Lunes, 18 de Diciembre de 2017
22:49 CET.
Historia

Los cubanos disparan un cohete de atrezo

"Ni te metas ahí", me advierte alguien, "eso es militar".

Los ejércitos inspiran una solemnidad semejante al pavor. Su prestigio se experimenta como un cañón en la sien. Hablo con un viejo. Él vio pasar la caravana rusa. Oyó Kursk; le agota el nombre de Stalingrado, larguísimo; Moscú, conciso, le quema.

"Pero la base fue abandonada hace más de 50 años", le digo.

Qué suerte tiene este pueblo. Una guía turística alemana le dedica dos párrafos. Se resumen así: "Ahí estaban los célebres misiles de la crisis de 1962". Acaso por eso aparece una pareja de rubios en las calles de la ciudad. Y caminan desalentados, esperando alguna valla dedicada al episodio que les trajo hasta aquí, deseando que alguien les alcance un folleto, un escueto volante, un mapa que diga cómo llegar al viejo arsenal nuclear. Este pueblo tiene tanta mala suerte que nadie sabe dónde queda la base. Tanta mala suerte que ni la sensación de la Isla a punto de estallar sirve de feliz escarmiento, ni de pretexto para museo, ni para negocio de excursionistas.

"Es que nadie se dio cuenta", se le ocurre al viejo. "Solo quienes estaban en el camino del puerto vieron la caravana. Para colmo era tarde. Los rusos iban callados".

"¿Pero no se hablaba de la guerra?"

"Había carnaval", el viejo se pone burlón. "Alguien hizo una carroza parecida a un misil. Imagínate un cohete de cartón cubierto de bombillitos".

Esta es la mejor imagen cubana de la Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles: una multitud baila tras un cohete de atrezo, mientras Kennedy decreta la emergencia casi máxima y los estadounidenses se meten en sótanos. En Cuba no hubo pánico televisado de 17 minutos. Ni los guajiros sabían qué era la guerra nuclear. Tampoco se les explicó.  

Nadie sabe nada

Los cohetes fueron emplazados en la vecindad de un central azucarero. No se supo bien qué eran ni dónde estaban, hasta que los vuelos espías estadounidenses hicieron algunas fotos el 17 de octubre de 1962. "MRBM Field Launch Site, Sagua la Grande No. 2",consigna el pie de la famosa estampa. Los misiles apuntaban desde la sombra de un palmar.

Mariana Grajales se llama el central. Lo demolieron hace pocos años. Queda lejos de las carreteras más concurridas, a unos 15 kilómetros de Sagua la Grande. Donde estuvo la fábrica hay un descampado. La gente prefiere sentarse cerca de la tienda, a la sombra.

"¿Usted se acuerda de los rusos que estuvieron aquí?", hago que suene casual. 

El interpelado, un viejo solitario, no sabrá nada mientras no sepa quién soy y qué quiero.

"Ah, sí. Aunque no recuerdo nada. Yo era chiquito".

"¿Y usted, qué edad tiene?", impido que se escape otro, de aire más venerable.

"94 años".

"Entonces sí se acordará de los rusos que anduvieron por el pueblo…"

"Sí, sí. Pero no puedo contarte nada. Ya se me olvidó todo. Estoy muy viejo".

"Señora", pruebo con una mujer, "¿qué edad tenía cuando instalaron la base rusa?"

"Unos veintipico. Pero nunca oí comentarios de nada. ¡A mí no me compliques! Porque yo vivo solita, estoy vieja. Le tengo miedo a todas esas cosas de ir a juicio…"

Un camino escabroso

Nadie cree que yo pueda llegar a la base. Exageran, no obstante, al figurársela inalcanzable. Con los años se ha ido alejando. Ya les parece fabulosa.

No hay una historia pormenorizada sobre la Crisis de los Misiles escrita desde Cuba. La misma designación de la historiografía insular, Crisis de Octubre, parece más ambigua, eufemística, que los apelativos ruso y estadounidense para el episodio. Octubre es una coyuntura. Octubre es el azar. Mucho menos se ha intentado una indagación microhistórica. Este cuento suele tener dos personajes absorbentes: EEUU y la URSS, las potencias. Cuba es un peón que a veces se adjudica el punto de vista en el ajedrez de la Guerra Fría. Y cuando Cuba lo cuenta, apenas aparece Fidel Castro, airado porque Nikita no tiró la bomba, Fidel Castro, burlado porque Nikita se ahorró la bomba y luego se la llevó sin dejar una nota de gratitud ni enviar una flor siberiana a su testaferro nuclear. Casi 50.000 rusos vinieron a Cuba y no sabemos qué dijeron, qué hicieron, cómo trastornaron la cotidianidad de un puñadito de pueblos.

En EEUU, la crisis es un evento álgido de los años 60, con su correspondiente impronta cultural. En Cuba, la crisis no fue crítica. Pocos vieron a los rusos, pocos supieron del peligroso depósito. Al son de guerra contestaba el son de la loma.

Todos saben

A estas alturas debo aclarar que esta gente sabe todo de los rusos. Se acostumbraron a mí. Me perdieron el miedo. De la reticencia transitaron a la locuacidad. Me siento en el merendero del batey y hacen rueda.

"El puente que está antes de llegar al tecal, ahí mismo por donde viniste", explica Ramón Ramos, "lo hicieron los rusos en 24 horas para que pasaran los famosos misiles".

"Yo vi pasar dos cohetes",  confiesa al fin Isabel Subbond. "Eran del largo de la tienda esta, y cuida’o no fueran más grandes. Por aquí mismo pasaron".

Reinaldo se sitúa al centro de la conversación:

"El hermano mío andaba con los rusos. Iban a mi casa, hacían comelatas, porque uno de ellos estaba enamorado de mi hermana. Yo era pichón, tendría diez o 12 años".

"Había una luna como el día",  adopta el tono de un cuento guajiro, "y yo sentía la bulla de los rusos en la base. Sentí cosas hablando, me imagino que eran películas. Se oía claritico. Parecía que aquello estaba dentro de la caña. ¡Y me asusté!"

Roberto, uno de los hermanos de Reinaldo, también oyó las canciones rusas.

"Ponían buena música, bonita. ¡Y tomaban, carajo! Alcohol de tienda tomaban. El viejo mío les cambiaba alcohol por botas y zapatos. Hasta la ropa vendían. Querían alcohol para tomar".

"También les gustaba mucho el frutal",  agrega Jerónimo, un octogenario. "Guayabas les ofrecimos una vez. 'No, guayabas no son normales', nos dijeron".

"'¡Ay, qué buena!'", Bárbara Valdespino finge el acento ruso, "pero al otro día no podían ir al baño".

"Metieron la base en las tierras que eran de nosotros",  Jerónimo se molesta. "Las partieron por el medio. Tres postas había. Nosotros nos quedamos en los límites que nos dejaron. Yo estaba construyendo para casarme".

 "'¡Comandire, comandire!'", engola Roberto Ríos. "Había un 'comandire' que los cogía presos, los metía en una jaula, ¡los castigaba! Tenían rusos malos ahí".

"¿Y cómo se comunicaban los rusos con ustedes? ¿Hablaban español?"

"Hablaban como podían. A muchos se les entendía algo. A las mujeres les decían 'señorita'. 'Señorita, cinco pesos'. Tocaban las puertas de las casas: 'Cinco pesos'. Querían cogerse a las mujeres por cinco pesos".

"¿Y las 'señoritas' cómo reaccionaban?"

"Las 'señoritas' lo que hacían era huirles. Rusos feos, albinos. ¡Qué va! Todas les tenían un miedo…"

Un camino despejado

La base soviética está junto al batey. A unos tres kilómetros. El camino anda abierto, despejado, y transcurre bajo una bóveda de follaje.

La espesura se hace más densa. La senda, estrechísima, es intermitente. La selva tropical se tragó la base. Equivalen a leguas los últimos metros. La morada de los misiles se disimula bajo el verde, mejor camuflada que en la época del Ejército Rojo.

"La nave está ahí, ¡una clase de nave!", decía Reinaldo hace un rato en el batey, exclamativo, hiperbólico. "¡Caben unos cuantos cohetes ahí!"

Y ahí está. El muro de bloques la cierra por el fondo. La boca podría tragarse cualquier obra maestra de la carrera armamentista, pero es la manigua quien va ocupando la nave, arsenal o hangar. La bóveda rezuma. Afuera sobrevive una tarja rota. Se supone que quisieron dejar fe de la exitosa Operación Anádir.

Leo los fragmentos. Dice "pueb…" —¿pueblo?— en alguna parte. Al extremo hay una fecha incompleta y una pista inconfundible de los misiles: "R-12", la denominación de uno de los primeros misiles balísticos intercontinentales.

Desaparecida la URSS, Cuba tan vapuleada por su incontinencia histórica, nadie reclama esta reliquia de la Guerra Fría. Ni museo ni excursionistas. Ni el miedo en la memoria. Porque los cubanos estaban distraídos, festivos, irresolutos. "Se hablaba de la guerra pero sin miedo, como si no fuera a tocarnos". Ron por zapatos. Y al cohete de atrezo, a esa frivolidad nuestra, no le llega el turno de estallar.

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Comentarios [ 21 ]

Imagen de Anónimo

En el triangulo que hacen las ciudad de Remedios, Camajuani y el poblado de Zulueta, tambien estaba una base para misiles: Ud le pregunta a un guajiro viejo de esa zona,(Bartolome, La Bajada, La Carolina etc., y en confianza por supuesto). De que te acuerdas cuando estaban los rusos por aca?. Te contestara con cara de tranca: De las borracheras, de las orgias templandose unos a otros al lado del rio y de las manos de golpe que le daban los superiores, de los cohetes lo mas seguro es que ni se acuerden, pero ahi dentro de la manigua quedan los restos de las construcciones, muy parecidas a las de la foto que pone Maykel. Yo los recuerdo en la retirada para Casilda, -segun supe luego- manejando con la cabeza afuera por la Carretera Central, entre Perote y Manzanares, era una caravana no tan larga de camiones cerrados, tipo taller movil y otros tapados con lona, era de dia, supongo que los cohetes los llevarian de noche, iban lelos mirandolo todo, se les salian los ojos mirando los carros, que dicho de paso todavia estaban buenos; en ese trance, mirando carros que les llamaban la atencion, el que venia de frente tenia que tener cuidado, pues al fijar la vista en el que venia, sin darse cuenta se le tiraban encima. Estuvimos al borde de morir quemaos, por causa de este viejo hijo de puta, al que una pila de lacayos perrunos le festejaran los 90. Me defeco en el, su hermano, su familia y todos los que lo siguen,(Juanita tu no estas ahi). Chicho Cagatrillo

Imagen de Anónimo

Los suenos de FC eran exterminar al "enemigo imperialista" no se inhibia de vociferarlo. Hay testigos que aun viven quienes aseguran que los planes del asesino eran lanzar entre 14 y 19 misiles nucleares, ya tenia mapeado las ciudades mas importantes de EUA a las que segun Castro se debian lanzar los misiles. Eso asusto mucho a Nikita (todavia se mantenia las vivencias de la II Guerra Mundial en la URSS y sus consecuencias) por ese motivo decidio echar a un lado al  maldito egendro. FC contaba conque habria sobrevivientes que les agradecerian toda una eternidad haber "derrocado el imperio". No le importo los ninos, las mujeres, los ancianos, nada. Solo pasar a la Historia, quiso tambien que todos los cubanos nos sacrificaramos, pero el tenia su bunker preparado tambien para su familia y amigos. A pesar de ello, FC siempre ambiciono el Premio Nobel de la Paz e hizo muchas presiones con sus "amigos" para que lo propusieran, se indigno mucho cuando se lo dieron a Obama y no a el. Tambien se ocupo de entrenar y armar a las guerrillas latinoamericanas. La verdadera historia de FC  todavia esta por contarse.

Imagen de Lector de DDC

Existe en Camagüey una base soviética de cohetes atómicos convertida en museo. Fue visitada por Robert MacNamara en compañía de Fidel Castro. Allí se exhiben algunos objetos y fotos descriptivas. Imagino que prefieran  invitados ilustres e investigadores que no hagan preguntas incómodas, pero tal vez también reciban al público. Sobre lo que algunos comentaristas señalan de convertir estas bases en lugar turístico, sería políticamente un grave error para el poder, porque las preguntas que se harían los visitantes serían, ¿pusieron estas bases la vida del planeta en peligro? u  otra peor, ¿cómo pudo ocurrir semejante atrocidad? ó ¿quién apoyó la guerra y cómo se resolvió  la crisis? Aparecería el acuerdo EEUU-URSS, muy humillante para el ejército cubano en general y para Fidel Castro en particular, ya que se hizo a sus espaldas. Lo más inteligente, políticamente hablando, para el gobierno cubano, es olvidar semejante irresponsabilidad apocalíptica, y estos silos, que se niegan a desaparecer tragados por la vegetación son un recordatorio.

Imagen de Anónimo

Los castros son terroristas.la momia de Fidel Castro pedofilo como lo fue su hermano Ramon.que hay informacion de qie el cerdo de Ramon violo como a mas de 200 ninos varones de menos de 8 anos.y todo tapadito.en la finca feudal.familia maldita de locos y cerdos .tarados.

Imagen de Anónimo

Tan lejos del '62 como mediados de los '70 y finales de los '80, yo iba a una cervecera "piloto" llamada "el hueco", al pie de la loma del cacahual, cerca de Santiago de las Vegas, y allí, al igual que en la piloto del pueblo de Bejucal, varias veces me senté a beber con los soldados rusos que tenian bases en Managua y en la misma loma del Cacahual. Por igual, en este ultimo lugar habia un campamento de guerrilleros Salvadoreños y no dudo de Colombianos que estaban convaleciendo de heridas de guerra. A mí nadie me puede hacer el cuento de que Cuba no fue la plataforma de ataque de los Rusos, ni de que Castro no fue y es el jefe  las guerrillas en Latinoamérica.

Imagen de Anónimo

Mi padre sabia, pues el eran un agente de la CIA en Cuba, y dio el aviso al alos Americanos cuando los cohetes empezaron a arrivar a la isla.https://www.facebook.com/cippc/photos/a.733110510066053.1073741831.10468...

Imagen de Anónimo

En Key Largo, Florida, por la vieja carretera de Old Card Sound (desviada entonces para ese propósito) existen también ruinas de una base de misiles de la crisis, igualmente invadida por la selva.

Imagen de Anónimo

Ingenuos isleños.  Por eso la sarna castrista ha abusado de nosotros como le da la gana. Cerdos abusadores por Dios.  Castro loco bipolar asesino. Psicopata.  Sin misericordia ni empatia para nada que no sea exibir su ego y su discurso ensartado de ideas delirantes por eso puso los misiles para sentirse importante en medio de un conflicto que no definia el para nada, y lo obviaron lo multiplicaron por cero eeuu y los rusos y le dio su pataleta. Para prejuicio de lis cubanos eeuu hizo el compromiso con los russos de que no prestaria su territorio para facilitar una agresion a la isla y esa fue nuestra desgracia.  Por otra parte nos siguieron engañando por años dando preparation combative, milicias trincheras y el discurso enardecido de la Trimble amenaza de una invasion. Delirante y nauseabundo.  El pueblo cubano desconoce 53 años despues toda esta historia de horror y mentira.

Imagen de Anónimo

Tremendo tumbe si los turistas y los bobos estan pagando por el tour. En las fotos del U2 solo aparecen bases de cohetes en el occidente del pais!!!!

Imagen de Anónimo

Mismos metodos de los NAZIS para no dejar testigos.los Castros como la momia mayor solo se aman a si mismos.son egioistas y narcisistas.los ciudadanos cubanos no son seres humanos psea ellos son seres desechables.