tuvimos salarios funcionales y su déficit siempre se completó con desvío de recursos o prebendas a cambio de confiabilidad política?

¿Cómo llegamos a creernos ejemplo de justicia social si se prohibía la religión, se discriminaba a los homosexuales, a los rockeros, o a cualquiera que disintiera de lo establecido?  ¿Qué interpretación torcida hicimos de la libertad viendo cómo se nos controlaba la salida y entrada al país, se cuestionaban nuestras relaciones con extranjeros o emigrados, el acceso a la información, y los medios pertenecían íntegramente al Estado? ¿Por qué nos considerábamos patriotas si estábamos dispuestos a discriminar y hasta maltratar a un coterráneo si tan solo declaraba querer salir del país? 

¿Dispuestos a aprobar el que se excluyera la obra y la presencia de artistas, intelectuales, cualquier personalidad incómoda al Gobierno? ¿A estigmatizar como traidores y apátridas a los que se iban?

Cómo esperábamos cosechar una sociedad organizada y próspera si nunca se pudo expresar abiertamente ni lo que no funciona, y lo primero que se les enseña a los niños al incorporarse a la escuela es a decir lo que conviene y no lo que piensan. Cómo pudimos creer que de semejante combinación surgirían ciudadanos sensibles, respetuosos de la virtud, con sentido del honor…

La estampida de estudiantes que escuché aquel día, asustada como mi profesora, era quizás el único acto de espontaneidad que nunca nos pudieron arrebatar: correr desenfrenados para alcanzar una guagua, llegar primero que el otro antes de que se agote el alimento, el producto de aseo, la ropa y hasta el uniforme que nos exigen portar. Competir década tras década en esta carrera de supervivencia que no termina, correr como los cubanos que ahora se internan en selvas colombianas con tal de no ser deportados a la isla, su patria.

La incertidumbre como estrategia, la violencia como reacción. Mientras no se tiene como base mínima una seguridad, el animal desplaza al ser social para garantizar su existencia. En ese estado elemental hemos resistido y hemos construido la única sociedad posible en circunstancias inciertas: con la improvisación, la desesperación y el atropello.

El nivel que le sigue, tan ansiado y esperado mientras seguimos reaccionando con todos los matices de la desesperación (mientras la estampida prosigue, mar afuera), el nivel de la certidumbre que permitiría el nacimiento de una civilidad, se nos seguirá relegando todavía hasta lo imposible, se mantendrá en la bruma de la promesa. Hasta que el edificio se venga abajo por su propia chapucera construcción, en la que se adulteraron y escamotearon incluso los cimientos. 

Comentarios [ 27 ]

Imagen de Anónimo

Lo primero que hizo Fidel Castro fue elevar las lacras y los marginales de la sociedad del  '59 al nivel de "compañeros" y todo aquel miembro de la sociedad civil bajarlo al nivel de contrarrevolucionario. El apelativo de "señor" y el cuello y la corbata t guayabera, merecedores de todo aquel que todavía representaba la civilidad, la decencia y los valores de la sociedad Cubana los llevó al equivalente de "oligarca" y "gusano", y aquí empezó el envenenamiento de la chusmeria y vulgaridad colectiva que hemos venido sufriendo hasta ahora. Desgraciadamente, gracias a Fidel Castro, el Cubano de la isla es ahora sinónimo de miserable, vago, inculto, tramposo y chusma; este es el legado de 60 años de dictadura fascista de izquierda que desapareció los valores del pueblo Cubano y el legado de su Cubania. Después que la plaga castrista desaparezca, Cuba jamás será lo que fue, ni cuando pasen otros 60 años en libertad. La destrucción Castrista ha sido peor que la de la 2da. Guerra Mundial.

Imagen de padre Ignacio

Hacia tiempo que no leia algo tan bueno. Toda esta guarapera creada por el mayoralato de Biran, sin dudas ha creado un daño antropologico, es triste decirlo y se que sere duramente criticado pero las nuevas generaciones de cubanos son,  en su gran mayoria,  un puñado incorregible de chusmas, energumenos y cocodrilos acefalos.

Tania Brugueras tiene una muy buena idea, en Cuba hay que crear escuelas de civilismo, respeto, democracia etc. Se necesita una cruzada contra el mojonerismo creado por el regimen caracoquista.

Imagen de Anónimo

Yo viví esa estampida muchas veces cuando iba  a recoger a mi hija a la escuela primaria y es verdaderamente impresionante,ahora al leer este articulo me doy verdadera cuenta de los motivos que generaban ese comportamiento fuera de control del tropel de escolares en los recesos o al fin de las actividades dirias de la escuela ya a tan corta edad increible.

Imagen de Anónimo

Siempre crei en esa magica palabra; "Esperanza", y entonces lei` a VALLADARES y su "Contra toda Esperanza" , y segui creyendo en ella esa que casi se te escapa como el agua de las manos, y ahora pregunto : cuando llegaras ?,..... escurridiza SEN`ORA, cuando llegaras a CUBA ?  CUBA clama tu PRESENCIA !, cuando entraras a los CORAZONES de todos los cubanos,.... yo seguire` esperando mi ESPERANZA !, no esperes otro MEDIO SIGLO, no esperes otros CIEN AN`OS , entra, llega porque ya la espera se hace MUY LARGA !. Gracias,..., Rudy

Imagen de Anónimo

Wow! que fuerte.... Felicidades....

Imagen de Anónimo

Anonimo 27 de agost 2016, 17:49 cest!

Lo voy a tratar con una decencia, que ud, ni remotamente merene, pero si verdaderamente ese es su criterio, hacerca de este articulo, ud  debe solicitar ingreso inmediato en el Zoologico mas cercano, mientras tramita en la Cancilleria Cubana, una position de Embajador en la ONU, para que represente a los millones de muertos de hambre, creados por el Socialismo, a novel global, esto es mientras. cruce el proximo camello, si no falla el turno, cosa  muy comun por cierto en tiempos de crisis, en la que ya llevamos 56 anos, bien podriamos llamarle, PEP, Periodo Especial Progresivo, pero bueno, no tratemos de convertir el chicharron en carne, pues nos ocurriria, algo muy similar a lo que nos pasa, con el socialismo que tenemos que seguir aplazandolo, pues los materiales eran de  muy mala calidad o el Arquitecto, dedicaba las horas de clase al Gangsterismo callejero, y al final ocurrio, lo que a todo el que copia un proyecto fracasado, por mucho que traten de remendarlo, se vuelve a ir cerquita de la constura !! Ahora, quiciera teniendo en cuenta, que ud, no es mas que un fanatico, que dice que algo, no sieve , pero no da ni un solo argumento, del porque, lo que de echo, lo descalifica, y mas aun, lo hace lucir extemadamente ridiculo , transmitale al cro. Randy Alonso, mis saludos, y agradecimiento por su contribucion a la lengua espanola! Otro ex-Cubano, por ahora?

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Para el ANO de las 17:49. Tú no tienes corazón en ese pecho, ni cerebro en tu cabeza. En ambos lugares solo tienes mierda y odio!!!

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Mira 17;49.los que no son cubanos son los castros.ocupantes extranjeros de la republica de cuba.hijos bastardos de padre casquito espanol.que participo en el asesinato de 200 000 cubanos cuando la concentracion de Weiller.cubanos eso si eran cubanos que murieron de hambre y frio .mujeres y ninos.familias indefensas.y la put@ madre que los pario hija de una vieja libanesa que se tuvo que ir a cuba a trabajar de sirvienta para familias cubanas.porque en el libano ocupado por los Turcos en aquella epoca se estaba muriendo de hambre.de sus malagradecidos padres extranjeros los castros aprendieron a odiarnos.los extranjeros son los castros.nadie que ama a su patria  la destruye.y mata de hambre a su pueblo y lo exilia.el que ama a su patria trabaja para que halla mucha prosperidad y sus ciudadanos esten orgullosos de serlo.callate imbec@l.

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,Hace tiempo, no leia un articulo tan  bueno, lastima que tan pocos cubanos, tengamos, la capacidad interpretativa, para entenderlo, por eso venimos, de trpezon en tropezon, y al leerlo me convenzo, que somos un mal sin remedio, que no podemos, aspirar a nada mejor que lo que tenemos, pues estamos acostumbrados a la basura y ademas, contribuimos, a creearla, y peor aun, cuando  vemos una brecha en el camino, nos vamos y se la dejamos, a quien viene detras, para que el sufrimiento sea perpetuo !!!!

 el

Imagen de Anónimo

Menos mal que yo saqué a mis hijos de esa idiotez llamada revolución de los jodidos y para los que siguen estando jodidos. Bola de mariguaneros, robadores de fincas, cuando les conviene sembrandole mariguana. Una forma más de ir engordando los bolsillos y dándoles las fincas a los amigos. Régimen nepotico y de hijos de la guerra de biran y del gallego explotador e hijo de la tiznada.