Lunes, 11 de Diciembre de 2017
14:23 CET.
Construcción

Esperemos sentados la recuperación del Mercado Único

"Mala lengua conocida/ hablando mal de Machado/ que te ha puesto allí un mercado/ que te llena la barriga/ La mujer de Antonio/ camina así", cantaba el trío Matamoros la popular guaracha por el año 1928.  Pero si el Mercado de Cuatro Caminos fue la referencia para la letra de la canción, cometieron un error,  pues el emblemático edificio abrió sus puertas en 1920, siendo presidente de la República Mario García Menocal. Y a principios del 2014, sin mediar explicaciones oficiales, fue clausurado.

Sin embargo, en los últimos 15 días, su perímetro fue tapiado con planchas de acero galvanizado y fijaron vallas informativas que rezan, bajo un bosquejo del edificio en perspectiva: "Obras del Mercado de Cuatro Caminos; Licencia: 2304-100-1609-1-2013; Proyectista e inversionista: CIMEX; Contratista: ECUSE; Fecha de terminación: diciembre/2019".  Entre otros detalles deducimos, según el código, que el proyecto data del 2013, un año antes del cierre. Y se omite la tradicional participación de la Oficina del Historiador de la Ciudad.

De esta manera el consorcio militar GAESA hizo público el inicio de las labores recuperativas del popular mercado demarcado por las calles Monte, Matadero, Arroyo y Cristina, en el municipio capitalino del Cerro, cuya edificación está dotada de dos niveles; un sótano y una superficie de 11.000 metros cuadrados.

Sin necesidad de entrar al recinto puede valorarse el calamitoso estado de la techumbre de cubierta ligera a cuatro aguas, a la que le falta una cantidad importante de tejas acanaladas de asbestocemento, que descansan sobre una armazón de perfiles de acero unidos por remaches que permanece herrumbrosa a causa de la falta de pintura y exposición a la intemperie.

Pese a su antigüedad —96 años de construido—, el descuido, la falta de mantenimiento y la agresividad de las emanaciones de los vehículos automotores, los exteriores del edificio no se ven tan deteriorados.  

Mostrando un estilo eclético propio del primer tercio del siglo XX, sus cuatro fachadas exteriores están equipadas con un sinnúmero de pilares, vanos, arcos, cornisas y ménsulas, entre otros elementos arquitectónicos, que a ojos vistas, no muestran un menoscabo preocupante para su restauración.

El entrepiso es de hormigón armado y está soportado por una batería de columnas cuadradas con capiteles expansionados, que tiene algunas fallas estructurales no catalogadas de graves por los especialistas consultados, al igual que los portales públicos. Desafortunadamente, el estado del sótano no pudo ser evaluado por no permitirse el acceso al área.

Según el bosquejo plasmado en la valla informativa, se muestra el empleo de lucernarios o tragaluces, solución plausible, puesto que con este recurso puede ahorrarse, en horarios diurnos, hasta un 25% de los gastos de energía por concepto de iluminación. Este sistema fue muy empleado por la arquitectura industrial de la época.

Lo preocupante de la información encontrable en la valla es que la restauración tardará tres años, un tiempo extremadamente inflado acorde al criterio de los especialistas. Y, según fuentes de la entidad contratista del proyecto (la ECUSE es empresa adscrita a la corporación CIMEX, destinada a la reparación y mantenimiento de equipos automotores y construcción de inmuebles), resulta alarmante la carestía de mano de obra calificada para acometer las labores, a causa de los bajos incentivos.  Por consiguiente, no se descarta que la fecha de terminación sufra un retraso más allá de lo planificado, como suele ser recurrente.

En la memoria de viejos habaneros

El nombre original del inmueble fue Mercado General de Abasto y Consumo, su construcción costó  1,2 millones de pesos de la época y su primera administración fue concedida por el Ayuntamiento de La Habana al político y empresario cubano Alfredo Hornedo, en tiempos que la capital albergaba  400.000 habitantes aproximadamente.

En un artículo titulado "El Mercado Único", publicado en el diario Juventud Rebelde, Ciro Bianchi afirmó que la concesión otorgada a Hornedo prohibía la apertura de otro mercado similar en un radio de 2,5 kilómetros a la redonda y de 700 metros para los expendios más humildes de viandas y frutas, de ahí su categoría de "Único".

En la planta baja del mercado se comercializaban los productos agrícolas, y en la planta alta los cárnicos y víveres de todo tipo. En el sótano estaban las neveras. Asimismo en la tarde noche llegaba la mercancía en camiones que luego eran descargados en el patio central, desde donde se distribuían a los puestos de venta (casillas). Allí se vendía generalmente en horarios de la madrugada. Después de las 9:00 am los productos eran rebajados de precio y vendidos a los carretilleros para evitar guardarlos en las neveras del sótano.  A las 11:00 am el mercado cerraba para la limpieza.

Felipe, un jubilado de 78 años que trabajó como carretillero en los años 50, cuenta que las carretillas se alquilaban por un costo diario de 40 centavos en un almacén de la calle Vives, a pocas cuadras de allí. Muchos de los productos los "conveniaban a dedo", o sea, a pagar después de ser vendidos. "En aquellos tiempos la honestidad era un gran negocio", recuerda.

Los pescados y mariscos eran traídos directamente por los pescadores. Llegaban frescos y embalados en cajas de zinc con hielo. Langostas, camarones, pargos, rabirrubias, sierra, serrucho, chernas y otras especies sobresalían entre las ofertas. También había una casilla llamada El Escorial, donde los animales vivos en venta permanecían enjaulados en una estantería.

La mayoría de los expendedores eran emigrantes peninsulares y chinos. Los primeros en su mayoría ocupaban las casillas destinadas a los cárnicos, y los segundos las destinadas a frutas  y verduras. Más tarde los judíos (polacos) comenzaron a ocupar algunos expendios.

Algunas empresas comerciales tenían representación en el Mercado Único: Compañía de Armadores de Barcos, la estadounidense Chomer Fruit Company y otras. El mercado albergaba una fonda, varios cafés y bares que permanecían abiertos las 24 horas.

Antonio, un extabaquero de 82 años, aún se ríe de la maldad que le hizo a un chino en el Mercado Único. Cuenta que metió una cucaracha muerta en una caja de fósforos, después se llegó a la fonda y tras darse un atracón de arroz frito, a hurtadillas mezcló las sobras con el insecto.  Con discreción y cara de indignado fue a donde el chino y le dijo: "Chino, mira esto", a lo que el asiático respondió: "Tú no pagá, tú no pagá, tú cállate la boca".

José Candelario, un jubilado de 84 años, era antes de 1959 uno de los tantos noctámbulos que a la salida de los bares, cabarets u otros centros nocturnos, recalaban en el Mercado de Cuatro Caminos. "Aquellos sopones quitaban la borrachera de un tirón", recuerda. "Tampoco podía comerme un plato completo de arroz frito, por la exagerada cantidad que te servían…. Ah, y el precio de ambos platos era de 25 quilos. Aquellos tiempos fueron una maravilla, hasta la llegada del señor Barbatruco (Fidel Castro), que trajo consigo el hambre y la miseria".

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Comentarios [ 9 ]

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El Mercado Unico solo es rentable su reconstruccion por su ubicacion y su valor cultural. No se ha reconstruido por la gran inversion a hacer alli y por el temor a que vaya a ser objeto de la corrupcion el capital que hay que poner alli para su reconstruccion total y es obligatoria. Tecnicamente esta desbaratado por dentro y por fuera, Yo lo vi. Primeramente la inversion la tenia una emp. del Poder Popular, despues se dijo que las inversiones de Eusebio se iban a ocupar, y ahora es el CIMEX que tiene mas experiencia, Carlos III, Camaguey y Boyeros, etc, y opera en divisas.

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Lo que se Perdio a causa del cancer que le cayo a Cuba .hay Mama.?????

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Para recuperar lo todo que se ha perdido desde 1959 habra que esperar unos 200 años a no ser que aparezca una luz cegadora  o un disparo de nieve y un aguacero en venganza que cuando escampe aparezca nuestra esperanza.

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Langos...¿que?, cama...¿QUEEÉ?, par..¿que?, rabi..no seee yo, sierra o serrucho..se habrán vuelto idiotas, chernaaaas..???, esa era la Cuba o patio del "imperio" --..ahora de Castro y "Cia"..!!!

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Treemendo desarrollo del siglo XXI !!!!!

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Para construír el megapuerto del Mariel si encuentran financiamiento. Claro, piensan que es un buen negocio que ayudará a la cúpula. En cambio, para construír un nuevo mercado moderno no. El pueblo que se conforme con el antiguo mercado de 1920 !!! Qué descaro !

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Tremendo el desarrollo de Cuba en 57 años ! Volver almercado de 1920 y sabrá Dios en qué condiciones y resultados ! Más de lo mismo !!! 

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Mas de lo mismo, me recuerda a los Mercados Concentradores que iban a hacer uno en Valle Grande, después el Trigal y así sucesivamente. La misma cosa, ya las mafias se deben estar preparando para el 2019, digo si lo abren en tiempo. 

Imagen de Anónimo

Si esta gente tuviera verguenza ( palabra desterrada de Cuba hace 57 años ), lo que debían hacer sería un nuevo mercado adaptado a la población actual, a las necesidades y a las nuevas tecnologías, y no recuperar una instalación obsoleta de 1920. Pero por ese nuevo mercado central que necesita La Habana, sí hay que esperar sentados y de ser posible, en Miami...!