Sábado, 16 de Diciembre de 2017
00:49 CET.
Elecciones EEUU

La convención de Donald Trump

A juzgar por el ruido de la prensa, hubo tres momentos estelares en la convención republicana que acaba de terminar en Cleveland.

El primero fue el innecesario plagio de un par de párrafos de un discurso de Michelle Obama del 2008, introducido en el texto de la señora Melania Trump por una redactora descuidada y deshonesta. Eso no se hace. Debilitó totalmente el impacto de sus palabras y de su hermosa presencia. Hoy lo único que se recuerda de su charla es que hubo un plagio.

El segundo fue el discurso del senador republicano Ted Cruz. Comenzó con aplausos y terminó con abucheos. No pidió el voto para Trump y se limitó a reclamar que los electores votaran lo que la conciencia les dictara. De alguna manera, Cruz era coherente con su propia prédica. No podía solicitar de los otros lo que él no estaba dispuesto a hacer. No votará por Trump ni por Hillary. (Probablemente lo haga por Gary Johnson, el exgobernador de Nuevo México, candidato del Partido Libertario).

El tercero fue el esperado discurso de Donald Trump. La duda era si habría asumido un talante presidencial, sereno e inclusivo, o si seguía siendo el fiero candidato que había derrotado a 16 adversarios con un duro lenguaje de barricada, cáustico y efectivo. El enigma duró poco en despejarse. Seguía siendo el Donald Trump de siempre y eso gustaba. El 75% encontró que su charla había sido magnífica o buena. El 24% se sintió decepcionado.

El discurso duró una hora y 15 minutos (el más largo de la historia para este tipo de eventos), pero lo leyó con firmeza y dominio del auditorio. No fue nada aburrido. Lo vio y escuchó un 10% de la población norteamericana, la mayor parte de esas personas, presumiblemente, votantes republicanos.

En una sociedad políticamente apática, especialmente cansada tras el largo proceso de las primarias, que vota en las presidenciales, como promedio, solo un 52% del electorado, veintitantos millones de televidentes son un número notable. Es verdad que la final de los campeonatos de fútbol americano la ven más de 100 millones de espectadores, pero eso sucede en todas partes. El deporte apasiona y la política repele.

¿Qué dijo Trump? En esencia, dibujó un cuadro muy negro de la realidad estadounidense. Los caminos y los puentes están destruidos. Aumenta la criminalidad. Los inmigrantes indocumentados cometen crímenes horrendos. Las fuerzas del orden están bajo ataque. Nosotros (los trumpistas) somos el partido de la ley y el orden (dato que confirmaba la intimidante presencia del sheriff Arpaio). Nuestros socios comerciales nos estafan. Las otras naciones nos roban los puestos de trabajo. China nos saquea. Los acuerdos comerciales internacionales nos perjudican severamente. Nuestros adversarios se mofan de nosotros. 

Nuestros aliados militares no aportan la cuota que les corresponde. Podemos acabar con el califato islámico rápidamente y no lo hemos hecho. Y, naturalmente, Obama es responsable de este estado de cosas. Hillary prolongaría esta penosa situación si triunfara. Sería más de lo mismo. Su paso por la Secretaría de Estado fue desastroso. Agravó todos los problemas del Medio Oriente.

Trump coincide con la visión paranoica de una parte sustancial del país. Un 67% de la sociedad americana cree que Estados Unidos va por mal camino. Sin embargo, cuando se les pregunta si ellos están peor, la mayor parte dice que no. Los que sufren son otros. Es una cuestión de percepciones, no de estadísticas. El Apocalipsis jamás pasa de moda. Tiene muchos adeptos.

¿Qué prometió Trump? Obvio: ponerles fin a todos estos males una vez que esté instalado en la Casa Blanca. Reconstruirá la derruida infraestructura. Impedirá que entren los inmigrantes ilegales. Destruirá a los asesinos de ISIS. Reescribirá los Ttratados Internacionales de Comercio (TLC). Les exigirá a los países que forman parte de la OTAN que inviertan más en su defensa. Enderezará la balanza comercial. Pondrá a los chinos en su lugar. Cobrará menos impuestos y obligará a las empresas norteamericanas a regresar a Estados Unidos.

No dijo, por supuesto, cómo llevará a cabo estos prodigios. Será el combate definitivo contra la maldad. El Armagedón tampoco pasa de moda. También tiene numerosos simpatizantes.

En realidad, no hay nada muy nuevo en estos enfoques. El aislacionismo en política exterior, el proteccionismo económico, la condena a la globalización, al plurilingüismo y al multiculturalismo, la sospecha frente a los inmigrantes y el ultranacionalismo, son pulsiones frecuentes y primarias en casi todas las naciones. No en balde muchos hispanos, afroamericanos y otras minorías se sintieron en peligro.

Encontramos estas tendencias, en distintas proporciones, en 45 partidos europeos, a la derecha y a la izquierda del espectro político (The European Council on Foreign Relations los clasifica y llama "partidos insurgentes"). Hay frases de Trump que pudieran repetir Marine Le Pen o Vladimir Putin. A veces las dicen con la misma pasión. Veremos qué nos depara Hillary Clinton la próxima semana. Les toca responder a los demócratas.

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Comentarios [ 27 ]

Imagen de Anónimo

Uno de los graves problemas que tienen los Republicanos desde hace años es que han dejado de favorecer y seguir a sus líderes más preparados y respetados. Un Colin Powell, un Ron Paul o un John Kasich son desestimados y hasta vilipendiados por los extremistas que han secuestrado el partido, con la venia de votantes que son capaces de admitir cualquier cosa de esa pandilla con tal de no dar su brazo a torcer ni parecer moderados. Al propio John McCain, que tenía posibilidades reales de ganar en 2008, le fastidiaron la jugada cuando le endilgaron a la desatinada e incompentente de Sarah Palin. Pero en fin de cuentas los Démocratas casi que agradecemos toda esa locura, pues nos hace más fácil y clara nuestra decisión, sobre todo después de comparar la seriedad y madurez de nuestro proceso primario con la mediocridad y payasería de las primarias del otro partido. Dejen la histeria mediática y la intolerancia y manden a sus candidatos a la escuela si no quieren quedar relegados para siempre en este país.

Imagen de Anónimo

Yo voy a votar por Mao Zedong, lo revivo y voto por el chino. Menos mentiroso e hipocrita que los republicanos y los democratas...

Imagen de padre Ignacio

Muchas gracias Camilo, tambien yo les extraño, pero para mi es dificil desarrollar mi estilo entre alambradas semanticas y la censura infantil del webmaster, un señor con muchos complejos y muy mal amigo de la diversidad de opiniones y estilos. Bendiciones buen hombre.

Imagen de Anónimo

Lo gracioso de este artículo de Montaner es que se olvida de pedir disculpas por la violencia que pronosticó en la Convención Republicana. Ahora parece que el caos va a opacar la demócrata, pero de eso no se ocupa en sus comentarios. ¿Qué se va a ocupar? La prensa ha quedad en evidencia con las revelaciones de Wikileaks.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Padre Ignacio, aprovecho la ocasion de apoyar sus ideas en este foro, para decirle que lo extrañamos en los foros de Cubaencuentro. Un abrazo.

Imagen de Anónimo

No hay que fajarse, entre Trump y Hillary? que poco tenemos para escoger; pero que entre la comunista Hillary y El semi-facista Trump me voy por Trump, ya de comunistas estoy hasta el queque y Hillary sera flojita como natilla con los castro, ayatolas, isis etc, y no es racista? eso lo dudo. Por lo demas subscribo el comentario del anonimo de las 19:44

Imagen de padre Ignacio

Mucha gente deplora el estilo de Crazy Trump, muchos son los mismos que acusaron a Mitt Romney de haber sido muy pasivo durante su campaña presidencial en el 2012, lo mismo paso con John McCain, obviando claro esta,  el garrafal error de haber escogido a la inefable Sara como VP.Ahora que tienen a un attacking dog, cuyo estilo sin dudas ha mantenido en vilo a la opinion publica,  le viran la espalda. Creo que hubiera sido honesto que CAM dijera que Crazy Trump  no le pidio a Ted Cruz el endorsement, solo le pidio que hablara en la convencion y este lo acepto, tambien seria bueno decir que Crazy Trump tuvo acceso al discurso previamente y aun asi no lo detuvo y que la guarapera al fin y al cabo logro lo que Trump mas desea, que es estar en los titulares sin importar lo que digan.

Imagen de padre Ignacio

 Bueno, bueno, no hay nada malo en nadar y guardar la ropa, que es lo que está haciendo CAM con sus ataques a Trump. En EU ha cambiado dramáticamente la composición étnica, ya los blancos dejaron de ser mayoría y es ahí donde muchos auguran el triunfo a la populista y cara de guante de Hillary Clinton, quien también ha prometido el Oro y el Moro, tal y como hacen todos en este juego. Lo cual hace que muchos pillos arrimen su sardina a la brasa clintoniana. Como los hispanos y los niches son en su mayoría unos idiotas y unos haraganes, es muy probable que voten por ella, hay un gran chance de que nuestros queridos y siempre solidarios hermanos latinoamericanos no se acuerden de que el presidente Obemba no les satisfizo la añorada reforma migratoria y que ha sido su administración una de las que más hispanos ha deportado en la historia.

Imagen de Anónimo

Como de costumbre, un buen artículo de Carlos Alberto Montaner. Con respecto al circo de Donald Trump en Cleveland, sencillamente penoso. Parece como si la idiotez hubiese tomado control absoluto de la base republicana y hasta las luminarias del GOP hubiesen vendido sus conciencias al bufón de Trump. Nunca pensé decir estas palabras, pero en estos días ha crecido mi respeto por la familia Bush, por Mitt Romney y hasta por Ted Cruz. Ellos han tenido la decencia de no doblar la cerviz… a diferencia del maleable Marco Rubio, siempre tan temeroso y deseoso de quedar bien con Dios y con el Diablo. Mi esperanza es que, al final, Donald Trump será derrotado por la gente juiciosa de Estados Unidos y una mujer, Hillary Clinton, va a ser la encargada de darle la paliza.

Imagen de Anónimo

Al 19:44. El que habla sandeces eres tu. No vivo en Estados Unidos pero si me tocara votar no se por quien lo haria; pero de lo que estoy seguro es que no seria por Trump. Este tipo representa lo mas miserable del ser humano. Un megamillonario que le importa un carajo el pueblo de Estados Unidos. Su ego es mas importante y para lograr su objetivo necesita vender la idea de un pais que es un desastre. Su discurso es apocaliptico. Ojala que gane para que en muy pocos años esten en la situacion que dejo Bush el pais con el extra de que sentiras lo que es ser humillado por no haber nacido gringo. Quizas asi aterrices y te acuerdes que eres un latino mas.