Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Editorial

Un nuevo pueblo para Raúl Castro

Ya las autoridades cubanas encontraron un chivo expiatorio para la actual situación económica del país: los boteros. Por eso han publicado una lista de tarifas topes para cada tramo de viaje, habilitaron un número telefónico para las denuncias populares y simulan proteger al consumidor. Un sitio oficialista como Cubadebate brinda espacio a los lectores para que dejen sus quejas contra los taxistas por cuenta propia.

El truco es tan viejo como el régimen y consiste en echar a pelear a unos ciudadanos contra otros en tanto los jefes se ahorran dar explicaciones acerca del estado del transporte público. Pronto achacarán la falta de guaguas a la avaricia de unos cuentapropistas capaces de abandonar el servicio con tal de no cumplir con las nuevas tarifas. Acusarán a los boteros de boicotear el transporte de las ciudades.

Así van los cambios económicos impulsados por Raúl Castro.

Otra señal de esos cambios trascendió en las últimas horas: la participación de trabajadores de la India en la construcción de un hotel de lujo en la Manzana de Gómez, en La Habana Vieja. Las empresas constructoras de la parte cubana, pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), han aceptado que sus socios extranjeros contraten personal no cubano y una buena justificación para ello podría ser la especialización de los trabajadores indios, al parecer inencontrable entre la fuerza laboral de la Isla. Sin embargo, esa justificación resulta improbable cuando leemos que se trata de "electricistas, carpinteros, plomeros y albañiles", y en La Habana Vieja existe un trabajo de recuperación arquitectónica de décadas, avalado por peritos internacionales y sostenido por trabajadores locales.

DIARIO DE CUBA publicó hace varios días detalles de la fuerza laboral cubana que labora en ese hotel. Allí han sido utilizados reclutas del Servicio Militar Obligatorio aportados por la Unión de Construcciones Militares (UCM), así como trabajadores calificados que desde fines del pasado año empezaron a dejar sus puestos por las irregularidades e incumplimientos con los pagos.

En un momento en que abunda el desempleo en el país, y muy especialmente el desempleo juvenil, se emprende una obra de tal envergadura y las únicas opciones encontrables en el nuevo hotel de la Manzana de Gómez son el trabajo obligatorio y la estafa. No es extraño entonces que los mandos militares recurran a empleados traídos de la India: es la única manera de levantar un hotel garantizando el mínimo de retribuciones para los cubanos que participen en su construcción.

A lo largo de siglos, la economía cubana recurrió a la importación de mano de obra. En la mayoría de los casos, a los inmigrantes les tocó trabajar por sueldos inferiores a los de sus homólogos cubanos o cumplieron tareas para las cuales resultaba difícil encontrar gente local dispuesta. Pero nunca fueron importados trabajadores con el fin de garantizar que los cubanos no se beneficiaran de mejores condiciones contractuales. Nunca hasta ahora, bajo los cambios económicos que impulsan Raúl Castro y sus empresas militares.

Esa misma lógica gubernamental que ha impuesto tarifas topes a los boteros, vela por que los empleados estatales tengan los sueldos más bajos posibles. Niega a los trabajadores por cuenta propia el acceso a un mercado mayorista, así como niega a los inversionistas extranjeros la libre contratación de trabajadores. Traba cuanto puede la ley de la oferta y la demanda. Y sin importar cuán pésimo sea el transporte público en las ciudades, puede hundirlo todavía más con el pretexto de perseguir a unos sujetos dispuestos a enriquecerse. En un país de jóvenes desempleados y en fuga, niega las posibilidades, por mínimas que sean, a los jóvenes.

Capaces de explicar la falta de guaguas por la ambición desmedida de los boteros, esas autoridades serán capaces de justificar la participación de cada vez más trabajadores indios por la indisciplina laboral y la haraganería de los cubanos. Como en el conocido aforismo de Bertolt Brecht, el pueblo habrá decepcionado tanto a los gobernantes que llega el día en que esos gobernantes deciden elegir otro pueblo. Es posible entonces que los albañiles, electricistas, carpinteros y plomeros indios de la Manzana de Gómez no sean más que la avanzadilla del nuevo pueblo elegido por Raúl Castro.

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Comentarios [ 35 ]

Imagen de Anónimo

Si les cuesta tanto trabajo a los generalotes gobernar a esos millones de díscolos y desobedientes, que además no los quieren a uds. los verdeolivo eternos, ¿por qué no hacen como sugirió Bertolt Brecht en una de sus obras?:  "Disuelvan a este pueblo y nombren otro".  

Imagen de Pedro Benitez

Cuba con altos niveles de desempleo e importando fuerza de trabajo.  El desempleo en la isla puede fácilmente aumentar con la crisis que acaba de aterrizar.  Intentar controlar la inflación es imposible y desde el jabón hasta los fideos suben de precio cuando colapsa la oferta.  Los cuentapropistas emplean a una parte importante en la fuerza laboral cubana, importante más por su eficiencia que por la cantidad.  Estos empleados pueden ser despedidos a razón de  la prolongación de la crisis actual y no pueden ser adsorbidos por el gobierno, creando un desempleo cuasi permanente que aumenta el crimen, las salidas ilegales y el descontento social.

Imagen de Anónimo

En Cuba existen miles de trabajadores de la construcción muy bien preparados en todas las ramas de la misma, el asunto es que todos han huido del trabajo asalariado con el estado. Están trabajando por cuenta propia y no hay quien les hable de tirar un chicharo para el estado, por los salarios de miseria que pagan. Van a tener que traer dentro de poco a media India a trabajar a Cuba.

Imagen de Anónimo

Mi nombre es Rosefa, y tengo ofertas muy economicas de cajitas a 2.00 CUC que contienen arroz al curry con vegetales y opciones de Masala Chicken o Bombay Duck. Por favor, hacer llegar este mensaje a los compañeros de la India, que tambien son hijos de la patria de donde provenia nuestro querido indio Hatuey. Recuerden porfa, que cuando no teniamos indios cubanos para sublevarnos contra los conquistadores españoles tuvimos que contratar al indio Hatuey porque el cacique Guamá estaba muy ocupado vendiendo helados en un espacio que le alquiló a la india Guarina.Rosefa

Imagen de Anónimo

Entonces resulta q el hombre nuevo reencarno en la India?

Imagen de Anónimo

Y la brigada notable,-la Blas Roca Calderio-,que si usted decia piole daban cabilla y cable?.  

Imagen de Plutarco Cuero

Muy de acuerdo que la China imita al padrastro ... pues Pamela es hija de alguien de apellido Campos ...

Imagen de Anónimo

Bueno, ¿y qué tiene de raro? Si el padre don Ángel traía haitianos para trabajar en Birán, Raulito trae hindúes a la isla... Es una antigua tradición familiar.

Imagen de Anónimo

Se esta poniendo buena la cosa, el gobierno descarado, en complicidad con las FAR y el partido quieren seguir explotando al pueblo, los inversionistas, a quienes lo unico que interesa es el dinero, quieren ver el hotel terminado y por ello trajeron mano de obra extranjera. Pronto los cubanos se daran cuenta que el gobierno no les paga lo que les debiera pagar porque es oportunista, abusador y explotador y que el pais se hunde por su culpa y no por culpa de la CIA, el bloqueo y bla bla bla.. y que los inversionistas y gobiernos extranjeros se van a aliar con la dictadura para hacer negocios. Pronto sera evidente que la solucion esta en manos del pueblo: el unico realmente interesado en su libertad.  

Imagen de Anónimo

Espero que los Indues hagan lo que el pueblo de Cuba no ha hecho en 57 años. HARÉ KRISHNA.