Lunes, 18 de Diciembre de 2017
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Opinión

Un movimiento incierto en la Iglesia Católica

Juan de la Caridad García es "un pastor que huele a oveja", dijo este martes la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba sobre el nuevo arzobispo de La Habana. Y, aunque el organismo olvidó explicar a qué olía el cardenal Jaime Ortega, anterior prelado de la capital, sí agradeció su "invaluable labor pastoral".

Tras 35 años al frente de esa demarcación eclesiástica, hay mucho que opinar sobre el "príncipe" jubilado. Desde el punto de vista positivo, es innegable que rescató a la Iglesia habanera de la desolación de los años 70. En ese proceso, reconstruyó sus instituciones y puso en marcha un proyecto pastoral en circunstancias muy difíciles para los católicos. Poco después de que Juan Pablo II lo ordenara cardenal, tomó el camino más fácil, el del acercamiento al régimen a cambio de pequeñas prebendas. Tal viraje lo convirtió en una de las figuras más odiadas por los sectores contestatarios del país, e incluso dentro del clero y el laicado.

Todo empeoró tras la jubilación de los obispos Adolfo Rodríguez (Camagüey), José Siro González (Pinar del Río) y Pedro Meurice (Santiago de Cuba), los grandes horcones del catolicismo cubano frente al castrismo.

Es imposible olvidar el nebuloso papel de Ortega como recadero del Ministerio del Interior en la deportación masiva de presos políticos hacia España. O cuando calificó de "delincuentes" —sin la más mínima compasión católica— a los disidentes que en 2012 ocuparon la Basílica de la Caridad en La Habana. Y, como si fuera poco, en el último año le dio por afirmar, ante cada micrófono extranjero que le ponían delante, que en Cuba ya no quedaban presos políticos.

Nuevo, pero conocido

El nuevo arzobispo de La Habana, un hombre callado, discreto y centrado en la vida pastoral, es una clara enmienda del Papa al vedettismo de Ortega, por más que Roma se esfuerce en demostrar lo contrario. Tal decisión no significa que Juan de la Caridad García vaya a tenerlo más fácil. En el tranquilo Camagüey, el discípulo de monseñor Adolfo ha estado al margen de los sectores independientes, aunque también (es de justicia decirlo) del politiqueo con el Gobierno.

Al nuevo titular ahora le toca posicionarse, y ayudar a resolver problemas. No porque la Iglesia Católica deba entrometerse necesariamente en política, sino porque Cuba es una dictadura. El pueblo de Dios que se le ha encomendado sufre cada vez más, sin opciones visibles, a ambos lados del Estrecho de la Florida. Monseñor García podrá recuperar propiedades y templos, elevar santos a los altares, traer un cuarto papa a La Habana e incrementar las vocaciones, pero si no se acerca al principal problema, de la manera en que considere oportuna, su obra será un fiasco.

Dado sus antecedentes, difícilmente la Iglesia Católica cubana conseguirá abandonar el secretismo informativo, estilo Comité Central, con que sus actuales jerarcas se manejan. Ni Ortega ni Dionisio García, ni Juan de la Caridad ofrecen ruedas de prensa, ni se dejan entrevistar fácilmente. Todos han preferido la tranquilidad del diario Granma, que no reseña sus labores eclesiales, pero tampoco los critica.

El nuevo arzobispo de La Habana tiene un mundo por delante, quizás demasiado para su temperamento. Bajo la cercana vigilancia del cardenal y como nuevo interlocutor de la familia Castro, según se necesite. Religiosamente hablando, solo Dios sabe si su perfil es el que Cuba necesita ahora.

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Comentarios [ 15 ]

Imagen de Anónimo

Analizando las actuaciones del Papa respecto a Cuba, que podemos esperar del nuevo arzobispo?  

Imagen de Anónimo

¿A qué huele el cardenal Ortega? Ese vejete presumido, que siempre se muestra con las uñas manicuradas y pulidas en tono nacarado, va dejando a su paso una fragancia exquisita de perfumes caros, de Cartier para arriba, según aseguran los que conocen los secretos mejor guardados de la Arquidiócesis. Se entiende, claro está, que un príncipe de la Iglesia se presente en público pulcro y acicalado. No faltaría más. Pero el excesivo cuidado del aspecto personal, rayando en el dandismo eclesiástico, no se ajusta a la ética sacerdotal ni a la prédica cristiana. La vanidad sin límites del exarzobispo de La Habana —vanidad de vanidades y todo vanidad—, resulta aún más irritante en un país depauperado donde casi nadie tiene nada y muy pocos lo tienen todo. Es una buena noticia la baja por edad de ese mediocre arzobispo, colaboracionista para más inri y una vergüenza para Cuba y toda la cristiandad.--NIC

Imagen de Amadeus

@ Anónimo - 28 Abr 2016 - 8:25 am.Su Señoría, ¿puede usted explicarnos dónde ha sido el cardenalicio Ortega "excelente"?Y no me venga con los de los presos políticos, porque sólo ha sido intermediario, NO GESTOR. Además dijo que en Cuba "no había presos políticos en las cárceles. ¿Qué más?

Imagen de Anónimo

Yo creo que la labor del Cardneal Ortega ha sido excelente. Muchos malagradecidos jamás lo reconocerán, tampoco aquellos que, desde fuera de Cuba, quieren que el Cardenal hable por ellos y hasta lea sus libretos. Gente de tan poca virtud y tantos vicios no tiene fuerza moral de exigir ni esperar nada ni del Papa ni del Cardenal ni de NADIE.

Imagen de Anónimo

Anónimo - 28 Abr 2016 - 12:16 am: Se te olvido cuartelero, CVP y vigilante de cuadra

Imagen de Anónimo

Los cardenales no son ordenados; son designados por el papa. Los obispos también son escogidos por el papa, supuestamente inspirado por el Espíritu Santo. Algunos consideran a los obispos como la octava orden sagrada, sumada a las siete órdenes tradicionales: sacerdote, diácono, subdiácono, acólito, exorcista, lector y portero. Por lo que no es criticable que en ocasiones se hable de ordenar obispos. Esto lo digo no tanto con relación a este artículo, por lo demás estupendo, como sobre todo respecto a otros anteriores en que algunos comentaristas enmendaban la plana en ese sentido. No cabe decir que García fue ordenado obispo, pues ya lo era de antes. Por otro lado, debe escribirse 'Iglesia católica', con mayúscula diacrítica la primera palabra del sintagma (solo para diferenciar la institución del templo). Además, aunque no es censurable la mayúscula de respeto en 'Papa', actualmente se recomienda escribir la palabra con minúscula. Saludos, Precisa Mente

Imagen de juanvaldescesar

"Un pastor que huele a oveja" (corral?), lo que podemos afirmar , es que el antecesor olía a composta  Castro- Ruz. Ahora S. Excias, huelen a "corral No.5"no Chanel.La barca de Pedro ahorita sólo va a babor,inferimos pues,cómo cojeará el neo metropolitano,a dónde se retirará el lacayuno saliente,a Caracas,Pyongyang,La Paz o Pekín?

Imagen de Plutarco Cuero

Papisa y vedette ... pa que lleves carta ...

Imagen de Anónimo

Nada depende del temperamento o vocacion pastoral. Todo depende de cuantos "videitos" privados le pueda tener la Seguridad del Estado en sus archivos.El Mongo 

Imagen de Anónimo

Se les olvidó decir a que huele Ortega....porque huele a m.....!