Domingo, 17 de Diciembre de 2017
21:59 CET.
Relaciones Cuba-EEUU

Expertos: Con Clinton o con Trump el acercamiento seguirá

Un año después del restablecimiento de lazos diplomáticos, los gobiernos Estados Unidos y Cuba siguen atando cabos en su relación bilateral, un proceso complejo pero acelerado que según los analistas no tiene vuelta atrás sin importar quién ocupe la Casa Blanca, reporta la AFP.

El 20 de julio de 2015, las Secciones de Intereses de La Habana y Washington se convirtieron oficialmente en embajadas, lo que impulsó una serie de avances coronados con la histórica visita del presidente Barack Obama a La Habana en marzo, donde llamó a los cubanos a enterrar los últimos vestigios de la Guerra Fría.

"Un año después del restablecimiento de relaciones diplomáticas formales, las relaciones entre Washington y La Habana se han movido muy rápido, mucho más rápido del ritmo normal de cambio diplomático", dijo a la AFP William LeoGrande, especialista en América Latina de la American University en Washington.

Los dos gobiernos restablecieron el correo postal directo, los cruceros estadounidenses volvieron a la Isla después de medio siglo y desde septiembre vuelos directos unirán un puñado de ciudades a ambos lados del Estrecho de la Florida.

Aunque el embargo aún prohíbe el turismo en Cuba, las visitas de estadounidenses se duplican, la cadena hotelera Starwood inauguró un hotel en La Habana y empresas como Netflix y Airbnb se hacen sentir en la Isla.

La Habana espera que "quienquiera que sea el próximo presidente" apoye "el curso actual de la política" hacia la Isla, declaró este miércoles Josefina Vidal, responsable cubana del proceso de reconciliación con Estados Unidos, en una entrevista con el diario oficial Granma.

Vidal agregó que La Habana espera que Obama use al "máximo" sus facultades ejecutivas en lo que le resta del mandato para "hacer irreversible" el histórico acercamiento.

El sorpresivo acercamiento a La Habana fue una jugada audaz de Obama, que ocupa sus últimos meses en la presidencia, sin más elecciones que ganar y frustrado por las barricadas de sus opositores en el Congreso.

Pero para el nuevo presidente que tomará el control de la Casa Blanca el 20 de enero de 2017, el tema cubano puede ser un asunto más sensible, con una agenda legislativa propia y un capital político a gastar meticulosamente.

"El ritmo del cambio puede ralentizarse de algún modo, porque el nuevo presidente tendrá sus propias prioridades", dijo LeoGrande, coautor de un libro sobre medio siglo de diplomacia encubierta entre Washington y La Habana.

El acercamiento con Cuba apenas ha resaltado en la virulenta campaña electoral a las presidenciales de noviembre, con los titulares centrados en las incendiarias declaraciones del candidato republicano Donald Trump y los escándalos de su rival demócrata Hillary Clinton.

Wayne Smith, exjefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, dijo estar sorprendido de que a diferencia de hace unos años, las autoridades cubanas ya no son "los sospechosos habituales" de los republicanos, quienes realizan su convención para coronar a Trump como su candidato esta semana en Cleveland (Ohio).

Todos los cambios introducidos por Obama fueron decididos sin ningún voto del Congreso estadounidense, y podrían ser cancelados de un plumazo por el sucesor de Obama.

Pero gane quien gane en noviembre, nadie en Washington imagina que el nuevo ocupante de la Casa Blanca rompa nuevamente relaciones con La Habana y retraiga medio siglo de enemistad y desconfianza mutua.

Claramente, la principal razón es económica: el potencial del pequeño país de 11 millones de habitantes situado a menos de 200km de Florida.

La exsecretaria de Estado, que se asume como heredera de las políticas de Obama, ha dicho que el embargo "debe terminar de una vez por todas", abogando por un enfoque a favor del sector privado "para fomentar el progreso y presionar al régimen".

Para Ted Piccone, analista del Instituto Brookings, "una presidencia de Clinton mantendría el rumbo trazado por Obama".

"Pero quizás con un poco más de precaución", añadió.

Si se trata de Trump, el magnate inmobiliario ha enviado señales contradictorias: cree que "la apertura hacia Cuba está bien" aunque opinó que es posible obtener un "mejor acuerdo".

Trump intentaría "fijar mayores condiciones para el acercamiento", dijo Piccone a la AFP.

Pero según Smith, el impredecible millonario, quien se burló del viaje de Obama a La Habana y prioriza la seguridad en su campaña, podría también intentar ridiculizar a los demócratas, acusándolos de tener una "política suave" hacia la Isla.

Ciertamente, los dos países todavía deben resolver varias controversias.

Además del fin del embargo, La Habana exige la devolución del territorio que ocupa la base naval estadounidense de Guantánamo desde 1903, y deben aclararse los millones de dólares en indemnizaciones por la nacionalización de empresas norteamericanas en la Isla en 1960.

Según LeoGrande, el embargo será el "mayor desafío" del próximo presidente en su política hacia Cuba. Necesitaría armar una "amplia coalición" de demócratas y republicanos pro negocios para finalmente revocarlo.

Algunas medidas de Obama han flexibilizado las regulaciones, pero a juicio de Piccone un levantamiento absoluto del embargo parece "improbable si no se producen más cambios en Cuba".

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Comentarios [ 12 ]

Imagen de Anónimo

Al pasado no regresaremos jamas viva fidel....

Imagen de Anónimo

A un sin nuestro comandante (fidel) cada cubano es un pueblo un ejercito y digno de admirar , comandante en jefe ordene socialismo o muerte

Imagen de Anónimo

Por suerte de Rubio no quedo ni la sombra en las primarias ya es reconocido como lo q es un pesimo politiquero de republica bananera..................................................

Imagen de Anónimo

Sueño de una noche de verano....¡Quien lo iba a decir!

Imagen de Amadeus

Pero qué vaa decir Wayne Smith visitante regular en la habana y agente castrista en la Oficina de Intereses.

Imagen de Anónimo

No puede decirse que "con quien sea en la Casa Blanca", el proceso entreguista propulsado por obama. Si "quien sea es Trump o Clintos, entonces pudiera haber razon en decir eso, pero si por ejemplo, hubiera llegado Marco Rubio, las relaciones hubieran empeorado incluso con respecto a antes de Obama. Los cubano no tuvimos suerte, y no gano el gallo nuestro. Esa derrota fue funesta para la causa de la libertad de Cuba.

Imagen de Anónimo

Depende. Un inquilino serio en la casa Blanca y que se dé a su lugar, a buenas horas se bajaría a prestarle atención a los Castro y a respirar el mal aliento de ambos. Como dice el refrán: "La mujer del César no sólo tiene que serlo; sino también..."

Imagen de Plutarco Cuero

Point of Clarification: Donald Trump on Cuba Policy  at 11:51 PM Tuesday, July 19, 2016Whether out of laziness or political convenience, it has become a media "talking point" that Republican presidential nominee, Donald Trump, purportedly supports President Obama's Cuba policy. However, the record states otherwise. For the sole purpose of clarification, below is the transcript of what Trump said about Obama's Cuba policy during the March 15, 2016, presidential debate held in Miami, FL:

Imagen de Plutarco Cuero

CNN's DANA BASH: Mr. Trump, you said the concept of opening Cuba is fine. You said the concept of opening Cuba is fine. Why do you agree with President Obama and disagree with what Senator Rubio just said?DONALD TRUMP: Well, I don't really agree with President Obama. I think I'm somewhere in the middle. What I want is I want a much better deal to be made because right now, Cuba is making - as usual with our country, we don't make good deal. We don't have our right people negotiating, we have people that don't have a clue. As an example, I heard recently where the threat was made that they want reparations for years of abuse by the United States, and nobody's talking about it and they'll end up signing a deal and then we'll get sued for $400 billion or $1 trillion. All that stuff has to be agreed to now. We don't want to get sued after the deal is made. So I don't agree with President Obama, I do agree something should be - should take place. After 50 years, it's enough time, folks. But we have to make a good deal and we have to get rid of all the litigation that's going to happen. This was just a little story but it was a big story to me because I said oh, here we go, we make a deal, then get sued for a tremendous amount of money for reparations. So I want to do something, but it's got to be done intelligently. We have to make good deal.

Imagen de Plutarco Cuero

BASH: Senator Rubio, I know you want to get in. But just to be clear, Mr. Trump, are you saying that if you were president, you would continue the diplomatic relations or would you reverse them?TRUMP: I would want to make a good deal, I would want to make a strong, solid, good deal because right now, everything is in Cuba's favor. Right now, everything, every single aspect of this deal is in Cuba's favor. It the same way as the Iran deal. We never walked - we never - all we do is keep giving. We give and give and give.BASH: But Mr. Trump, just to be clear, there is an embassy that you would have to decide whether it would be open or whether you would close it. Which would it be? In Havana. TRUMP: I would probably have the embassy closed until such time as a really good deal was made and struck by the United States. (APPLAUSE).