Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
02:18 CET.
ECONOMÍA

La economía sumergida crece en la Isla y el desabastecimiento estatal continúa

En un escenario que se hace común en La Habana, revendedores de toda clase de artículos, generalmente deficitarios en las tiendas, abordan a las personas en las cercanías o en la misma puerta de los establecimientos formales para hacer sus ofertas, que van desde pañales desechables hasta costosos yacuzzi. Sobre el tema publica un reportaje este viernes Inter Press Service (IPS Cuba).

"Tengo juegos de baño desde 280 CUC, bañaderas, duchas, lozas de cerámica, todo de muy buena calidad. ¿Qué busca?", preguntó una mujer a una potencial clienta antes que terminase de estacionar su vehículo. "Le llevamos el producto a su casa y sin compromiso. Si no le gusta, no hay negocio", agregó.

Dentro de la ferretería, ubicada en una acomodada zona residencial de La Habana, no había mucho que ver. Dos personas iban de un lado a otro observando la escasa mercancía, mientras una mujer sentada junto a la caja registradora los miraba con cara de aburrida. "No hay" respondió lacónicamente a alguien que buscaba un lavamanos blanco con pedestal.

El economista cubano Esteban Morales comentó a IPS que este mercado subterráneo se nutre de la corrupción en el sector del comercio que él denunció en 2010, lo que le costó ser separado durante varios meses de las filas del Partido Comunista de Cuba (PCC).

"Los revendedores aprovechan la escasez y lo que venden proviene del robo en las tiendas estatales", aseguró.

Cuba es un país de economía centralmente planificada, donde el Estado controla todas las importaciones, así como el comercio interno y externo, si bien como parte del proceso de modernización de su modelo socialista permite el trabajo privado en determinadas áreas productivas y de servicios, como la gastronomía, bajo el nombre otorgado de trabajo por cuenta propia.

En un informe a la Asamblea Nacional del Poder Popular, en sesión durante esta primera semana de julio, la contralora general, Gladys Bejerano, señaló que el análisis de los hechos delictivos reportados en 2015 en "las organizaciones económicas", muestra que prevalece en algunas administraciones un ambiente de descontrol e impunidad.

Esa situación tiene mayor incidencia en el comercio, gastronomía y en el sector agroalimentario. En el período analizado, el desvío de recursos y manifestaciones de corrupción administrativa costaron al Gobierno 30 millones en CUC (más de 33 millones de dólares) y más de 100 millones en pesos cubanos.

Bejerano dijo que la esencia del problema radica en la conducta asumida por parte de quienes se asocian para delinquir o faltar a la ética en beneficio propio y de terceros y las fallas en los sistemas de control interno, así como el abuso en el ejercicio del cargo y en la utilización de facultades por parte de los directivos y funcionarios.

"La bolsa negra (mercado negro) es la expresión visible y diaria de la corrupción, porque detrás de ella está un problema más serio, que es la sustracción de reservas y recursos del Estado, único importador de equipos electrodomésticos, repuestos de automóvil, materiales de construcción, en fin, de todo lo que ofrecen estas personas", insistió el economista Morales.

En su opinión, esta economía sumergida que aprovecha la escasez para lucrar causa pérdidas millonarias al erario nacional, pero también perjudica moralmente. "La gente que no está involucrada se desalienta, se cansa y dice bueno, si otros lo hacen por qué yo no, que tengo tantas necesidades", conjeturó el investigador.

Morales consideró insuficientes las inspecciones y los castigos penales, que a veces pasan inadvertidos porque no se publican. En ocasiones, los revendedores desaparecen de los alrededores de las principales tiendas de La Habana debido a una sorpresiva redada policial. Pero pasado un tiempo, retornan.

Para Morales, quien cree que existe "mayor apertura para el ejercicio de la crítica, la prensa debía denunciar e investigar de manera sistemática estos problemas, exponer ante la opinión pública a los culpables", señaló, convencido de que "una mayor transparencia informativa ayudaría mucho a enfrentar el comercio clandestino".

Isbel Díaz, integrante del colectivo autónomo CUP (Consumidores y Usuarios Protegidos), quien observa el tema desde el punto de vista del consumidor, consideró  a IPS que, entre otras razones, las personas suelen optar por el "comercio informal" en busca de artículos de mejor calidad, como sucede con la ropa, por ejemplo.

"Deben coexistir ambas formas de comercio, siempre que se generen mecanismos de autocontrol, por ejemplo: de la calidad y precios, que tengan un vínculo real con los consumidores, y la sociedad", opinó. El colectivo CUP es una iniciativa creada el pasado año con la intención de revertir la desprotección de los consumidores.

Con un salario medio equivalente a 23 dólares, una parte de la población cubana de 11,2 millones, busca resolver sus necesidades de alimento, calzado o ropa en el mercado informal, donde en algunos casos los precios son menores que en las tiendas estatales, las únicas permitidas.

El mercado paralelo o subterráneo tuvo su mayor auge en los años 90, tras el inicio de la recesión económica conocida oficialmente como período especial. Con la debacle del campo socialista y la extinción la Unión Soviética, Cuba perdió sus principales abastecedores y la escasez se hizo crítica.

Investigadores consideran, sin embargo, que la economía sumergida en la Isla se diferencia de la de la mayoría de la región, porque no compite con la formal —en este caso estatal— sobre la base de menores precios, la tendencia mundial, sino que, por el contrario, opera a precios más altos, debido a la falta de oferta del mercado oficial.

El Gobierno de Raúl Castro creó la Contraloría General de la República en 2009 con el encargo de elevar el control interno y "el enfrentamiento directo a cualquier manifestación de corrupción", entre otras funciones. Su autoridad está por sobre los ministerios y despacha directamente con el presidente.

En tanto, estudiosos coinciden en que el movimiento ilegal de mercancías existirá mientras no mejore la economía. Con el fin declarado de aumentar la capacidad adquisitiva del peso cubano, el Gobierno rebajó en mayo pasado los precios de algunos productos de primera necesidad en las Tiendas Recaudadoras de Divisa (TRD).

Pero muchas personas consultadas por IPS consideraron insuficiente la medida y se quejaron de que no todas las TRD están bien abastecidas. La familia cubana intenta, según sus ingresos, completar en esos establecimientos sus necesidades no satisfechas por la libreta (cartilla de abastecimiento racionado que subsidia el Estado).

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Comentarios [ 12 ]

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ESTEBAN MORALES  es un viejo oficial de la contrainteligencia y es economista. Sabe perfectamente que la corrupcion es un un fenomeno inherente al sistema comnista. No tiene arreglo. Que deje ya de hacer teatro

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Miami y hialeah son los que sustenta esa economia.

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En Cuba no hay econoMIA...lo que hay es econoSUYA, es decir, suya: de Raul y sus amiguitos que se han apoderado de la economia nacional como de negocio particular

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La esencia del problema siempre está en la gente, segun la burocracia inepta, corrupta y antinacional. Tratan de esconder que si la gente roba es porque no le pagan lo necesario, en la mayoria de los casos, y si hay escasez es por el monopolio enfermo, y hubiera mas y mejor si la gente pudiera importan y exportar libremente...pero de eso nada...es mejor que roben, y tenerlos controlad y con miedoos, que darles libertades a la gente y que el pais crezca. La esencia del sistema, señora Bejerano, lo que lo sustenta, es el miedo y la corrupción. Sin eso, se cae...

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Muchos años de adoctrinamiento han quemado la cabeza de esta gente supuestamente sabia y estudiosa, que en realidad sería quienes guían al resto del pueblo.Se nota que no tienen libertad para decir lo que piensan, por temor a perder prerrogativas: la gasolina para el Lada, 2 lbs de arroz más al mes, etc. Intelectualidad en Cuba, es sinónimo de mediocridad tendiente a la vulgaridad. Legitiman una dictadura, pese a estar casi al borde del abismo económico (no político).RC resolverá fácil esta coyuntura. Que salgan todos los que quieran y les dejarán el problema del lado de allá.

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Si el salario promedio en Cuba es de 20cuc y este solo alcanza para 10 dias , la unica solucion que hay es ponerse de acuerdo todos para robar o se mueren de hambre, asi de sencilo es todo.

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¿Y no será que en lugar de la "economía" (qué absurdo decirle así a "eso" allá) lo que está "sumergida" es precisamente "la isla"? No es que el mar suba, sino que la isla se hunde...

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Esa la labor de las mulas. Algunas mulas y mulos se colaron en EEUU aparentando no poder regresar a Cuba ( Ley de Ajuste Cubano o Prigrama de Refugiados) y ya ven!, todo fue mentira.

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Si hay corrupción arriba, también la hay abajo.

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Esteban Morales trata de subsistir, como la mayoría de la intelectualidad afin al régimen. Exhibe mediocridad. No puede echarle la culpa a la prensa, si antes el propio gobierno (y sobre todo el PCC) baja línea para no comunicar hechos negativos.Muy valiente la actitud de Patricia Grogg (IPS), que tocó un tema delicado. Felicitaciones a la periodista chilena!