Domingo, 17 de Diciembre de 2017
15:08 CET.
Opinión

Cuba, el punto ciego

Los acontecimientos en Cuba se prestan para un diálogo abierto con el novelista español Javier Cercas, a propósito de su último libro: El punto ciego. Las conferencias Weidenfeld 2015. Según Cercas, en las grandes novelas, al principio de todas ellas, o en su corazón, hay siempre una pregunta, y toda la novela consiste en esa respuesta a esa pregunta central.

Cercas cita y desmonta varios ejemplos en novelas clásicas. La pregunta central que Cervantes formula en Don Quijote de La Mancha es transparente: ¿de verdad está loco Don Quijote? El proceso, de Kafka, arranca con la interrogante: "Alguien debía haber calumniado a Josef K., porque, sin haber hecho nada malo, fue detenido una mañana..." ¿Es culpable o inocente Josef K.? O, ¿quién es Moby Dick? ¿Por qué está el capitán Ahab obsesionado con la ballena blanca? Y cierra con Vargas Llosa y su obra, y, por supuesto, La ciudad y los perros, donde la pregunta central es quién mató al esclavo, quien mató a Ricardo Arana.  

En todas estas interrogantes la respuesta es que no hay respuesta. Es decir, la respuesta es la propia búsqueda de una respuesta, la propia pregunta, el propio libro

Mi pregunta es si se puede aplicar la teoría del "punto ciego" a la vida real. O sea, ¿hasta qué punto la vida nos lleva a puntos ciegos (in)solubles, que a su vez son la motivación de seguir adelante, aún, a sabiendas, que en su mayoría no tienen una solución o respuesta lógica real?

Si partimos del principio filosófico de que toda contradicción engendra desarrollo, concluiríamos que la humanidad, y la vida, se encaminan a puntos ciegos. Imposible imaginar un mundo sin contradicciones, sin la interrogante del día a día. Pero, ¿cómo aplicar la "teoría del punto ciego" a la Cuba de hoy? O, ¿cómo explicar a partir de dicha teoría lo que ocurre o sucederá en la Cuba de hoy?

Para los cubanos hay una pregunta clásica, irresistible en toda reunión de amigos fuera, incluso dentro de Cuba; retórica, si tenemos en cuenta la repetición constante de la misma, y las respuestas de ambas orillas e ideologías políticas. Esa pregunta es qué va a pasar en Cuba cuando Fidel Castro muera.

En otras palabras, ¿qué va a suceder en Cuba cuando desaparezca, por ley de vida, esa generación ya octogenaria, que en su momento hizo lo que se conoce en el mundo entero como la revolución cubana?

"Supongo que habrá un funeral", respondió rápida e ingeniosamente el narrador Senel Paz a la agobiante, comprometedora y repetida primera interrogante.

"Una vez desaparecida la dirigencia histórica del país, ¿tendrán los nuevos gobernantes la autoridad moral necesaria para suscitar de antemano el consenso de la mayoría, como ha ocurrido hasta ahora?", escribió el crítico y ensayista Ambrosio Fornet.

La respuesta real, o la insinuación de una respuesta, por supuesto con mirada alrededor y tono bajo característico del complejo de persecución y autocensura, esa respuesta que ha costado a más de uno el puesto de funcionario y la inmediata caída en desgracia, o la desaparición física en el peor de los casos, seguirá siendo una incógnita a día de hoy. Aunque el paso de los años acerque, y exija cada día una sucesión obligada y necesaria, una ventilación fresca y rejuvenecida a los oxidados barrotes manchados de odios y rencores de casi seis décadas.

A partir de la crisis de  los 90, con la entrada del turismo internacional a Cuba, la verdad comienza a recorrer el mundo, y todas las partes, políticas y apolíticas, se empeñan en visitar la Isla para compartir el "último reducto" y constatar in situ la vida del cubano de a pie. Al turismo que pasa por La Habana, se suma hoy la inmediatez de las nuevas tecnologías, pero pese a ello la pregunta sigue en pie: ¿Qué va a pasar...?

La respuesta es la propia búsqueda de una respuesta, la propia pregunta.

Pero, ¿qué ocurre en la Cuba actual que la convierte en centro de peregrinación y visita obligada de unos y otros?

"En este tiempo postrevolucionario de ahora, ya los motivos no se corresponden con épica de ninguna clase. La aparición de algún famoso se ha convertido en un rito semanal para alimentar la llama del mundo del espectáculo o repetir hasta el infinito las fotos de un país con una imagen más vintage que futurista", sostuvo Iván de la Nuez a propósito de la visita de The Rolling Stones a La Habana.

Vintage: nunca mejor dicho. En el caso material, incluso espiritual, donde lo antiguo se empeña en rejuvenecer, a pesar de las carencias, y llama la atención al resto del mundo gracias al ingenio y el arte del cubano. Sin embargo, en el plano político, que nunca ha rejuvenecido y se aferra al pasado obsoleto y retrógrado, lo vintage refleja la abstención y pérdida de fe en el progreso.

Sin embargo, ¿qué hay en aquella "cosa buena mal hecha" que la convierte en titular de los medios de prensa internacionales? ¿Por qué ese empeño de invertir en un país incierto, no ya desde el punto de vista político que lo rige todo a todos los niveles, sino desde el punto de vista económico, que a la vez que incentiva, frena la inversión extranjera con mecanismo obsoletos?  

Aquí retomo a Javier Cercas: al final no hay una respuesta clara, univoca, taxativa; solo una respuesta ambigua, equívoca, contradictoria, esencialmente irónica, que ni siquiera parece una respuesta.

El también narrador Arturo Arango puede conducirnos a un "punto ciego" de clarividencia: "Sobre Cuba hay una percepción de que algo está a punto de cambiar, de reformarse o desmoronarse, de transitar hacia otro sistema o hacia un modelo distinto de socialismo. Esa dilatada expectativa, las tensiones acumuladas, dentro y fuera de la Isla, en torno al futuro político del país, y los cambios que, inexorablemente, las nuevas condiciones de vida y los diferentes contextos internacionales han provocado en los ciudadanos de a pie, hacen que el pasado, el presente y el futuro aparezcan como dimensiones entremezcladas, sin fronteras precisas, como cápsulas expandidas o contraídas, incluso confundidas entre sí, según el caso". 

Por más que se especule no hay verdad absoluta ni respuesta concreta. El mecanismo está hecho como la pescadilla que se muerde la cola. Todo lleva a una pregunta sin respuesta, o a la respuesta parcializada, retórica; al final inacabado que está por llegar y no llega,  ¿y cuándo llegue...?  

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Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

Lo digo con tristeza, no lo puedo evitar, asi de incierto e inseguro es el futuro de Cuba yo no veo mejoria alguna, no en el aspecto economico donde habra muchas inversiones (Cuba necesita de todo, hasta papel sanitario) sino social. La destruccion antropologica, es decir la educacion (que no instruccion), la decencia, el respeto al que piense distinto, eso esta perdido. Los Castro ignoran por completo los "actos de repudio", como si no existieran pero les agrada y lo estimulan pues de alguna manera los protege. Cuando un dirigente cubano mencione y critique los indecentes y repugnantes "actos de repudio" sera prueba inequivoca de que el castrismo recibio la estocada final.  Eso es lo que va a suceder.

Imagen de Anónimo

Qué manera de darle vuelta a las cosas para al final no decir nada. Como si todo el mundo no supiera lo qe va a pasar en Cuba y el por qué de lo que está pasando hoy, cuando se ha convertido en el zoológico de los ricos y famosos. En cuanto a las palabras de Ambrosio Fornet, ¿de qué autoridad habla al referirse a los Castro y su pandilla? Será de la mismo autoridad moral que ha tenido Fornet al defenderlos durante toda su miserable vida.

Imagen de Anónimo

Yo pienso qie lo que tienen con Cuba todos esos que la visitan es algo morboso.como hay gente que paga por una autopsia.o algo asi.yo a cada rato me encuentro gente mononeuronal qie quieren visitar Cuba antes de que cambie.yo ya no les contesto porque es perder mi tiempo.en Cuba todo esta mal todo.es la isla de la desesperanza .por eso todo el que puede se larga.yo espero de todo corazon el Funeral llegue pronto y si es mas de uno mejor.que los cubanos no queremos ni castro ni dictadura.

Imagen de Anónimo

la esperanza es incierta, ojala y cambie para bien pero se necesitará mucho trabajo y que los de arriba "nuevos" estén dispuestos