Lunes, 18 de Diciembre de 2017
00:36 CET.
Educación

Siete consejos para adquirir un uniforme escolar

La carrera anual para la compra de los uniformes escolares ha comenzado. Este año se ha vuelto al viejo método de localizar la venta en las tiendas habilitadas para ello en cada barrio, desestimando la anterior práctica, que permitía adquirir los uniformes en cualquier tienda que contara con la talla que se necesitara, siempre que el comprador tuviera el bono emitido por el Ministerio de Educación y la tarjeta de menor del estudiante.

En esta primera semana de venta, solo se han comercializado uniformes de Primaria, lo que no ha impedido que las colas parezcan marchas del 1 de Mayo, con el peligro de convertirse en marchas de protesta.

En Alamar, la tienda encargada del tema es La Estrella, un local pequeño y oscuro situado en la Zona 1, tras el centro comercial Falcón. Con la experiencia y testimonios de las madres de la localidad que han realizado la compra de uniformes durante la última semana, hemos elaborado una pequeña lista de consejos:

—Consejo 1: No intente comprender lo que no tiene explicación

Si su barrio es muy poblado, como el caso de Alamar, y solo hay una tienda, parecerá que todo está diseñado para que la gente se ponga nerviosa y pase trabajo.

"Nosotros no tenemos nada que ver con eso, quéjese en el Poder Popular", dijo uno de los trabajadores de La Estrella a Adalis.

Tampoco vale la pena quejarse por la limitación de compra a un solo establecimiento. "Lo hicimos así para tener mayor control y que nadie se quede sin el uniforme como en años anteriores", explicó el mismo trabajador. "El municipio de Educación nos mandó un listado de los bonos que se repartieron en cada escuela y nosotros los anotamos; cada escuela en un file, para que nadie compre más de lo establecido".

"¿Eso quiere decir que si yo vengo a buscar el uniforme de mi hijo el 31 de diciembre va a estar aquí?", preguntó Adalis.

"El uniforme tiene que estar", le respondieron. "Lo que no te aseguro que sea de la talla que tú necesitas, porque las escuelas no mandan las tallas, solo la cantidad de bonos repartidos".

Como este panorama no se diferencia en nada del de años anteriores, Adalis se preguntó a qué viene tanto control.

"Ni te rompas la cabeza, que no hay respuesta".

—Consejo 2: No madrugue

"Yo madrugué el mismo lunes, para que no hubiera casualidad", relató Marta. "Cuando llegué a la tienda, ya había gente haciendo cola. Me pasé todo el día en esto porque la gente llega y marca para diez personas y cosas por el estilo. Al mediodía cayó tremendo aguacero y la cola se desorganizó porque aquí no hay un techo bajo el cual meterse. Al final, salí de aquí como a las 4:00 de la tarde".

Otra madre, que llegó al mediodía, luego del aguacero, afirmó que salió a las 5:00. "Salí mejor que la gente que estaba desde por la mañana", aseguró. "Y fíjate si había gente, que la tienda cerró fuera de horario, a las 9:00 de la noche".

—Consejo 3: Trate de no confundirse con los bonos del año anterior

Si usted no pudo comprar el uniforme el curso pasado porque no había talla para su hijo, no crea que es la única. En La Estrella coincidió una buena cantidad de madres en la misma situación.

"Yo me pregunto quién compró el uniforme el curso pasado", se burló una señora.

"El niño mío no tiene uniforme nuevo desde preescolar", dijo Mercedes. Esta doctora se confundió y llevó a la tienda el bono de su hijo del año pasado. "Pensé que era el bono de la niña y tuve que regresar a la casa, después de cuatro horas de cola, para buscar el que era y poder comprarle a ella su uniforme".

—Consejo 4: Lleve agua, merienda y sombrilla

Es más, si usted es asmática, lleve el balón de oxígeno, pero que no se le ocurra dejar la cola ni un segundo "para merendar algo".

Mileydis fue a comprarse un refresco en el Falcón y cuando regresó había perdido la cola.

"Fueron menos de cinco minutos. No entiendo nada", dijo. "No es que la que iba delante de mí ya hubiera comprado porque le tocaba, es que había desaparecido".

—Consejo 5: Cuidado con los vendedores de turnos

En La Estrella este martes ocurrió un extraño fenómeno: las personas que llegaron últimas compraron de primeras. Suena bíblico y todo, pero no fue nada gracioso para las madres que estaban haciendo cola desde las 6:00 de la mañana.

"Es que venden el puesto en la cola", explicó una muchacha. "Le das un CUC a la que está adelante en la cola y ella te compra el uniforme en su turno. Aquí hay gente que ha comprado cinco y más uniformes de una sola vez".

"En eso nos han convertido Fidel y Raúl Castro", dijo una abuela. "En unos crápulas que andan buscando dinero en cualquier parte, aunque haya que aplastar a los demás. Igualito que ellos".

La mayoría de las madres se dio cuenta del arreglo, pero nadie dijo nada a pesar de que la cola no avanzaba. Al mediodía, una mujer ya desesperada se paró en la acera frente a la tienda y comenzó a gritar: "¡A mí me sirve cualquiera, hombre o mujer, no me importa! Me voy a parar allí adelante a ver quién es el que se va a atrever a vender el turno".

Y así lo hizo. Como por arte de magia, la cola comenzó a avanzar.

—Consejo 6: Consígase un bebé o una embarazada

Como todavía se mantiene vigente en las colas cubanas que las embarazadas y madres con bebitos compran primero, esta es una manera de evitarse el molote.

"Aquí vino una con una niña cargada y compró primero", contó una señora de unos 60 años. "La chiquita no se parecía en nada a ella y hasta le decía 'niño' en vez de 'niña'. Yo creo que no sabía ni lo que tenía cargado. Pero no te preocupes, que a mí para la cola del año que viene alguien me va a preñar", concluyó la señora provocando risas en la multitud.

—Consejo 7: Si va a protestar, que sea en la Plaza de la Revolución

Migdalia, después de tres cursos escolares sin poderle comprar el uniforme a su hijo, protagonizó el año pasado una protesta que llegó a oídos de todas las autoridades.

"Protesté en la tienda, en el Municipio de Educación, en el Poder Popular. Como nadie me escuchó, llegué hasta el Consejo de Estado".

Como resultado, Migdalia es conocida por todas las autoridades municipales y también por los trabajadores de la tienda La Estrella, quienes la atendieron apresurados y sin que tuviera que esperar demasiado.

"Yo le pregunto a la gente: ¿Dónde tú protestas? ¿En la cola de la tienda? Eso no sirve para nada, es blablablá por gusto. Aquí hay que protestar en la Plaza de la Revolución".

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Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

y la tal Migdalia es la bárbara, la gran heroica a la que atienden rápido y le tienen miedo en la tienda porque fue a quejarse al consejo de estado, qué noticia tan Insulsa, da pena la situación de Cuba y también da pena las simplezas del periodismo independiente 

Imagen de Anónimo

dice la autora del artículo que hay peligro de que eso se convierta en una marcha de protesta....ay sí, seguro, jajajja 

Imagen de HomoSapiens

Diera risa si no fuera la dura realidad.

Imagen de Anónimo

el mejor consejo ... el 7mo

Imagen de Anónimo

Parafraseando a Rick Blaine: Siempre nos quedará Ño que barato.