Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
15:47 CET.
SOCIEDAD

Activismo antirracista crece en la Isla pero falta debate público

Apenas se habla de ellos en los medios de comunicación estatales, pero más mujeres y hombres en la Isla crean proyectos ciudadanos para enfrentar la discriminación racial en Cuba, que según aseguran a Inter Press Service (IPS Cuba) empeora por el silencio sobre el problema.

"El activismo tiene mejor cara en los últimos tiempos porque hay un compromiso y expansión del trabajo con la base", dijo al medio el ensayista Roberto Zurbano, que destacó nuevas iniciativas enfocadas a áreas nunca antes atendidas como la incidencia comunitaria y asesoría legal para las víctimas de esa discriminación.

El investigador de la fundación Casa de las Américas remarcó que existen avances, pero sigue siendo "muy mal visto (el activismo antirracista) porque compartió el tabú y el silencio durante más de 40 años sobre la problemática racial en Cuba".

En la Isla de 11,2 millones de personas, el 64 % de ellas son blancas, 26 % mestizas y nueve por ciento negras.

Pero la sociedad ve la discriminación por el color de la piel como algo que provoca desunión nacional, remarcó la periodista Gisela Arandia sobre las causas de la fuerte resistencia a abordar el asunto.

"Y no se puede transformar la conciencia social si no hay un discurso público sobre el problema", reflexionó la promotora de debates al respecto en el sector cultural, quien califica de "muy pobre" aún el reconocimiento por parte de las autoridades de la persistencia y consecuencias de la discriminación racial.

"Este tema evidentemente produce miedo todavía hoy, aquí y ahora", sostuvo.

IPS entrevistó a 11 activistas, Arandia y Zurbano entre ellos, para conocer cuáles son las iniciativas que hoy luchan contra los prejuicios racistas, que aseguran gozan de buena salud en la sociedad a pesar de que la segregación fue eliminada en 1959 y el racismo se proscribe en la Constitución, vigente desde 1976 y reformada en 1992.

"Hay muchas más personas vinculadas al activismo pero de manera desorganizada. No ha habido un liderazgo capaz de reunirnos a todas y todos en una agenda común", apuntó la educadora popular Maritza López, que junto a Ildelisa Leal y Damayanti Matos, coordina desde 2012 la Red Barrial Afrodescendiente (RBA).

Circunscrito a espacios académicos, esta red de voluntarios llevó por vez primera el tema de la discriminación al lugar más cercano a la gente: los barrios. Ahora llega a nueve comunidades desfavorecidas de La Habana, que es la provincia con más población negra, seguida de Santiago de Cuba, Guantánamo, Pinar del Río y Matanzas.

"Nuestro principal desafío es que no hay percepción de hasta dónde la discriminación racial lastra a las personas, sobre todo después de la crisis (que comenzó en 1991) y en el reordenamiento económico (las reformas iniciadas en 2008)!, continuó López.

"Ese desconocimiento hace que mucha gente no se comprometa", lamentó.

La coordinadora de la red sostuvo que les gustaría extenderse al resto del país, "pero hay muchos factores en contra. Los activistas son gente de la cotidianidad, que hacen esto además de los empleos habituales, y no llegan a los medios de comunicación", argumentó.

La RBA se articula con otras similares y recibe apoyos de dos organizaciones no gubernamentales, el Centro Oscar Arnulfo Romero y el Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr, que sí cuentan con la personalidad jurídica requerida.

En el mapa del activismo antirracista cubano asomó en 2011 la Alianza Unidad Racial (AUR), un proyecto jurídico conformado por abogados, fiscales y otras personas, que sin ánimo de lucro acompañan legalmente a víctimas de discriminación racial, sexista, xenofóbica, por edad o género.

Deyni Terry, coordinadora de AUR, indicó que hasta ahora han logrado la solución satisfactoria de cinco casos de personas afectadas y trabajan en otros tres. Además, benefician con capacitación legal a proyectos afines y participan en actividades conjuntas adonde colocan la perspectiva de derechos ciudadanos.

A juicio de esta abogada, el activismo está frenado porque "faltan espacios públicos donde elevar el discurso antirracista, existe descontento y poca atención y apoyo gubernamental". Consideró que tampoco se "concreta la unidad de acción entre los diferentes proyectos que trabajan estos temas".

Entre las iniciativas que promueven la inclusión racial, los activistas entrevistados señalaron los blogs, un fenómeno muy particular del contexto cubano, entre los que destacan Negra cubana tenía que ser, de la psicóloga Sandra AbdÁllah-Álvarez, y Afromodernidades, del escritor Alberto Abreu.

El escritor, quien vive en la ciudad de Cárdenas, Matanzas, valoró que, como el resto del activismo, la vertiente antirracista "no es homogénea".

"Está integrada por grupos y agendas plurales, con diferencias generacionales, de credos políticos, religiosos, formación intelectual, género e identidades sexuales", explicó.

"En estos momentos está muy fuerte", estimó el escritor Tomás Fernández Robaina, uno de los fundadores en 1998 de La Cofradía de la Negritud, el proyecto activo más longevo. "Pero no se siente más" porque solo una de las organizaciones existentes ha logrado algún espacio en radio y televisión, indicó.

Como otros activistas, Fernández Robaina participa en el capítulo cubano de la Articulación Regional Afrodescendiente para las Américas y el Caribe (ARAAC) y la Comisión José Antonio Aponte, dedicada a crear espacios de participación social por la no discriminación racial y monitorear sus manifestaciones en el país.

Las dos redes regionales que tienen capítulos en la Isla son ARAAC, apoyada por el Ministerio de Cultura y la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora en Cuba, vinculada a la Federación de Mujeres Cubanas, controlada por el Gobierno.

Para los entrevistados, la Comisión Aponte, adscrita a la estatal Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), es la más escuchada por las autoridades, aunque observan que su labor resulta desconocida por el ciudadano de a pie y no ha logrado el ansiado debate público.

Aunque después de 1959 la segregación racial fue eliminada y se implementaron políticas de igualdad para toda la población, especialistas consideran que las discriminaciones permanecieron solapadas y se hicieron más visibles con la depresión económica surgida en 1991.

Fue en aquella década que el sector intelectual comenzó a alertar sobre la persistencia del racismo y la necesidad de políticas públicas específicas. Las mayores actividades contra el racismo se produjeron en 2011, en el marco del Año Internacional de los Afrodescendientes de las Naciones Unidas.

En diciembre de ese año, la Asamblea Nacional del Poder Popular discutió por vez primera sobre los prejuicios raciales. En 2012, el Partido Comunista de Cuba acordó "enfrentar los prejuicios y conductas discriminatorias por color de la piel" que son "contrarios a la Constitución y las leyes" y atentan "contra la unidad nacional", pero lo cierto es que se siguen denunciando actitudes racistas y discriminatorias en todo el aparato de poder y sus instancias.

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Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

Sigo insistiendo que: La lucha por la igualdad racial actual, claro está en primer lugar, debe ser de los negros, porque son los que sienten en sus pieles y corazones el flagelo de la discriminación sea por acción, por palabras y hasta por pensamientos. Pero la lucha contra la discriminación por el color de la piel debe ser de toda la sociedad por una cuestión ética, donde los mayores aliados en esa lucha deben ser los mestizos por ser lo más sensibles por desenvolver sus vidas en torno a la comunidad blanca y a la comunidad negra por lazos sanguíneos y\o por convivencia social, COMENTARIO de Esopo\Moustafa Hamze Guilart 2.

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Para anónimo 01:18. Esos porcentajes son del último censo. Tú tienes razón porque en Cuba, hoy más que nunca, sigue valiendo que el que no tiene de congo tiene de carabalí, hace un tiempo atrás, escribí un artículo sobre la problemática racial en Cuba que fue publicado en el Boletín SPD (215). Escribo una primera versión a capela para no perder la inspiración y el impulso, después hago una revisión de las cifras y delo contradictorio, inicialmente, había escrito que la mayoría de la población cubana era mestiza cuando hice la revisión online me deparé que esa distribución correspondía al último censo, que es resultado de la autoevaluación del declarante pudiéndose intuir que muchos mestizos de tez blanca se declaren blancos (jabaos) y otros más oscuros se declaren blancos por tener el pelo lacio (pardos). Aquí en Brasil una disposición judicial contra la discriminación racial no permite al llenar cualquier documento oficial poner el color de la piel, excepto el censo, lo que es obligatorio es poner la foto que e hace instantánea por el emisor que además corre con los gastos, COMENTARIO de Esopo\Moustafa Hamze Guilart.1

Imagen de Anónimo

Fijense si los negros son malos   Que  invadieron una región habitada por  humanos y a fuerza de matar indios  se hicieron dueños de america central y sur america....Despues los negros trajeron esclavos españoles  y los usaron como:"CARNE DE CAñON" EN SU GUERRA CONTRA SU REY PARA ROBARLE SUR AMERICA Y AMERICA CENTRAL   Y  DESPUES DE UTILIZARLOS EN LAS GUERRAS COMO CARNE DE CAñÓN  

Imagen de Anónimo

"En la Isla de 11,2 millones de personas, el 64 % de ellas son blancas, 26 % mestizas y nueve por ciento negras." El que se crea este comentario no a vivido en Cuba

Imagen de Anónimo

y el racismo de los negros, cuándo se debatirá o serán reconocido como la raza más racista sobre la faz de la tierra, y Cuba no escapa  a ésto.