Sábado, 16 de Diciembre de 2017
16:44 CET.
Opinión

No a la concentración de riqueza

El VII Congreso del PCC ha ratificado en su lineamiento 3 el rechazo a la concentración de la propiedad y de la riqueza en pocas manos, en referencia a las formas no estatales de producción. Si el aserto no fuera tan sectario, excluyente y limitado, se hubiera ubicado entre los grandes paradigmas perseguidas por los justicieros de todas las épocas, pero su complemento deja fuera al principal, único y verdadero concentrador de la propiedad y las riquezas en Cuba: el Estado que, todos sabemos es administrado por una elite burocrática, que ejerce los derechos de propiedad.

La concentración de las riquezas en manos de unos pocos, fueran esclavistas, de la nobleza feudal o de la burguesía capitalista generó contradicciones, sublevaciones, luchas y guerras  que terminaron en catástrofes nacionales, regionales, continentales y mundiales. La forma asalariada de explotación capitalista produjo las más gigantescas fuerzas productivas jamás imaginadas y generó un nuevo sistema económico, social y político, más libre y menos explotador que los anteriores, donde libertad, igualdad y fraternidad se convirtieron en lemas de las grandes mayorías, pero donde una minoría cada vez menor concentraba poder y riquezas, llegando en EEUU, hoy, a que el 1% de la población concentre el 99% de la riqueza.

Las contradicciones naturales entre el capital y el trabajo se acrecentaron y aparecieron las luchas de los trabajadores por aumentos de salarios, pensiones, vacaciones, disminución de la jornada laboral, igual pago por el mismo trabajo, derechos sindicales, etc., que obligaron al capital a concesiones. Surgieron los partidos políticos de los trabajadores, interesados en llevar sus peticiones y demandas a los parlamentos y gobiernos.

La burguesía, en su lucha por mantener la hegemonía política y económica, maniobra, y sus más preclaros representantes adoptan medidas para satisfacer en parte las demandas obreras, llegando en algunos casos a vender parte de sus propiedades a sus asalariados, en forma de acciones.

Algunos partidos de trabajadores llegan a considerar que la mejor forma de resolver las contradicciones del capitalismo es tomar el poder por cualquier vía, sea electoral-democrática o por medio de la violencia y luchan contra los poderes establecidos por las burguesías y hasta logran alcanzar participar en el poder.

Los partidos obreros que optaron por la vía socialdemócrata no enfrentan al capital para superar el sistema de explotación asalariada, sino para compartir el poder y por medio del control del Estado, desarrollar políticas de amplio alcance de beneficio social para los trabajadores y las clases desposeídas.

Los partidos comunistas en Rusia y China llegan al poder por la vía violenta, luego de revoluciones democrático-burguesas que habían removido los cimientos del sistema feudal, donde las burguesías  no pudieron hegemonizar el proceso revolucionario, como en Europa, ante el empuje de los grupos más radicales. Creyeron que apropiándose de los medios de producción de la burguesía y manteniendo el trabajo asalariado, estaban haciendo socialismo, pero al concentrar la riqueza de nuevo en pocas manos, terminaron recreando un capitalismo monopolista de Estado administrado por una burocracia que terminó generando las mismas y hasta peores contradicciones que el propio capitalismo privado. Por eso fracasaron.

De otro lado, grupos cada vez mayores de asalariados decidieron luchar por crear sus propias riquezas, sin arrebatarlas a nadie y así fueron buscando su liberación de la explotación capitalista en la creación de sus propias empresas pequeñas y medianas, privadas o de carácter asociado, cooperativas, mutuales, en asociaciones de diverso tipo, convirtiéndose en el embrión del nuevo modo de producción sustentado en el trabajo libre, privado o asociado que se impondría, como está sucediendo en todas partes, no por ley sino por superioridad en todo sentido. Esto es socialismo desde abajo, sin tener que expropiar al capital.

Hoy en Cuba, la opción estatal-asalariada, del tradicional socialismo real, fracasado, adoptada por el grupo que controla el Gobierno, el Estado y el partido único, ha llevado igualmente a la concentración de las riquezas, pero  en manos de la elite burocrática, a niveles relativos superiores incluso que los propios capitalistas de EEUU. Aquí mucho menos del 1% de la población concentra  la propiedad, la riqueza y el poder político, solo que "en nombre de la clase obrera".

Aceptando sus buenas intenciones  de bienestar y justicia social, lo real es que con su capitalismo monopolista de Estado y su correspondiente modelo político centralizado, se han creado diferencias abismales de clases entre los burócratas y sus obreros. Son unos pocos los que toman las decisiones, y los trabajadores y el pueblo quedan limitados a hablar cuando se les permite, a cumplir instrucciones de arriba y a recibir por su trabajo lo que decide la burocracia.

El VII Congreso del PCC ratificó su rumbo estatalista, junto con su oposición a la concentración de la riqueza pero solo a las que estén en manos de los emprendedores no estatales, sin fijar montos y dejando abierta la puerta a cualquier nueva barbaridad tipo "Ofensiva Revolucionaria" como la de 1968 o similar. Limitación que debería ser impuesta, en primer lugar al Estado, que ha despilfarrado en planes improductivos y quiméricos sin base económica alguna, propiedades y riquezas que han sido fruto del trabajo de los asalariados cubanos durante más de medio siglo, de los préstamos y regalías internacionales y de las remesas de los cubanos residentes en otros países.

Es esa concentración y centralización de la propiedad y la riqueza en manos de unos pocos la causa principal de todos nuestros males económicos, políticos y sociales actuales. Estatalismo no es socialismo, está más que demostrado. El Estado todo poseedor y decisor es el que, en Cuba, hace las veces de burguesía explotadora, por mantener la concentración de la propiedad y el sistema de trabajo asalariado, impidiendo el pleno desarrollo de las formas de trabajo libre, privadas y asociadas, de tipo autogestionario, propiamente socialistas.

Cuba necesita leyes antimonopolios, vía principal para evitar la concentración excesiva y dañina de riquezas, pero que afecten sobre todo al Estado y sus monopolios militares y civiles, los únicos que existen en Cuba. Sus propiedades deberán ser desconcentrados y vendidos, arrendados o concesionadas, en primer lugar a sus propios trabajadores organizados en formas cooperativas, o  auto y cogestionada con el Estado, el municipio o con privados, o entregadas al capital privado nacional (cubanos de dentro y fuera)  y, si los trabajadores ni el capital nacional pueden hacerlas producir entre ellos con ayuda del Estado y los bancos, entonces darle participación al capital extranjero, preferiblemente en forma asociada.

Igual, toda esa riqueza que se recauda por impuestos y operaciones de compañías estatales y se concentra en el Estado central, debería desconcentrarse y avanzar hacia los presupuestos participativos locales, de manera que sean los municipios, los que decidan qué hacer con una parte de los ingresos que recaudan.

Eso sería democratizar la economía, socializarla, desestatizarla, romper sus amarras.

De acuerdo: digamos NO a la concentración de la propiedad y la riqueza. Pero a toda, especialmente a la del Estado.

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Comentarios [ 9 ]

Imagen de Pedro Benitez

Interesante el artículo.  Las familias y los generales que controlan a Cuba son la envidia de cualquier grupo de crimen organizado en el planeta; con casas de lujo, carros, mujeres jóvenes y bonitas y grandes cuentas en el extranjero y todo el apoyo político que emana del PCC.  Cosa Nostra con ejército y partido político.    

Imagen de Anónimo

Al optimista de las 5:19 pm le recomiendo ver los desfiles de la URSS, RDA y otros en 1989, poco antes de la ciada del Muro. 

Imagen de Anónimo

pues no debe estar la cosa tan mal, el pasado uno de mayo un millón de cubanos en la Plaza cívica y otros muchos miles en todas las demás capitales salieron triunfantes y cantando gozosos, puño en alto, con ritmos cubanos a celebrar el exito de la Revolucion y la felicidad del maravilloso y socialista pueblo cubano.. Y que no digan que van obligados, te pueden obligar a ir, lo cual no deja de ser relativo ,pero no te pueden obligar a estar toda la mañana pegando botes más contento que unas castañuelas.. O sea, si los Castros se han hecho ricos, han hecho bien, todo el mundo contento. Hay quien de más? 

Imagen de Anónimo

Excelente punto de vista de Pedro Campos.El asunto es prohibir los monopolios empezando por los "estatales" militares del gobierno.

Imagen de Anónimo

La riqueza la crea el emprendedor (entrepreneur) no el Estado/Gobierno/PCC. Por eso la total acumulacion  de recursos en manos del Estado siempre trae pobrezaSin ese emprendedor no se crea riqueza.  No todo ser humano sirve como emprendedor. Pero si puede ganarse un salario decente ( version OIT). Tal y como los peloteros con talento privilegiado ganan mas que los otros integrantes del equipo. Sin ellos el equipo no termina ganador (el duque Hdez para solo un ejemplo). Y asi todos se benefician con el bono del equipo ganador.

Imagen de Anónimo

buen analisis historico. La ultima parte trae ideas que deberian ser analizadas ampliamente. Una de las promesas incumplidas de la revolucion fue la cogestion obrera. Es hora de que se desestatice la economia y los trabajadores reciban su propiedad y control para entonces poder estar en condiciones de decidir que hacer con sus fabricas: gestionarlas, hacer empresas mixtas con inversionistas nacionales, extranjeros o Estatales, vender sus acciones o formar cooperativas. Cuando eso ocurra termina automaticamente el embargo porque las sanciones no cubren al sectror no estatal. Buen tema para un programa de la oposicion. Felicidades al autor.

Imagen de Anónimo

Para esos señores que se hacen llamar "el Estado", la socialización o distribución se acota a la pobreza. Si algo distribuyen ellos con éxito, es la pobreza. La han extendido por toda la sociedad, infiltrándola hasta sus tuétanos, por ello el descalabro antropológico que tenemos. Pobreza material, pobreza cívica, pobreza social... Tanta pobreza, que el mecanismo más socorrido para "salir" de ella es la evasión. Los cubanos emigran antes de salir del aeropuerto cuando su razón se convierte en irse del país o cuando, como dogma generacional, los jóvenes detestan y denostan el interés en la política, evadiendo así su responsabilidad como ciudadano (afectado por la política aunque no quiera). La perpetuación de la socialización de la pobreza nos ha conducido a conductas medievales, vitoreando escenas y escenarios tristes con el gozo del morbo. ¿De qué otro modo puede entenderse el voyeurismo en San Rafaél o el del parque El Curita? La distribución de la pobreza es muy conveniente para la supervivencia del régimen. 

Imagen de Anónimo

Totalmente de acuerdo con no concentrar las riquezas. Vamos a empezar por los Castro los cuales tienen Ocho MIl (si ! Ocho Mil) Millones de Dolares en Suiza y controlado por 49 nombres (Raul, Fidel, Hijos y nietos). ? De donde consiguieron ellos esa fortuna ? A quien pertenece de verdad ? 

Imagen de Anónimo

Nos enganaron 57 anos y nos van a seguir enganando. Al regimen castrista no le interesa que la riqueza se distribuya o no. Que se produzca nada que se genere nada que es la unica forma de generar riqueza.A la dinastia castro lo unico que le interesa es mantenerse en el poder cometiendo gente pobre y hambriada que no puedan ni pensar ni sublevarse ni exigur nada.