Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
15:47 CET.
Crisis migratoria

'No Borders'

* Son también coautores de este reportaje los periodistas Diana Sofía Chazatar HernándezJuan Rueda, Sara Sánchez y Estefanía Giraldo.


 

Sobre la costa del Caribe colombiano se encuentra el municipio de Turbo, a pocos kilómetros de la frontera con Panamá. Desde el pasado 9 de mayo sus habitantes acogen a cientos de cubanos que llegan persiguiendo un sueño, una esperanza. Su meta es Estados Unidos. Panamá ha militarizado la frontera pero los cubanos no darán un paso atrás.

Yadira tiene 24 años, y seis meses de embarazo. Su cuerpo es robusto, el sol ha dejado su cara, sus hombros y su pecho enrojecidos. En su rostro predomina una expresión de incertidumbre. Habla poco. Su mirada permanece quieta, pesarosa. Ella y su pareja, Odelky Hernández, un hombre moreno y delgado que lleva un incipiente bigote sobre sus labios secos, salieron de Cuba el 2 de noviembre del 2015 con el propósito de establecerse en Estados Unidos. Ahora se encuentran varados en una bodega de Turbo, junto a cientos de cubanos más.

La bodega, propiedad de un comerciante de Turbo, estuvo en arriendo hasta el 18 de mayo del 2016. Ese día se puso a disposición de más de 200 migrantes, en su mayoría cubanos. Colombia es el principal centro de conexión migratoria entre América del Sur y Centroamérica. El municipio de Turbo siempre ha sido un punto de paso para migrantes de diversas nacionalidades debido a su cercanía con Panamá.

Emélides Muñoz, secretario de Gobierno de Turbo, asegura que"el tema de migrantes es histórico en el municipio".

"Hemos hecho un recorrido muy grande… hubo momentos difíciles", recuerda Odelky cuando habla de su travesía hasta Turbo.

Selva, con esa palabra resumirían su viaje. Guyana fue el primer suelo extranjero que pisaron. Caminaron dos días. A su alrededor solo veían verde, la humedad, los insectos, los animales. Así atravesaron la selva hasta Brasil, el segundo país del recorrido.

Pensaron que no llegarían más lejos. "Estuve cinco días ensuciando solo sangre", recuerda Odelky. Su salud no le permitió continuar. Gracias a la caridad de dos indígenas brasileños logró recuperarse. Ahí permanecieron casi ocho meses, reuniendo el dinero para continuar.

La migración irregular va acompañada de un negocio lucrativo e ilegal, el tráfico de personas. Los migrantes pagan por ser trasladados en ciertos tramos del recorrido, al mismo tiempo se convierten en víctimas de delincuentes conocidos como "coyotes". En ese punto pueden correr, o no, con suerte. A menudo, a los migrantes les quitan su dinero, sus pertenencias, y los abandonan en medio de la selva. Son golpeados, violados, incluso son entregados para la trata de personas. En 2014 se detectó que el 45% de las víctimas de tráfico humano en Colombia fueron de nacionalidad cubana.

En el camino a Brasil a Yadira y Odelky les arrebataron todo; es una escena que evitan mencionar.

Hay quienes prefieren no arriesgarse. Kelys Alvarez, una mujer morena, de labios gruesos y ojos grandes, viaja con sus dos hijos y su madre. "No me sometí a los peligros de la selva, estaba viajando con dos niños pequeños", dice. Al salir de Cuba intentaron establecerse en Ecuador, allí les fue negada la visa profesional. La segunda opción era probar suerte en EEUU. Han cruzado dos países por carretera y, si no se da un puente aéreo, de la misma manera planean llegar a su destino.

Encontrar militarizada la frontera

En los últimos años el flujo migratorio a través de Colombia se ha disparado. Los habitantes de Turbo no se extrañan de ver caras nuevas, de rasgos diferentes. A finales de 2012 el presidente estadounidense Barack Obama anunció sus intenciones de reestablecer las relaciones con Cuba. Esto podría significar la desaparición de la Ley de Ajuste Cubano. Ante esa posibilidad, el éxodo cubano se multiplicó. Mientras que en 2006 se detectaron 43 migrantes irregulares en Colombia, en 2012 fueron 700, y en 2015 se llegó a 8.855 personas detectadas. Sin embargo, otros cientos, quizá miles, atraviesan el país sin que las autoridades se enteren.

En el centro de Turbo, formado por cinco cuadras atiborradas de locales repetitivos, solían verse muchos migrantes. El centro madruga y trasnocha. Su bullicio es permanente. Los migrantes se hospedaban, comían, y pagaban por el transporte para seguir su ruta. Capurganá o Sapzurro eran la siguiente y última parada en Colombia. Ahora se quedan en la bodega.

Al aumentar los migrantes en condición de irregularidad, aumentan las actividades delictivas a su alrededor. El secretario de Gobierno Emélides Muñoz asegura que su mayor preocupación es la seguridad. Los migrantes "son personas vulnerables con la esperanza de llegar a EEUU. Fáciles de convencer por quienes ofrecen llevarlos a Panamá, Costa Rica o EEUU. Ahí está el peligro, mientras ellos tengan la esperanza, habrá quien les provea el servicio". Por lo cual, el crecimiento, y surgimiento, de grupos dedicados al tráfico de personas es la principal amenaza para el orden público del municipio.

Hasta el momento, Yadira y Odelky han atravesado cinco países. Confiesan que no lo creían fácil, pero no lo imaginaban tan difícil. Yadira pensó que nunca tendría hijos. Es diabética y ha vivido tres abortos involuntarios. "No podía tener bebés, Diosito me lo mandó en el camino", enfatiza Yadira, eleva la mirada y acaricia su panza. En Brasil supo que estaba embarazada, de inmediato la internaron en un hospital. Cambiaron sus planes; retomaron su ruta. Esperan que el bebé sea ciudadano estadounidense. Hasta Ecuador caminaron por el Amazonas, de nuevo se enfrentaron a la selva, con las maletas al hombro. No hubo comida por tres días. Los pies de Yadira se hincharon. "Vivimos una experiencia dolorosa, triste. Decirle al grupo: avancen, sigan, que yo no puedo seguir así con ella", cuenta Odelky.

Antes de que Colombia se enfrentara a la situación de los migrantes cubanos en Turbo, el hecho se presentó en Nicaragua, en Costa Rica y en Panamá. Los tres países terminaron por cerrar sus fronteras, y negociar puentes aéreos con México para permitir el tránsito de los cubanos.

El Gobierno panameño cerró la frontera con Colombia el 9 de mayo para evitar una nueva oleada de inmigrantes. Su presidente, Juan Carlos Varela, aseguró que el país no está es condiciones de afrontar el creciente flujo migratorio. La frontera fue militarizada a los ojos de cientos de migrantes. Otros, como Yadira y Odelky, estaban en camino. Se enteraron al llegar a Turbo.

"No solo con golpes se maltrata"

Al grupo de migrantes frenados por la decisión de Panamá se suman integrantes día tras día. Llegan con su equipaje y con la sonrisa de terminar un tramo más. Al recibirlos aplauden, se abrazan. Tal vez no se conocen, pero se comprenden. Aylin Garicruz, una fotógrafa de 28 años, salió de Cuba el 31 de agosto del 2014. Pensaba radicarse en Ecuador. No logró conseguir la visa profesional y permaneció de manera ilegal por más de un año. Siguió hasta Colombia, vivía y trabajaba en Medellín. "Cuando me enteré de que el cuello de botella se había formado acá en Turbo, decidí venir. Unirme a estos cubanos", cuenta Aylin.

"Simplemente queremos seguir nuestro recorrido. Nada más pedimos eso. Sin embargo, el Gobierno colombiano tiene que tomar partido. En Costa Rica sucedió algo parecido y Costa Rica le dio solución. En Panamá sucedió, y Panamá le dio solución. En Colombia nos han dejado ahí", dice Odelky.

Más de 400 migrantes se encuentran recluidos en una bodega de 240 metros cuadrados. Hileras de colchonetas forman los espacios por los que se puede caminar dentro de la bodega. Abundan las cuerdas con ropa extendida y maletas en el piso. Hay más personas en camino; están a lo largo de Colombia, y en  Ecuador, donde según el Gobierno hay alrededor de 5.000 cubanos a la espera de continuar.

"Aquí nos están maltratando, no solo con golpes se maltrata", afirma Odelky ante la situación que vive en la bodega. Los mosquitos, el calor que 300 cuerpos intensifican, y la humedad, son solo algunas de las condiciones del albergue que ponen en riesgo la salud de las personas. En la parte trasera, a metros del lugar en que preparan sus alimentos, se pueden ver y oler, tan oscuras como espesas, las aguas residuales estancadas. Un paraíso para la proliferación de mosquitos y roedores.

El Gobierno local, bajo la presión de cumplir con la garantía de los derechos humanos del migrante, ha impulsado acciones para atender a quienes se albergan en la bodega. El 26 de mayo se creó, de forma excepcional, un equipo interdisciplinario del Hospital Francisco Valderrama. A diario van al albergue para prestar atención médica e inspeccionar las condiciones de higiene. Dos casos de malaria fueron tratados, el resto de personas se sometieron a un examen para verificar si había propagación.

La alimentación de los migrantes ha sido asumida por los habitantes de Turbo, en un acto de solidaridad. La bodega y los enseres de los que disponen también hacen parte de las ayudas de los ciudadanos. "La mayoría de nuestros habitantes son víctimas de conflicto armado interno, y entienden qué es vivir en situación de vulnerabilidad", dice Emélides Muñoz. El respaldo de la población de Turbo ha contribuido a hacer más llevadera la espera.

A pesar de que los migrantes reciben una mínima atención médica, un suministro de agua al día a través de Aguas Urabá, y comunicación constante con el secretario de Gobierno de Turbo, las condiciones en que se encuentran siguen siendo una violación a sus derechos. En el "principio de coherencia" del CONPES 3603, documento que rige la política migratoria en Colombia, se establece que el Gobierno debe actuar de manera recíproca en el trato a los migrantes, asumir el cubrimiento de sus necesidades básicas y tratarlos de manera digna y justa.

Los cubanos quieren dar a conocer su situación. Dicen que las autoridades en Turbo se han desentendido. "Hicimos cartas, firmamos todos los cubanos. Son para que lleguen al Canciller, o al Presidente. Sin embargo, las cartas están guardadas", dice Odelky. "Nos dijeron que en Colombia todo es por escrito, y tiene 15 días para su respuesta. Entonces nosotros los cubanos no tenemos derecho a nada, porque esa carta está guardada. Ahorita tiene más de 15 días y todavía no ha salido a la luz".

El secretario de Gobierno de Turbo, Emélides Muñoz, tiene la carta en su oficina. En una visita al albergue asegura a los cubanos que no la ha diligenciado porque no estaba seguro de que fuese escrita por ellos, ya que se la entregó alguien del pueblo. Los migrantes le piden que la envíe, que los cuente y verifique que todos firmaron.

Niños, ancianos y embarazadas

También en el CONPES 3603 se encuentra el "principio de focalización", por el cual deben ser atendidas con prioridad las personas vulnerables socialmente, como niños, ancianos y mujeres gestantes.

Hasta el 2 de junio se contaban siete niños, dos mujeres en embarazo, y 23 personas mayores de 50 años durmiendo en la bodega. Según un informe del Hospital Francisco Valderrama, tras una valoración médica, a las dos gestantes les entregaron multivitamínicos para garantizar la atención integral.

"En estos momentos acabo de caerme, y nada, al hospital no quiero ir", dice Yadira. Piensa en su embarazo, pero no le interesa ir al hospital de Turbo, pues su primera experiencia allí fue desastrosa.

Yadira y Odelky llegaron a Turbo en un bus, propiedad de Sotraurbanarte o Transporte Hernández, las dos únicas rutas que llegan hasta el municipio. Ella alcanzaba los 40 grados de fiebre. Fue ingresada de urgencia en el hospital. Su ingreso fue tan veloz como su expulsión, nadie le dio razones. Yadira no tenía documentos, no tenía dinero. Considera que por eso le negaron la atención. A causa de su delicada condición la recibieron de nuevo, días después. Asegura que mientras estuvo en el hospital nunca recibió alimentos, tampoco se le permitió ver a su esposo. Le hacían exámenes, ultrasonidos y demás, pero al regresar ya no era horario de visitas, ni de comida.

Aún se encontraba indispuesta cuando decidió pedir el alta voluntaria. Al hacerlo, Yadira tomaba total responsabilidad sobre lo que pudiera ocurrir con su salud. Ella no vio otra opción.

Este caso es una clara desatención al mencionado "principio de focalización". Más adelante Yadira fue atendida gracias a la creación del equipo interdisciplinario. Sin embargo, la atención que le brindaron previamente expone la situación a la que, con frecuencia, se enfrentan los migrantes irregulares por fuera de una situación apremiante para el Gobierno, como la que se vive en Turbo.

Kellys por su parte, ha tenido a sus dos hijos enfermos. El mayor llegó con una fuerte tos, no dormía bien, y sudaba en medio de la fiebre. Tenía bronquitis. En Turbo lo atendieron, le recetaron antibióticos y otras medicinas. A Samuel, el bebé, se le empezaron a ver puntos rojizos sobre la piel, en todo el cuerpo. Lloraba, y no se calmaba por la comezón. Era un sarpullido producido por el brusco cambio de temperatura y el calor excesivo en la bodega. Ahora una capa de maizena cubre el cuerpo del pequeño varias veces por día, el sarpullido está por desaparecer.

En medio de las visitas del equipo interdisciplinario del Hospital Francisco Valderrama algunos migrantes han solicitado, o requerido, mayor atención médica. Ellos son trasladados a las instalaciones hospitalarias. Una vez solucionado su caso, son regresados a la bodega, acompañados por una funcionaria del equipo, encargada de garantizar que el migrante regrese al lugar de albergue. 

"Yo lo llamo un secuestro"

Los migrantes se pasan el día en la puerta, o en la zona trasera. No se alejan más que unos metros. Temen salir y ser capturados por oficiales de Migración Colombia. La posibilidad de ser deportados, perder el dinero y el esfuerzo invertidos, los hace preferir la estrechez de la bodega. "Yo lo llamo un secuestro. Aquí dicen que los cubanos no podemos salir a la calle", dice Odelky.

Migración Colombia tiene como funciones registrar, procesar, administrar y analizar la información de carácter migratorio y de extranjería. Los registros se efectúan cuando un migrante llega a una oficina de la entidad, o es detenido por un oficial. Cuentan los cubanos que son detenidos en pocos casos, ya que entre los gastos incluyen cierta cantidad para pagar sobornos. Quienes han llegado a EEUU cuentan que para la travesía ese dinero es tan importante como el de cada ticket de avión, pasaje de bus, o traslado con coyote.

La Constitución colombiana permite el libre movimiento de extranjeros por el territorio nacional solo si han ingresado de forma legal y su documentación está al día. Los cubanos que se encuentran en Turbo, en su mayoría, ingresaron al país sin reportarse con las autoridades. Los que se reportaron al ingresar recibieron un documento de libre circulación con una fecha de vencimiento. En general se dan diez días. Para la fecha estos documentos carecen ya de validez.

Cuando un migrante irregular es detectado por Migración Colombia, debe ser llevado a las oficinas de la entidad para iniciar un proceso alrededor de su caso específico. El Estado colombiano debe evaluar las razones de la migración; las condiciones bajo las que se realizó; y entre otras cosas, los riesgos que esa persona asumiría si regresa a su país de origen. Al final, se determina si el migrante debe ser aceptado como refugiado en Colombia, o ser repatriado. 

Se dice que los cubanos tienen libre movimiento en Turbo. Anthony Cortes, integrante de la Veeduría Ciudadana del municipio, lo contradice: "Si un oficial de Migración detiene a un migrante en la calle, lo lleva al Departamento de Migración y le da un documento de deportación". En ese documento se explicitan la cantidad de días que la persona tiene para salir de Colombia por el lugar que ingresó. Ninguno de ellos ingresó por una frontera cercana a Turbo. Si Migración Colombia maneja los casos de migración irregular de esta manera, ¿dónde quedan el proceso y análisis del que deberían dar cuenta?

Los cubanos aseguran que días antes eran más. Un par de ellos salieron a comprar un pañal o una bolsa de leche, y no regresaron. Se enteraron de que han sido deportados. ¿Es posible llevar a cabo un proceso de análisis con cada caso en cuestión de días, en menos de una semana? Ellos sospechan que Migración Colombia fue negligente con sus compatriotas y omitió el debido proceso, apelando tan solo a la irregularidad de su ingreso al país.

La gestión de Migración Colombia es mínima e inefectiva en cuanto al manejo de la migración irregular. "No creo que hagan seguimiento. Supongo que la forma en que se dan cuenta si salieron o no, es cuando llegan a otro punto de control de Migración Colombia con el salvoconducto. Ahí se dan cuenta si está o no vigente", dice el secretario de Gobierno, Emélides Muñoz.

Ante los peligros de salir a recorrer el pueblo, algunos de los cubanos, que no tienen smartphone ni internet, no hablan con sus familias desde hace meses. "El único teléfono que existe en Turbo para llamadas internacionales, supuestamente, está al lado de la Oficina de Migración", dice Odelky, recordando a sus hijas de 12 y 15 años, que dejó en Cuba y de las que no sabe nada hace más de dos meses. Lo tranquilizaría poder escucharlas, poder verlas. El internet que algunos habitantes de Turbo pueden facilitarle es inútil. En Cuba la conexión a internet es difícil y costosa, y las familias de Yadira y Odelky no cuentan con los recursos económicos para acceder a internet.

WhatsApp para seguir en contacto

Las presiones económicas son uno de los principales motivos de emigración. Los cubanos se sienten obstaculizados para progresar. Aun siendo profesionales ven que sus aspiraciones no son realizables en la sociedad cubana. "En Cuba el salario es muy bajo, no tenemos posibilidad de ahorrar", dice Juana Lina Torres, la madre de Kellys. Ella vendió su casa y  todo lo que tenía en Cuba para reunirse con su hija en Ecuador.

"Dicen que vamos a EEUU por la Ley de Ajuste Cubano. Pero es sobre todo por el Gobierno, la política que tenemos en Cuba, ese régimen ha llevado a la situación económica tan crítica que vive el país. Todo es una cadena", explica Kellys.

Yadira y Odelky recuerdan haber atravesado Colombia desde Ipiales, pasando por Cali y Medellín hasta llegar a Turbo. El recorrido por toda Colombia y parte de Perú lo hicieron por carretera, en bus. En diferentes ocasiones se encontraron con las autoridades. "Solo quieren dinero, sino nos deportan", puntualiza Yadira. En la carretera de Perú fueron detenidos. Un uniformado subió al bus y les comunicó que debían bajar para una requisa. "A mí me quitaron la ropa, me quitaron los zapatos, me revisaron la plantilla, todo, solo buscando dinero",recuerda Odelky. Yadira estaba junto al bus entre el montón de pasajeros, vomitando al igual que todo el camino. A ella la requisaron de forma breve, pero su estado de salud les fue indiferente.

En Colombia también fueron extorsionados por integrantes de la policía. Allí no los desnudaron. Sin embargo, otros cubanos denuncian haber sido víctimas del mismo trato que Odelky recibió en Perú, en territorio colombiano.

Una vez en Turbo, confirmaron los rumores del camino. La frontera entre Colombia y Panamá estaba cerrada indefinidamente. La pareja se sumó al grupo de cubanos en la bodega.

La semana que siguió a la militarización de la frontera, en las calles de Turbo dormían cubanos, nepalís, africanos, haitianos y demás. Al cabo de unos días quedaron los cubanos y un par de otras nacionalidades. El resto decidió aventurarse en la selva del Darién; la alternativa que ofrecieron los "coyotes".

Antes de irse, los migrantes compartieron sus números de WhatsApp y crearon un grupo para mantener el contacto entre los que se quedaban y los que partían. Al grupo lo llamaron "No Borders", en inglés porque es el idioma que para ellos simboliza la libertad, el idioma del país al que sueñan llegar y pertenecer. La idea del grupo siempre fue saber cómo se encontraban los migrantes que continuaron.

Algunos migrantes escribieron desde Panamá y Costa Rica. En los mensajes, quienes pasaron dicen que la trayectoria es la más difícil que han hecho, debido a las piedras, montañas, y ríos que atravesaron. Uno de los migrantes cuenta que caminaron por casi siete días en medio de la selva, durmiendo en cualquier lugar y con escasa comida. En el chat les recomiendan a los cubanos que no tomen esa ruta, porque tienen niños y personas mayores que, según su experiencia, no la resistirían. Pero una historia sobresale en los mensajes, dice que seis personas murieron ahogadas intentando cruzar un río; también murió un niño de dos años, iba con su padre y ambos fueron arrastrados por la corriente. La esposa y madre sobrevivió. Quien lo escribe no especifica la nacionalidad de las víctimas y desconoce el paradero de la mujer.

"Muchos han llegado a su sueño americano, pero muchos han tenido que pagar el sueño con su propia vida. Eso es lo que estos cubanos que estamos en Colombia no queremos hacer", dice Aylin Garicruz.

Los cubanos que están en la bodega tienen muy claro que a Cuba no regresan, pero tampoco están dispuestos a pasar por la selva del Darién. En especial conociendo la suerte que corrieron algunos de los que una vez estuvieron en Turbo y eligieron seguir sin escuchar razones.

Varados como están en Turbo, aseguran que su derecho a salir libremente de cualquier país, establecido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, está siendo vulnerado al no permitirles salir por la frontera con Panamá. Sin embargo, la misma ley asegura que ese derecho puede "ser objeto de restricciones cuando se hallen previstas en la ley, sean necesarias para proteger la seguridad nacional, el orden público, la salud o la moral públicas o los derechos y libertades de terceros". El efecto dominó en el cierre de las fronteras de Nicaragua, Costa Rica y Panamá es debido a que el flujo migratorio les representa un problema de orden público y seguridad social. Estos países están en todo el derecho de cerrar sus fronteras. A pesar de ello, las demás fronteras de Colombia están abiertas; el derecho de los migrantes a salir del país está garantizado.

Yadira y Odelky han emprendido un viaje de meses, mientras que al tomar un avión desde La Habana, Cuba hasta Miami, Florida se puede llegar a EEUU en más o menos 28 minutos. En lugar de cruzar los 370 kilómetros que separan a La Habana de Miami, la pareja ha recorrido 7.321 kilómetros por América del Sur para llegar a Turbo. Apenas llevan un poco más que la mitad del camino y ya han hecho 19 veces la distancia de un vuelo directo entre su origen y su destino.

La pareja espera que el Gobierno colombiano les permita continuar su recorrido. No les interesa si es por avión o por tierra, solo quieren seguir. En su camino a EEUU los esperan todavía Panamá, Costa Rica, Nicaragua y México. Si los atraviesan de manera sencilla y rápida, la distancia que les falta está alrededor de los 1.974 kilómetros. Una vez lleguen a su destino, suponiendo que ingresen por Reynosa, frontera entre México y EEUU, habrán recorrido más de 9.250 kilómetros. Lo que equivaldría a 13 idas y regresos entre La Habana y Miami.

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Comentarios [ 10 ]

Imagen de Anónimo

"Antes de irse, los migrantes compartieron sus números de WhatsApp"Si están tan apurados que necesitan de la caridad de los colombianos para comer ¿cómo tienen teléfonos móviles para conectarse por WhatsApp? ¿A poco la conexión de celulares en Turbo es gratis?

Imagen de Anónimo

Eso de que "Los cubanos que están en la bodega tienen muy claro que a Cuba no regresan" es ridículo. Ellos a Cuba no regresarán voluntariamente, pero los colombianos los van a deportar a la fuerza, que para el caso es lo mismo con idéntico final, a Cuba de nuevo a seguir desfilando en las plazas en apoyo a su amado-odiado gobierno.

Imagen de Anónimo

Esos cubanos no darán un paso atrás, siempre caminarán adelante, solo que en Colombia los harán dar una media vuelta antes de comenzar la caminata.

Imagen de Anónimo

Estarán locos pero allá con quien tu sabes no hay quien viva.

Imagen de Anónimo

Laaaaaaaaaaaargo . Me canse , eche la siesta ...volvi a leer y volvi a cansar . Pero bueno , peor son los ladrillos de Ricardito . Cual es la moraleja del cuento ? Pues que se acabo . Se acabo lo que se daba . Latinoamerica ha cerrado la puerta a los cubanos . Y ha cerrado la ruta terrestre . Ahora los cubanos que podran atravesar Pansma/Costa Rica/Nicaragua  y no sean capturados en mexico seran muy muy pocos . Solo queda emigrar x aire con una visa o por mar . La luz de alante es la q alumbra . Todos esos cubanos esperaron a vender sus casas a precios de robo y de tanto esperar una buena venta ya es tarde . Los q regalaron sus propiedades ya estan en Miami hace dos años . La avaricia rompe el saco . Colombia dijo que no . Y aunque diga que si Mexico dice que no . Lo mejor q pueden hacer es regresar a Cuba .

Imagen de Anónimo

A ver a ver a ver ... desde hace meses los gobiernos latinoamericanos estan diciendo a los cubanos que "no se tiren"... pero ellos siguen... bueno eso es lo que le toca a los refugiados de estomago, que si logran llegar a USA a los 366 dias estan de vuelta en cuba con el dinero del contribuyente americano

Imagen de Anónimo

Coño DDC MUY PERO QUE MUY LARGOOOOO EL TEXTO, mayúsculas para enfatiza. Por Dios algunos trabajamos y solo tenemos unos minutos para esto, no me mal interpreten hacen muy buen trabajo pero en la era de Internet un artículo con más de 10 párrafos es un ladrillo insufrible, publíquelo en dos partes o reduzcan semejante cantidad de palabras por el bien de todos aquellos que queremos leerles pero ni tenemos coneccion a internet siempre ni tenemos todo el tiempo del mundo para dedícalo a la lectura.Gracias

Imagen de Anónimo

"...pero los cubanos no darán un paso atrás."Esto en el primer parrafo, pa q leer el resto.

Imagen de Anónimo

Ay que estar loca para irse de Cuba siendo diabetica . Mas loca todavia si te vas de Cuba para la Selva del Amazonas . Loca pero loca de remate si encima no tienes dinero ni forma de ganarlo . Loca pero loca de Mazorra si a todo ello le sumas un embarazo de 6 meses . Ahhh el amor ...un momentico de calenton y una barriga . Y aun mas reloca pensar que en esas condiciones Colombia te atendera gratis como si estuvieras en el Pediatrico y encima Mexico fletara un avion para llevarte , con tu novio/marido/templante Odelky ( que por lo visto es un " fiera " porque las deja embarazadas solo de mirarlas y tiene dos hijas regas por Cuba ) a la frontera con USA . Lo siento por Yadora , peto como decimos en Marianao ...chica , estas embarcada .

Imagen de Anónimo

Por favor dejen el drama, deportación a Cuba ya.